Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

30 de Julio 2005

Historia de un autoestopista

Esta mañana he acompañado a un drogadicto a Son Banya a comprarse una china de heroína para fumar.

Esta mañana no tenía que ir al trabajo hasta el mediodía, así que no he tenido prisa en salir de Pollensa después de desayunar con mi novia. Eran sobre las 10 de la mañana cuando salía del pueblo enfilando la carretera a Palma y he visto a un joven con vaqueros, camiseta y una mochila al lado de la carretera. He pensado que podía ser un tio que anoche estuvo de fiesta en el pueblo y lo habían dejado tirado los colegas, y me he parado.

- Bon dia.

- Bon dia.

- ¿A dónde vas?

- ¿A dónde va usted? Yo voy a Palma.

- Yo también, venga, sube.

- Muchas gracias, muchas gracias.

Un tipo muy educado, muy correcto. La ropa algo vieja, gastada, pero el chico iba limpito y aseado.

- ¿Por qué zona de Palma te dejo? Yo voy a Son Castelló.

- Pues no le mentiré - me ha estado tratando de usted un rato, y eso que sólo es algo más joven que yo -: voy a Son Banya.

Son Banya. El poblado gitano supermercado de la droga. ¿Un yonqui que va a por su dosis? ¿Va a comprar algo más para él y sus colegas de fiesta?

- Me gusta ser sincero -ha seguido-, y casi todo el mundo cuando le digo que voy a Son Banya para y me hace bajar.

- Yo no tengo problemas, vamos para allá. Te puedo dejar en la rotonda de Mercapalma.

- Sí, por la EMT, me haría un gran favor.

Sin ser un comeorejas en plan "la sosiedá me hiso asín", me ha contado un poco su historia.

Se metió en la droga un tiempo después de la muerte de su padre. Me ha contado que jugaba a tenis y entrenaba con su padre. Me ha dicho que incluso entrenaba con Carlos Moyá cuando eran chicos. Desde los 4 años ya estaba dándole a la raqueta. Por la edad y por cómo hablaba (y en concreto de tenis) sí es perfectamente posible que hubiesen entrenado juntos hasta los 12-13 años.

Cuando él tenía 13 años, su padre murió mientras entrenaban juntos. No he querido preguntar porque él tampoco ha dado más detalles. He supuesto que su padre tuvo un infarto o algo similar. El chico se sintió culpable de lo ocurrido, comenzó a abandonarse, dejó el deporte, se aisló, y en un momento dado, decidió comenzar a fumar heroina para salir un poco de este mundo y dejarse un rato de preocupaciones. "Nadie me puso una pistola en la cabeza para que me metiese en esto".

Según me ha comentado, prefiere ir cada día a Son Banya a por su dosis porque allí sabe que no lo engañarán con el producto. En cualquier puerta de discoteca pueden venderte escayola, tiza o vete a saber qué. En Son Banya los vendedores no quieren problemas: saben que tienen clientes que les pueden ir a "pinchar" si les dan material de mala calidad. La confianza entre compradores y vendedores es la que proporciona cierto "control de calidad".

Admito que al principio cuando me ha dicho a dónde quería ir he sentido un escalofrío. Nunca había ido por Son Banya, y uno se espera casi una zona de guerra. Me ha dicho que no hay para tanto, que es un sitio tranquilo: vas, compras, y te largas. Y ahí está la gente viviendo. Nada más. Se siente dolido porque todo el mundo, sobre todo en un pueblo como Pollensa, cuando saben que además de yonqui compras en Son Banya eres casi un asesino, un violador, un criminal... Es más, le ha extrañado que le recogiese un mallorquín: al principio cuando ha visto que me paraba ha pensado que sería un madrileño o algo así, y se ha quedado algo pillado cuando le he saludado en mallorquín.

