Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

11 de Septiembre 2009

Entre el nombre y el apellido...

parece que tiene cojones (con perdón), el asunto.

El cielo cae sobre sus cabezas...

pero desde nuestros bolsillos:

La cúpula de Barceló sigue dando problemas: ahora, reparaciones de mobiliario

Ahora se deberán destinar dos millones de euros a arreglar desperfectos en el mobiliario de la Sala XX.

[...]

Con este nuevo suplemento presupuestario, el dinero empleado en decorar y acondicionar la bautizada como Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones, donación de España a Naciones Unidas, supera los 22 millones de euros.

Del 11-S a Afganistán

Muy pesimista me pareció anoche César Vidal aludiendo a la guerra de Afganistán, y comparándola con Vietnam. Es cierto que hay algunos paralelismos. El principal es que sin la voluntad política de ganar la guerra, efectivamente no puede ganarse. Y eso se hace poniendo tropas y armas sobre el terreno. En Vietnam se abusó de los "asesores", y si bien es cierto que los soldados sudvietnamitas no eran malos alumnos no podían compararse a tropas de un ejército bien entrenado y aprovisionado. En cualquier caso, lo que falló en último término fue la voluntad política de acabar con el Vietnam comunista, o al menos con su capacidad de agresión. Los acuerdo de París fueron una traición a un aliado, y un paso atrás en la lucha contra la expansión violenta del comunismo.

Parte del problema, que sí se repite en Afganistán, es elegir aliados corruptos. Es verdad que la democracia trae corrupción, no hace falta ni salir de nuestros pueblos y ciudades, pero al menos se guardan ciertas formas para que no se derrumbe todo el entramado institucional, que en última instancia hace que una sociedad moderna sea eso, moderna, y no volvamos a las tribus de unos cientos de miembros emparentados entre todos.

En Vietnam se apoyó a un dictador que nunca cumplió la promesa de elecciones libres, y en Afganistán vemos que a las primeras o segundas de cambio el fraude es masivo, con el agravante de que ahí la gente se juega la vida para ir a votar, con lo cual traicionar a esa población es más deleznable aún que traicionar al votante español que sólo va a elegir según quién le vaya a dar el subsidio más alto por hacer menos.

En Vietnam se luchó contra un enemigo conocedor del terreno, motivado, bien equipado, lo mismo que los talibanes (que tal vez no tengan el respaldo de una gran potencia pero se las apañan para conseguir sus armas). Pero al menos no tienen el respaldo internacional que sí tuvo el Vietcong, con el apoyo de una potencia nuclear, y el apoyo popular de traidores como Jane Fonda. Al menos los soldados que vienen de combatir a los terroristas no son recibidos como asesinos. La condición de terrorista de los combatientes enemigos es otro punto discutible. Los talibanes atentan tanto contra la ISAF como contra la población a la que aspiran a someter de nuevo. El Vietcong también usó esas tácticas, aunque sus atrocidades contra civiles siempre han quedado en un muy segundo plano. Se les concedió el aura romántica del luchador contra la opresión de un invasor extranjero, cuando ellos mismos actuaron como tirano en cuanto pudieron.

Una diferencia fundamental entre ambos conflictos fue la tropa enviada a combatir. En Afganistán ahora hay profesionales, no como muchos que combatieron en Vietnam. Están bien equipados y pertrechados, no hay que sufrir por la cadena de aprovisionamiento. Se lucha en un terreno complicado, pero la jungla es mucho peor. Al menos se han ahorrado los defoliantes. Y lo más importante: se tiene la conciencia y la absoluta certeza de que se combate contra los que empezaron esta guerra ahora hace ocho años en suelo americano, secuestrando aviones civiles y lanzándolos contra las Torres Gemelas y el Pentágono. Y aunque aún haya descerebrados que se tragan la hipótesis de la conspiración, está claro que terroristas alojados en Afganistán, con la complicidad de un gobierno criminal teocrático que tenía medio esclavizada a la población, fueron los causantes de la masacre del 11-S. Y eso es la principal diferencia, lo que motiva a la tropa y lo que debería hacer que los políticos pusiesen mayor empeño en liquidar de una vez la resistencia talibán en Afganistán. En los 60 y 70 nadie veía a Vietnam como una amenaza, aunque indirectamente lo fuese como títere de la URSS. En el siglo XXI es evidente que no hace falta ser una súperpotencia para amenazar a todo el mundo Occidental.

