Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

11 de Marzo 2009

11-M, cinco años

Hace cinco años a estas alturas de día ya se tenía idea de la auténtica magnitud de la masacre. Como conté en su momento, ese día me encontraba en Madrid, y toda la tarde fue un sinparar de sirenas, que ya sabiamos no anunciaban el transporte de heridos, sino de decenas de cadáveres a IFEMA. Y la gente seguía pensando que había sido ETA, porque a las 11 de la mañana incluso se acordonaron calles porque se decía que tenían a los etarras localizados y acorralados, y que los GEO iban a intervenir. Incluso un compañero del trabajo tuvo que salir a por su hija en la guardería porque se encontraba en la zona desalojada. Y no creo que las responsables de la guardería formase parte de ninguna trama gubernamental para culpar a ETA.

La primera noticia que tuve de la posible implicación de islamistas fue cuando, a eso de las 20,30, ya en Barajas, ví en la televisión a Angel Acebes anunciando el hallazgo de la Kangoo y la famosa cinta de catequesis islámica. Si Acebes y el gobierno querían crear una cortina de humo y engañar a la población, curiosa forma de hacerlo informando casi en tiempo real de lo que les comunicaba la policía.

Las consecuencias de lo que ocurrió ese día apenas las empezamos a pagar ahora, y seguramente terminen nuestros hijos y nietos, si es que ellos pueden salir de la ruina a la que nos han llevado los que ganaron las elecciones del 14-M gracias a esa masacre. Sí, gracias a los muertos ganaron las elecciones. O las perdió el PP, que es lo mismo. Y gracias a más mentiras volvieron a ganar en 2008. Porque en España no hay ciudadanía, ni siquiera pueblo, sólo ganado que pastorear, y Zapatero tuvo a los perros pastores más hábiles.

El colmo de la vergüenza de lo que ha ocurrido en estos cinco años ha sido cuando los principales beneficiados de esa masacre han dado plantón a los muertos y a sus familias. Porque eso es lo que han hecho. No es nada nuevo que los socialistas usan y manipulan lo que haga falta, pero eso no le quita indecencia al hecho. Tampoco debería extrañar que traten de echar tierra sobre cualquier cosa que recuerde cómo y por qué ganaron esas primeras elecciones, igual que quieren ocultar cómo (mintiendo) y por qué (por la ignorancia y seguramente la estúpida fé ciega del votante en sus gobernantes) renovaron su mandato en 2008.

Que los muertos descansen en paz, y sus familias también, si es que el gobierno les deja. Porque lo único que parece querer hacer el gobierno es enterrarlos a todos.