Hemos hablado un poco de familia, mi trabajo, las obras de la autopista... en un momento dado ha abierto su mochila y me ha comentado lo que costaba la dosis: 15 euros, que me ha mostrado. No sé si lo ha hecho para comprobar que no se había dejado el dinero, o para dejarme claro que no iba a pedirme nada. La verdad es que ni ha insinuado un "dame argo". No sé de dónde debe de sacar el dinero, supongo que se lo da su madre. Por lo que he deducido, en su familia tienen, o al menos tenían, pasta. El no trabaja: vive cada día para ir a buscar su chinita y volver. Me ha impresionado su trayecto habitual.

A las 4 o las 5 de la madrugada se dirige de Pollensa a la carretera general que cruza Mallorca de norte a sur, en concreto hasta la rotonda de Sa Pobla. Si tiene suerte, alguien lo acerca a Inca, o incluso a Palma. Si no, a pata. Estamos hablando de un trayecto de unos 60 Km. Llega a Son Banya, compra su china, se prepara el peta, se lo fuma y se echa un rato en cualquier sitio, y luego, el regreso a casa. Si tiene suerte, en Alcampo (que está a unos 10 Km de Son Banya) alguien lo recoge. Y si no, de nuevo a pie. Está delgado, la cara algo chupada, pero no demacrado. El tio debía de estar realmente como un toro cuando hacía deporte. Llega a su casa de noche, cena de un pa amb oli, y a dormir. Hasta la próxima madrugada, y nueva peregrinación a Palma.

Cuando nos acercábamos a Son Banya me ha pedido si me importaría acercarle hasta el sitio, que en 15 segundos estaba. No me ha parecido mal, ya que hoy no tenía prisa.

Hemos entrado por la rotonda de Mercapalma, donde la policía nacional tenía parado un coche. Hemos entrado en el poblado tras dos taxis, me ha indicado por qué calle meterme, y sólo me ha avisado de que fuese con cuidado de no pillar a un crio con la furgo, que nos matan. La gente que se veía por ahí no era distinta de la del centro de la ciudad. Las casas, chabolas, aunque por las noticias de redadas sé que son más que lujosas por dentro. Hoy justamente no había los cochazos que suelen pasear los más pretenciosos. Eso sí: mucha chatarra, y calles con el mismo pavimento de hace 40 años. Sin embargo, no lo arreglan los habitantes de la zona por no dar más el cante. Tienen tanta pasta que podrían pavimentar todo el poblado y dotarlo de nuevas redes de agua potable y alcantarillado. Podrían prescindir de cualquier inversión pública. De hecho, funcionan como una pequeña urbanización privada, con su propia ley: la ley gitana, por descontado. Pero me ha dado la sensación de ser un sitio que si no buscas problemas, no tienes por qué encontrarlos.

El colega ha comprado su chinita, y tal y como hemos entrado hemos salido, pero por otra carretera. Allí otra pareja de la policía nacional había parado a dos motoristas. El chaval se ha santiguado justo cuando hemos salido del poblado. Me ha llamado la atención. ¿Rezaba porque no nos parasen? He adelantado a la patrulla con sus sospechosos, ni nos han mirado, y no había necesidad de ponerse nervioso. A veces pienso que 15 años de jugar a rol sí me han servido para la vida cotidiana, y para experiencias menos cotidianas.

Nos hemos dirigido a Alcampo, y allí he dejado al joven. Le he dicho si quería que lo acercase a Inca, pero se ha negado, no quería molestarme más, así que no he insistido. ¿Qué iba a hacer, encerrarlo en la furgo? Se habrá terminado de fumar su peta, habrá pedido un vaso de agua en la cafetería, y espero que a esta hora esté en su casa cenando.

No me ha parecido mal chaval. Sólo que se metió en una estupidez de la que no parece tener muchas ganas de salir. Espero que Juan tenga suerte, le eche huevos y salga de esa mierda.

Llevo todo el día dándole vueltas a todo esto. La primera reflexión, la que suele esquivarse siempre, es en qué consiste la droga. Son sustancias químicas que producen determinados efectos en nuestro cerebro. Nos relajan, nos ponen en tensión, nos hacen ver mundos inexistentes, modifican nuestra conducta. Un montón de cosas que hacemos de forma natural tienen esos efectos. Hacemos deporte, practicamos sexo, buscamos atracciones de feria que disparen la adrenalina. Las drogas concentran más esos efectos, pueden tener efectos secundarios tremendos, como matarnos con una dosis, causan adicción... Pero también podemos matarnos en una atracción de feria, o podemos volvernos adictos al sexo, o morir deshidratados en una maratón.