Falta el empujón del empeño político. Si en Irak se cambió la estrategia para reforzar la seguridad, con notables éxitos (ya no hay cada día una cadena de atentados con docenas de muertos), lo mismo debería poderse hacer en Afganistán. Y sobre todo, elegir mejor a los aliados, quitar de enmedio a los corruptos y dejar que la gente decente que hay en esos paises tenga la ocasión de llegar a puestos de responsabilidad. Hay que dar ejemplo, y cambiar a unos sátrapas por otros nunca da resultado. Y si no, ahí está el ejemplo del apoyo prestado a Saddam durante los 80 para luchar contra Jomeini y cómo devolvió los favores.

Pero una cosa es cierta, en Afganistán puede ganarse la guerra siempre y cuando no se actúe como el gobierno español, que tiene una propensión aberrante a ignorar la realidad. Ahora lucha contra una crisis que hace un año y medio no existía, del mismo modo que manda a más soldados a una guerra que tampoco existe. Que se aclaren, por favor.

De Echelon a Sitel

Hablar de izquierda e hipocresía casi es lo mismo. Los que se rasgaban las vestiduras con la dictadura de Pinochet le hacen reverencias a Chávez, Castro o al mismísimo Stalin si se les apareciese. Los que se calentaban la boca (o se llevaban a la misma un jamón) con el "no a la guerra" (de Irak) callan como putas con lo de Afganistán. Y los conspiranoicos (o tal vez no tan conspiranoicos) que clamaban contra Echelon, siguen callados como reputas con todo lo que está saliendo sobre Sitel.

Lo más cojonudo es que seguramente le cargarán el muerto a Aznar por haber encargado semejante engendro, lo cual tiene su parte de razón. Al menos se podrían haber hecho los estudios jurídicos para ver cuantas libertades se iban a violar antes de soltar la pasta. Pero han sido los socialistas los que, según todos los datos, no dudaron en poner en marcha el sistema sin cobertura legal, luego se la dan con un real decreto de los que tanto critican pero a la vez tanto usan, y encima ni se molestan en plantear una Ley Orgánica, que son las que regulan y limitan las libertades reconocidas en la Constitución, para regular el uso de de Sitel.

Cualquier empresa sólo por tener el fichero más básico de clientes, para facturar y llamarles por teléfono (la agenda del móvil y poco más) se enfrenta al coñazo de la LOPD, más la posibilidad de multas de cientos de miles de euros. Estos tíos ponen en marcha un sistema que permite espiar virtualmente todas las comunicaciones del pais sin autorización judicial, guardando los datos no se sabe dónde ni custodiados por no se sabe quién in saecula saeculorum, y aquí no pasa nada. Se dirá que los funcionarios son responsables, y blablabla, pero hace unos días uno de esos funcionarios mató a su mujer con su arma reglamentaria. Yo, como que no me fío mucho.

7 de Septiembre 2009

"¿Cómo se definiría como padre?"