Cuanto más lo pienso, más absurda me parece la política contra la droga. Hay gente que tal vez a la vista de un caso como el de hoy diría "pobre chico, el estado debería cuidar de él, hacer que se desenganchase, perseguir más a los traficantes y camellos...".

Este chico me ha comentado que está en el Proyecto Hombre, pero como he dicho, no lo veo con ganas reales de desengancharse. Si fuese alguien de mi entorno, tal vez le daría la tabarra para que lo dejase. Él mismo reconoce que es una sombra de lo que era cuando hacía deporte. No fumaba, aborrecía el alcohol (y de hecho no fuma tabaco, y bebe muy poquito). El estado, con toda su maquinaria coactiva, no puede convencer a alguien de que abandone algo que se ha convertido en su modo de vida, aunque sea autodestructivo.

El estado desperdicia a agentes de policía en una lucha que no puede ganarse, y que además está podrida hasta la médula. Un joven agente de policía me lo dijo: después de meses de investigaciones se les cancelan "desde arriba" operaciones en las que caerían grandes traficantes. Grandes comerciantes, más bien. La droga es mala. La droga mata. Pero hay gente que cree que esos riesgos son compensados por los beneficios que les aportan: beneficios subjetivos a cambio de riesgos individuales. ¿Qué pinta entonces el estado?

El estado hace que los puntos de venta de droga se vean indisolublemente unidos a focos de marginalidad y delincuencia. ¿Acaso lo que se vende en las farmacias no son drogas? Cuando uno está enfermo, acepta los riesgos de las medicinas a cambio de la posible curación. Cuando uno decide drogarse, también acepta los riesgos. Es la política represiva del estado la que los incrementa.

El estado también provoca que el mercado de la droga se haga opaco, que no haya competencia, y que los conflictos entre los "operadores" del mercado se soluciones a balazos y quema de cadáveres en lugar de ante tribunales mercantiles. ¿Alguien se imagina a sicarios de Bayer quemando un laboratorio de Sandoz o tiroteando a un comercial de Pfizer?

La guerra estatal contra la droga es una guerra que no debió empezar nunca, que ha obedecido siempre a criterios políticos y que ha traido más problemas que soluciones, como todas las intervenciones estatales. Es hora de cambiar.

29 de Julio 2005

Pepes Gotera

El día de la inauguración de las obras que comenté el martes mi padre me contó una anécdota sobra la inauguración de una de las depuradoras de Palma (la del Camí Fondo, para quienes conozcan la ciudad).

Con todas las instalaciones relucientes acudió el ministro de turno a inaugurarlas. La inauguración consistió en pulsar un botón que no ponía en marcha ninguna maquinaria, sino que disparaba los aplausos peloteros ante tan árduo esfuerzo.

Apenas los coches oficiales salían de las instalaciones, cuatro retros abandonaban su escondite tras un enorme depósito para proceder a abrir zanjas: la depuradora recién inaugurada no tenía aún las canalizaciones puestas.

El miércoles a mediodía ¿me sorprendí? al ver de nuevo a los albañiles sobre el puente inaugurado el martes: estaban instalando las rejillas de desagüe que alguien había olvidado durante la ejecución de la obra.

El valor de la vida

¿Con qué cara se puede comparar a los infractores del código de la circulación con asesinos en serie, cuando un cabrón que ya ha matado a alguien queda prácticamente impune?

27 de Julio 2005

Laboratorio judicial

Absueltos los 16 acusados de ocupar el 'Laboratorio 3' de Lavapiés

Un juzgado ha absuelto a los 16 acusados de ocupar en 2002 un edificio situado en el número 103 de la calle de Amparo de Madrid, conocido como 'El Laboratorio 3', al estimar el juez que "la ocupación por los hoy enjuiciados no tuvo ánimo de permanencia o continuidad temporal".

Yo creía que el estado de derecho consistía, entre otras cosas, en el gobierno de las leyes, y no de los hombres. Y la ley, en su artículo 245.2 dice:

El que ocupare, sin autorización debida, un inmueble, vivienda o edificio ajenos que no constituyan morada, o se mantuviere en ellos contra la voluntad de su titular, será castigado con la pena de multa de tres a seis meses.

Sin embargo, el señor juez interpreta que

"esta misma consideración de que no todo acto de ocupación, en tanto que ataque a la posesión, es susceptible de sanción penal ha llevado igualmente a la consideración de que no toda posesión es susceptible de protección por esta vía penal".

Nada más que añadir.

26 de Julio 2005

Aperitivo antiliberal

El que está teniendo lugar ahora mismo a unos cientos de metros de mi lugar de trabajo, con motivo de la inauguración del enlace entre los polígonos de Son Castelló y Son Fuster. Se ha instalado una pedazo carpa para las autoridades, cual campamento real, o circo, elija el lector lo que más aplique, y por descontado, a costa del contribuyente.

Lástima que no tengo a mano mi declaración de la renta para usarla a modo de invitación para el ágape...

24 de Julio 2005

La amenaza fantasma

La del matrimonio homosexual sobre la familia. Ya comienzan a celebrarse bodas, se pide información, pero no se ha producido ninguna hecatombe social. Los heterosexuales siguen casándose y/o conviviendo igual, teniendo hijos y criándolos, o no teniéndolos y gastando el dinero en otras cosas.

Pero si nos tenemos que fiar de las notas de prensa de la Conferencia Episcopal, resultaría que se ha dado un paso tremendamente liberal en España:

Ante la eliminación del matrimonio del Código Civil,
en cuanto unión de un hombre y una mujer, y su reducción
a mero contrato rescindible unilateralmente

Hoy han quedado eliminadas sistemáticamente del Código las palabras “marido” y “mujer”, de tal modo, que el matrimonio, en cuanto unión de un hombre y una mujer, ya no es contemplado por nuestras leyes.

[...]

las leyes españolas que regulan el matrimonio se han convertido en radicalmente injustas. No reconocen la realidad antropológica y social de la unión del hombre y la mujer en su especificidad y en su insustituible valor para el bien común, en concreto, para la realización personal de los cónyuges y para la procreación y educación de los hijos. Nuestras leyes han dejado, por tanto, de tutelar adecuadamente los derechos de los padres, de los niños y de los educadores. Por otro lado, al dejar prácticamente al arbitrio de la libertad individual la continuidad del pacto conyugal, dejan también desprotegido el vínculo matrimonial y abierto el camino legal a la conculcación de los derechos del otro cónyuge y de los hijos.

Efectivamente, el matrimonio civil ya no es sólo la unión de un hombre y una mujer, pero el matrimonio canónico, que es el que compete a la Iglesia, sigue siendo lo que decida la jerarquía eclesiástica.

La realidad antropológica y social justificaría que los hombres saliésemos a cazar mientras las mujeres amamantasen innumerables niños y preparasen la comida. La realidad antropológica puede explicar muy fácilmente los malos tratos o los crímenes pasionales. Pero además, es que la frase es falsa. Siendo la costumbre la primera fuente de derecho, el matrimonio históricamente fija la legalidad del hecho natural de la convivencia entre hombre y mujer. Pero es que la realidad también es que hay convivencia afectiva entre dos hombres y dos mujeres. Si la ley ha provisto ventajas para una unión, no cabe la discriminación a las otras.

Bien común. ¿La realización personal es bien común? La gente puede realizarse compartiendo su vida con determinada persona, realizando un trabajo que le gusta, teniendo y criando hijos, o compitiendo en un deporte. La realización personal es algo que debe quedar fuera del ámbito de las leyes.