- Pues, bastante cercano... bastante cercano y muy comprensivo.
- ¿Sí?
- Soy más bien padrazo.
- ¿De achuchar y escucharlas?
- Sí, sí, eh... tengo... he de decir que me cuesta mucho a veces el decir una cosa firme...
- Ah...
- ...soy quizá, quizá, me hago la autocrítica, quizá soy demasiado...
- Condescendiente.
- Exacto, exacto.
- Ya. El papel entonces de disciplina lo cumple su mujer, como en tantas familias.
- Sin duda, sin duda. Es verdad que cuando llega un momento que hay que decirlo con mucha rotundidad y mucha claridad lo hago y lo entienden muy bien. Pero habitualmente es tan, tan maravilloso el espectáculo de compartir la vida con tu hija, tan maravilloso, que no quiero, es que no quiero regatear ni un minuto a un mal momento porque todo es, todo es apasionante. Me apasiona cada gesto que hace, cada nueva ilusión que me transmite, cada mirada... todo, todo, todo es... Para mí, sin duda alguna, lo más creativo, lo más rico que he podido vivir hasta hoy.

Zapatero, el sábado por la mañana en Ondacero.

El sábado por la noche, desparrame de creatividad, ilusión y pasión.Zapatero no es culpable de que los padres hayan abandonado las funciones de educar a sus hijos. Zapatero y su actitud sólo es un ejemplo más de como el padre coleguilla que por no frustar los maravillosos momentos que comparten con sus hijos no les enseñan no sólo disciplina, sino respeto y responsabilidad. Sin esas cosas, los niños y adolescentes siguen el instinto natural de obtener el máximo placer con el mínimo coste. Como las mascotas que se pasan el día durmiendo, y cuando no, comiendo, y no se les pide nada a cambio, así se educan muchos críos. Y desde las instituciones se sigue fomentando ese modelo. Al chaval hay que reñirle, pero sin frustrarlo ni traumatizarlo, así que hay que reñirle, pero menos. Eso sí, el lenguaje ha mejorado: ya no se utiliza el castizo "maricones", se usa el políticamente correcto "homosexuales". Y eso que estos aún no han tenido tiempo de asistir a educación para la ciudadanía. Ni para la ciudadanía, ni para nada. A picar piedra unos meses para sudar todo el alcohol, y a lo mejor se les quitaría la tontería.

2 de Septiembre 2009

Vergüenza radiofónica

Casi todo lo que he escuchado de la nueva programación de la COPE. El lunes aguanté unos 20 minutos de la tertulia de ovejas de Nacho Villa. No quiero ni imaginarme lo que debe ser tratar de despertar con ése programa. Como no lo escuché desde el principio por lo visto me perdí cómo saludó a la competencia, recordó al desaparecido Antonio Herrero, y se olvidó de mencionar al locutor que creó La Mañana y lo llevó a un récord histórico de audiencia.

Por la noche estuve escuchando un rato a Juan Pablo Colmenarejo, al que ya había seguido en ocasiones en Onda Cero, y aunque evidentemente no tiene nada que ver con César Vidal, el programa se deja escuchar muy bien. En este caso lo que me causó vergüenza fue uno de los contertulios (como no los conozco no sabría decir cual) al hablar de la subida de impuestos y del mercado laboral.

Sobre la subida de impuestos, abogaba directamente por subir el IVA tres o cuatro puntos, porque el tipo en España es de los más bajos de Europa. Falta añadir: como los sueldos. En un escenario donde parece que la deflación ya pasa (yo mismo en mi sector, la informática, he observado incluso subidas de precios en determinados productos, en un mercado siempre deflacionario por la innovación tecnológica y de procesos), añadir un 3 ó un 4% puede ser el remate al comercio. Luego, como buenos socialdemócratas, comentaron que los bienes más necesarios podrían matener el IVA reducido, consiguiendo así la progresividad en el impuesto. Como siempre, parece que creen que los ricos sólo compran cosas a los ricos, y se olvidan de que los ricos también gastan dinero, y como tienen más facilidad que los pobres para moverse, les cuesta mucho menos comprar cosas en otros paises con impuestos más bajos, incluso fuera de la UE.