¿La procreación y educación de los hijos también son bien común? A lo mejor al pais le sobran 10 millones de habitantes y lo que habría que hacer son políticas incentivando una todavía más baja natalidad. Dividir el PIB entre 32 millones es mejor que dividirlo entre 42 millones. ¿Eso no es el bien común de los 32 millones que quedarían? Esta pregunta es una estupidez, como la frasecita de la Conferencia Episcopal. El hecho de decidir tener o no hijos tiene que ser neutral para el estado. Tener hijos es una decisión personal que debería quedar fuera del cálculo fiscal.

Siguiendo con las estupideces, ¿qué tiene que ver que puedan casarse gays y lesbianas con los derechos de los padres, los hijos y los ¿¿¡¡educadores!!!??? La patria potestad seguirá funcionando igual, y si se refieren a la posibilidad de adopción, al igual que con los matrimonios heterosexuales, los homosexuales deberían poder entrar en liza, y si una pareja homosexual puede ser mejor adoptante que todas las candidatas heterosexuales, ¿qué? La homosexualidad no es un virus.

Sobre la continuidad o no del pacto conyugal, siempre caben los acuerdos privados. Es más, todos los matrimonios deberían ser básicamente contratos privados, y la ley debería limitarse a poner uno como ejemplo (igual que se propone un ejemplo de estatutos de asociaciones o de contrato de alquiler). Para mí, un papel firmado por los contrayentes y un par de testigos debería bastar como "contrato matrimonial", del mismo modo que un apretón de manos y un pacto verbal ante testigos se asimila a un contrato mercantil. ¿Qué merecería más respeto por parte del estado? ¿Los contratos matrimoniales o los mercantiles? El incumplimiento de un contrato siempre tiene que ir acompañado de un castigo y de la reparación del perjuicio causado, pero ello es independiente de la orientación sexual de los contratantes. El principal problema en este aspecto es la desesperante lentitud del sistema judicial a la hora de dictar y ejecutar sentencias.

Ante esta penosa y grave situación, es necesario confiar en que la sociedad española sabrá salir en defensa del matrimonio, de la familia y de los niños.

Una vez más: no se prohíbe el matrimonio heterosexual. Hombres y mujeres siguen siendo libres para casarse tal y como prevé la constitución. Por otra parte, la asimilación de familia y matrimonio ignora la realidad social a la que se apelaba primero. De cada vez son más las parejas que tienen hijos sin estar casados. ¿Eso no es una familia? Y unos abuelos que se hayan hecho cargo de unos nietos que hayan quedado huérfanos, ¿no son una familia? Una viuda criando a sus hijos, ¿tampoco son una familia? Una persona estéril, ¿no tiene derecho a casarse porque no puede tener hijos? Y un mormón con cuatro esposas y 14 hijos, ¿no forman una gran familia?

Los niños tampoco están ahora más indefensos que hace dos meses. Desde el momento que existe el divorcio (la posibilidad de disolver un contrato), cualitativamente no influyen en nada los plazos ni los motivos. Es más, el poder pedir el divorcio sin alegar motivos de peso tal vez libre a algunos hombres de ser acusados falsamente de malos tratos por cónyuges y abogados sin escrúpulos en busca de un buen motivo para el divorcio. Sigue quedando pendiente que se aplique el sentido común a la hora de disolver la comunidad de bienes matrimonial, pero de nuevo eso es independiente de la orientación sexual de los cónyuges.

Hay que trabajar para que los derechos desprotegidos y conculcados sean de nuevo reconocidos y tutelados.

¡NO! Para lo que hay que trabajar es para acabar con tantas tutelas, que sólo son intromisiones en la vida privada de los ciudadanos. Lo que tiene que defender el estado es que no me maten o me roben. O que un excónyuge buitre trate de expoliar la mitad de mi patrimonio. Pero eso eso se sale una vez más del tema central: el sexo de los contrayentes.

Ojalá la reforma del código civil tuviese el trasfondo que tan tremendamente anuncia la Conferencia Episcopal: la reducción del matrimonio a un mero contrato rescindible unilateralmente; a lo que añado: con la correspondiente cláusula de rescisión como indemnización al otro cónyuge.

23 de Julio 2005

Ferret, sobre la vivienda

¿Alguien tenía la esperanza de que el Monstruo Ferret también hubiera permanecido en silencio mediático? Mais non, pequeños ilusos. El inefable ha seguido en su línea. Como muestra, sus reflexiones (¿?) sobre la vivienda, su precio y su tamaño.

La vivienda

Posiblemente uno de los factores que más influye en la actual situación de la vivienda en nuestro pais es la un tanto exagerada tendencia del ciudadano a adquirirla, en detrimento de la idea de alquilarla que se considera algo así como una inversión a fondo perdido, cuando en realidad es una inversión diaria importantísima. Mientras en Alemania, por ejemplo, tan sólo un 35% de ciudadanos tiene vivienda propia, aquí se roza el 80%, cifra que está muy por encima de la media general europea. Ello, unido al "boom" inmobiliario registrado en España desde el 98 y a la drástica reducción del número de viviendas de protección oficial orquestada por los gobiernos del PP siempre dóciles ante unos promotores a los que salía más a cuento vender pisos en el mercado libre, ha conducido a un disparo de los precios cercano al 150%. Lo que obliga ahora a adoptar medidas extremas, como esa propuesta del Ministerio de la Vivienda de sacar a la venta pisos de 25 ó 30 m2, o a crear una Sociedad Pública de Alquiler de funcionamiento impredecible. Se están pagando antiguos errores.

Cómo no, la culpa, de Aznar. Pero reflexionando de verdad el problema de la vivienda son los problemas de la vivienda.

Ferret, como buen seguidor de planificadores, se siente capaz de considerar que el deseo de comprar una vivienda es exagerado. Pues a mí no me lo parece tanto. Si yo hago ahora una hipoteca por la que pague pongamos 700 € durante 30 años, habré estado pagando más o menos lo mismo hasta que me jubile. Entonces la casa será mia. Si voy de alquiler, incluso jubilado seguiré pagando. Es más, el alquiler se habrá incrementado al menos el IPC. ¿Habré hecho una inversión? A menos que Ferret nos redefina inversión, me temo que lo hecho ha sido un gasto en toda regla.

¿Por qué a partir del 98 hay un "boom"? Uno de los principales motivos es que la vivienda se hace atractiva como inversión. La bolsa, sobre todo a partir de 2000, no es un buen negocio a corto. ¿Y qué hace que el precio suba? Un aumento de la demanda.

Muchos jóvenes del tardío baby boom español llegan a la edad de independizarse. La mejora de la economía les permite tener un sueldo con el que pagar la cuota de una hipoteca. Es más, muchos tienen dos sueldos porque trabajan los dos en la pareja: un sueldo para la casa y el otro para vivir de puta madre (cocinas con todo, salones con todo, etc., cuando nuestros padres tenían cocina y nevera, algunos afortunados la lavadora, y un televisor en blanco y negro). Esa misma bonanza económica atrae a muchos inmigrantes, que o bien compran, o bien alquilan las viviendas que muchos españoles compran para invertir.

¿De dónde sale el líquido? La bajada de tipos de interés hace más fácil endeudarse. La inminente llegada del euro hace ¿aflorar? mucho dinero negro, que es invertido en ladrillo. Y la mentalidad del comprador ha cambiado: ya no da pereza endeudarse a 20 ó 30 años, cuando para nuestros padres más de 10 años habría sido una locura. Es más, muchos, después de haber trabajado desde los 14 años habían ahorrado lo suficiente para pagar gran parte de la vivienda a tocateja en el momento de casarse.

Para colmo, la oferta no puede subir al mismo ritmo que la demanda por el control administrativo sobre el suelo en forma de permisos y recalificaciones.

La edificación también ha tenido incrementos en los costes de ejecución. Las nuevas normas de calidad exigen un volumen de inspecciones, controles y papeleos que no aseguran la calidad pero sí un gasto añadido en técnicos de calidad, contratación de laboratorios de control de calidad, compra a proveedores con determinados sellos de calidad... Algo similar ocurre con las normas de seguridad. Para una vivienda unifamiliar, el plan de prevención incrementa el coste de la edificación en más de 6000 euros.