Pero lo que me cabreó fue cuando hablaron de la reforma laboral. Se recordó que muchas cosas del Estatuto de los Trabajadores viene del Fuero de los Trabajadores, de la época de Franco. Al final tendrá razón Anguita, cuando dijo que el obrero estaba más protegido con Franco que con González. Tan demagógico argumento esconde que el obrero no estaba protegido ni por Franco ni por González, porque ni uno ni otro creaban trabajo: lo creaban las empresas, y lo que hay que hacer es que el pais sea atractivo para que se instalen empresas, sobre todo si no tenemos ahorros para montarlas nosotros. Muchos de los problemas actuales vienen porque la atracción se hizo a golpe de incentivos fiscales y subvenciones directas, y cuando estos se acaban, siempre hay otros paises que pueden mejorar tu oferta con impuestos más bajos o mayores subvenciones, que probablemente salen de la ayuda exterior que reciben. Pero las reofrmas estructurales son lo único que puede asegurar creación de riqueza a largo plazo. Para ello se necesita una economía dinámica, y las rigideces heredadas del franquismo no ayudan en nada.

Peeeero, una cosa es cambiar la estructura y otra fastidiar a la gente que había jugado con determinadas reglas. A lo que voy es a las indemnizaciones. Se habla de pasar de los 45 a los 20 días por año para los nuevos contratos (realmente no sé a quién se contrata hoy en día con indemnización de 45 días por año, porque los contratos suelen ser de fomento del empleo con indemnización de 33 días por año). Pero el hecho es que esas condiciones, conocidas por la empresa en el momento de contratar, no pueden cambiarse a posteriori. Lo que defendía el contertulio es que una persona que lleva 30 años trabajando se la pueda despedir con menos de la mitad de indemnización de lo que le correspondería. Y eso es poco menos que romper un contrato unilateralmente. ¿Alguien se imagina que lo mismo se aplicase a contratos privados, por ejemplo opciones de compra o venta? Las condiciones son las que se pactan en el momento de celebrar el contrato, incluso las que vienen dadas. Es más, si una empresa propusiese eso se la podría contraatacar con los blindajes de sus directivos, que me parecen igual de legítimos y se los tiene que comer si echa a alguno. Se podrá decir que la indemnización fijada por ley no es legítima, porque es una imposición, pero la imposición ha sido para las dos partes: ni trabajador ni empresario han podido negociar una forma distinta de indemnización. Recuerdo lo que me dijo una vez un compañero: si me dan 20 mil pesetas más al mes me da igual que me echen con sólo un mes de sueldo. Pero del mismo modo que la empresa queda obligada a determinada indemnización, el trabajador tampoco ha podido beneficiarse durante años tal vez de un mejor sueldo, u otras ventajas.

El remate fue que esta medida no se defendiese desde el punto de vista de lo que supone de coacción fijar las indemnizaciones iguales para todos, sino que se habló de "desigualdad ante la ley" si sólo se aplica a los nuevos contratos, porque los jóvenes serían discriminados en razón de sus edad. Hay que ser muy lelo para usar ese argumento. Primero, porque la discriminación tiene que poder ser libre. Y segundo, porque si se tiene que igualar todo, entonces el no poder votar hasta los 18 años también es una discriminación, lo mismo que el no poder fumar o beber alcohol, y así cientos de cosas. Es decir, las discriminaciones, además de libres, son necesarias (las que no vengan de arriba) porque no hay dos personas iguales, no todo el mundo vale lo mismo o cuesta lo mismo, o puede hacer las mismas cosas. Es como si a alguien con Parkinson que le niegan la licencia de armas se quejase de discriminación.

En fin, esta mañana ya he preferido tragarme la propaganda del Nanogym en Onda Cero antes que seguir aguantando a las ovejas villanas, y por la noche, seguramente pasaré de las tertulias para seguir con el WoW. En otro momento comentaré la vergüenza que he sentido por ejemplo viendo El Gato al Agua, que algunos contertulios tienen mucha tela por acción, y otros, por omisión (tal vez por dormirse, no sé).