Y tampoco tenemos que olvidar los impuestos. Cuando vemos el precio de una casa, sea nueva o usada, podemos añadir tranquilamente un 10% (al menos), en forma de IVA o transmisiones, impuesto de actos jurídicos, notaría (tasas fijadas por el monopolio de colegiación de turno), etc.

Pero no perdamos el hilo de Ferret. ¿Serían las VPO una solución? Sabemos que no. Sabemos que además de la cantidad oficial hay que abonar cierta cantidad en negro al promotor. Sabemos que los ayuntamientos hacen negocios con los solares, o incluso se expropian solares para construir VPO's. Y como encima los promotores reciban subvenciones, sabemos que una mayoría de pagadores de impuestos pagarán la casa a la minoría agraciada en el sorteo, en los puntos o en el reparto a los amiguitos del concejal de turno.

En el caso concreto de Mallorca, se dan una serie de paradojas adicionales. Al ser una isla, se nos recuerda continuamente que el territorio es limitado. Con esa excusa se endurecen notablemente los requisitos para urbanizar. Ya no hablo de la sierra o las albuferas, sino de antiguos cultivos abandonados que no rinden para la agricultura, ni a golpe de subvención, ni tampoco se puede construir en ellos por haberse establecido un mínimo de 14.500 m2 para edificar en suelo rústico. Muchos campesinos que podrían asegurarse unos buenos ahorros vendiendo esos terrenos, muchas veces colindantes o muy cercanos a núcleos ya habitados, tienen ese pedazo de tierra inútil, sin valor por culpa de la acción política.

De este modo, no se puede crecer "horizontalmente". Pero también hay límites a la altura que pueden alcanzar nuestras ciudades. En las grandes avenidas se permiten hasta 7-8 alturas. En algunas zonas, incluso menos: 5 ó 6. A medida que las calles se estrechan se reduce la altura máxima. Si bien esto puede tener sentido para calles estrechas de centros históricos que quedarían sin luz ni ventilación, ¿por qué en las nuevas urbanizaciones, con calles anchas y en las que puede buscarse la mejor orientación para tener el máximo de Sol sólo se permiten tres alturas?

Si además quitamos ya los terrenos de la costa, es normal la carestía de terrenos útiles para construir. La escasez aumenta el precio del suelo, y la limitación artificial de su explotación hace que el coste se divida entre menos propietarios. Ferret toca también estos temas con su habitual punto de vista intervencionista y liberticida:

Buenas intenciones

La ministra de Medio Ambiente ha decidido que el Estado compre terrenos privados del litoral a fin de salvar lo poco que queda intacto en nuestras costas. Se trata, sin duda, de una buena idea, que llega algo tarde -en Francia, por ejemplo, se puso en práctica hace tiempo- y de compleja materialización porque naturalmente la Administración central deberá contar para ello con autonomías y ayuntamientos. Y ahí pueden empezar los problemas. Pensemos, sin ir más lejos, en Baleares, en donde un Govern entregado a la clase empresarial está mucho más atento a los intereses de ésta que a la preservación del territorio. En líneas generales, el empresario de las islas ni siquiera está mal educado en materia medioambiental, ¡es que está ineducado! Cuando uno lee propuestas como las de un empresario tipo, Vicenç Grande, quien sugiere sin el menor rubor que la solución a la saturación territorial pasa por dejar de construir en horizontal y hacerlo más en vertical, no puede dejar de pensar que de no ser una cuestión de cinismo, lo sería de sandez. Y así, poco puede hacerse.

La prepotencia que destila Ferret en sus juicios de valor es notable, pero ya estamos acostumbrados. Y a su hipocresía, también. Cuando él, y cuatro progres millonarios como él ya tienen su chalet, que se pare todo lo demás. ¿Y dónde vivimos los pobres? Bajo el eufemismo de limitar el consumo del territorio se esconde una profunda xenofobia, pero que no queda bien airear. Limitar el número de viviendas y aumentar su precio es una forma sutil (o no tanto) de controlar quién viene a vivir a la isla.

¿Por qué le parece cínico a Ferret que se proponga construir en vertical y no en horizontal? Estamos muy lejos de ser una especie de Hong Kong, pero aún así, ¿sería malo eso? Si el suelo de Palma pudiese sostener rascacielos de 20, 30, 40 plantas (suponiendo que no se hundiese sobre los aparcamientos y el futuro metro), ¿por qué no hacerlo? Pero tranquilos, que el cinismo se cura con (re)educación. A lo mejor los amigos de Ferret nos educarían en la religión progre con el método norcoreano.

Sobre el asunto de las costas, la compra (o más que probable expropiación) de terrenos para no hacer nada es la típica capullada destinada a empobrecer a una comunidad. Se quitan recursos a unos ciudadanos para dárselos a otros, pero para arrebatarles una propiedad que podría tener un valor mayor que la compensación obtenida: destrucción de riqueza, se llama eso. Si Ferret y otros progres como él quieren tener la costa libre de construcciones, que se rasquen su bolsillo para comprar esos terrenos para no hacer nada, pero que no lo hagan con el dinero de los demás.

Recuerdo otro artículo de Ferret en el que se escandalizaba de que un ministro italiano hubiese propuesto privatizar las playas. Es que es lo que debería hacerse. Si un ricachón quiere la playa para él y sus amigotes, casi seguro que la tendrá mejor cuidada que si la invaden miles de turistas al día. O si quiere hacer negocio con ella, cobrando peaje para entrar, o el parking, o con chiringuitos, también querrá tenerla cuidada. Así como nadie iría a nadar a una piscina con las baldosas rotas, con limo o con las escaleras oxidadas, nadie pagaría por una playa con la arena sucia o el agua llena de plásticos. Ya se cuidaría el empresario de limpiar la arena y proteger la playa de la llegada de residuos. Ahora, como tenemos la falsa impresión de que la playa nos sale gratis, toleramos nadar acompañados de plásticos, papeles e incluso excrementos (ah, esa Can Pastilla de hace 15 años, qué recuerdos...).

Pero la realidad es que las playas públicas nos cuestan un pastón, incluso a los que no las usan. Lo mismo que la demagogia y la hipocresía sobre la vivienda, sea por su altura, su extensión o si está junto al mar. Y ese coste se distribuye por igual entre progres ricos y clase media. Al sr. Ferret habría que recordarle que el camino al infierno está embaldosado de buenas intenciones.

22 de Julio 2005

Aperitivo refrescante y liberal

Mañana, sábado 23 de julio, la célula liberal-radical palmesana estará combatiendo el calor y el estatismo liberticida de nuevo en el Café Món, junto a la Plaza de España, delante de los cines Augusta, a partir de las 13 horas. Os esperamos.

8 de Julio 2005

Rule Britannia!

When Britain first at Heav'n's command
Arose from out the azure main;
This was the charter of the land,
And guardian angels sang this strain;

Rule, Britannia! Britannia, rule the waves:
Britons never will be slaves.

The nations not so blest as thee,
Shall in their turns to tyrants fall;
While thou shalt flourish great and free,
The dread and envy of them all.

Rule, Britannia! Britannia, rule the waves:
Britons never will be slaves.

Still mor majestic shalt thou rise,
More dreadful from each foreign stroke;
As the loud blast that tears the skies,
Serves but to root thy native oak.

Rule, Britannia! Britannia, rule the waves:
Britons never will be slaves.

Thee haughty tyrants ne'er shall tame,
All their attempts to bend thee down
Will but arouse thy generous flame;
But work their woe, and thy renown.

Rule, Britannia! Britannia, rule the waves:
Britons never will be slaves.

To thee belongs the rural reign;
They cities shall with commerce shine;
All thine shall be the subject main,
And every shore it circles thine.

Rule, Britannia! Britannia, rule the waves:
Britons never will be slaves.

The Muses, still with freedom found,
Shall to thy happy coast repair;
Blest Isle! With matchless beauty crowned,
And manly hearts to juide the fair.

Rule, Britannia! Britannia, rule the waves:
Britons never will be slaves.