Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

21 de Abril 2005

Jornada madrileña

Ayer viví una intensa jornada liberal en mi incursión a Madrid. El principal motivo del viaje fue asistir a la jornada de conferencias sobre Kyoto y la economía española, que además suposo la presentación en sociedad del Instituto Juan de Mariana.

Además, tuve ocasión de conocer por fin a varios bloggers y comentaristas habituales de Red Liberal y liberalismo.org.

En la primera parte del acto el profesor Huerta de Soto hizo un repaso al pensamiento del padre Juan de Mariana, incluyendo su doctrina sobre el tiranicidio, para horror de Esperanza Aguirre.

En el primer panel a continuación del desayuno se hizo un repaso a las implicaciones políticas y económicas de la aplicación del protocolo de Kyoto, en concreto en España.

En el segundo panel (después del papeo y las charlas) Francisco Capella hizo una muy amena exposición de los conocimientos actuales sobre el clima, el cambio climático y los posibles efectos de la actividad humana sobre éste.

A continuación Gabriel Calzada realizó una exposición sobre la teoría del riesgo, los modos clásicos de afrontarlo, y cómo el protocolo de Kyoto destruye esas medidas.

Después de esto asistimo a una clase del profesor Huerta de Soto. Ayer tocaba el tema del paro, y fue realmente estimulante ver en un aula universitaria cómo se arremetía contra el proteccionismo laboral y económico que condena a la miseria, el hambre y la muerte a millones de personas en el tercer mundo. Luego tuvimos ocasión de departir un rato más con Huerta de Soto y algunos de sus alumnos.

Finalmente, pasadas ya las nueve de la noche, se pudo asistir a un enfrentamiento entre un friedmanita y un austriaco. Teniendo como fondo la boca del metro parecía que en cualquier momento iban a sacar las choris para defender cada uno a la banda de Friedman o de Mises.

Trayecto hasta Barajas, cena apresurada junto a la puerta de embarque (lo de los retrasos de Iberia ha pasado a la historia, ahora salen incluso antes de hora), viaje durmiendo y regreso a Palma.

Una jornada emocionante, muy inspiradora al compartir día con tantos y tan notables liberales, y emotiva por conocer al fin a varios colegas de bloguerío liberal. Uno de esos días para recordar.

18 de Abril 2005

Visión liberal de la educación

Y también otros temas. Otro compañero de JJLL/radical.es, Belio, inauguró ayer su blog centrado en temas educativos: Paidocracia Adanista.

Los que también flipeis con el título no temais, lo explica muy bien en su post introductorio, que además supone un primer torpedo contra el actual modelo educativo.

Por otro lado, su cercanía a todo lo relacionado con el Pais Vasco le llevó a escribir un buen análisis sobre las elecciones vascas. Ahora queda esperar el análisis de los resultados.

Un blog de lo más recomendable que habrá que seguir con atención.

Respuesta radical a Ferret

En respuesta al artículo de Biel Ferret del 6 de marzo, ya ha habido respuesta liberal-radical. Por una parte, la del compañero de JJLL/radical.es Agustín, que podeis leer aquí. Y por otra, la que me publicaron ayer y que podeis leer a continuación:

Sr. director:

En su artículo del pasado 6 de marzo Gabriel Ferret demostró una
profunda ignorancia de lo que significa el Partido Radical Italiano
para la política de ese pais. La comparación con la bisagra que es UM
es del todo equivocada por el hecho de que UM se preocupa sólo de sus
particularísimos intereses, mientras que los radicales de Panella y
Bonino son un partido siempre comprometido con la libertad de las
personas y los derechos humanos. Son el único partido que ha tenido a
militantes encarcelados no por escándalos de corrupción o similares,
sino por su activismo político en la defensa del derecho al divorcio,
el aborto o la libertad en los paises de Europa del Este.

Mientras los acomodados hippies del mayo del 68 hacían sus pintorescas
manifestaciones, los radicales italianos viajaban a Bulgaria, Rumanía,
Hungría... para manifestarse contra el totalitarismo comunista.

A raiz de los escándalos en las elecciones de 2000, la polarización de
la política italiana dejaría fuera del parlamento a un partido de
tanta tradición democrática como son los radicales. De ahí su
propuesta de "ospitalitá" en las listas de izquierda o de derecha.
Propuesta que por cierto ha sido rechazada por ambos bloques. Para la
derecha, las propuestas sociales de los radicales son inmorales. Para
la izquierda lo son sus propuestas económicas.

Finalmente los radicales se presentan bajo la lista Luca Coscioni, y
su principal punto programático es la campaña contra la prohibición de
la investigación con células madre embrionarias, que será objeto de
referéndum en Italia.

Lo que no puede entender el sr. Ferret es que los radicales, y los
liberales en general, no se mueven en el caduco eje izquierda-derecha
sino sobre el eje libertad-autoritarismo. Nuestras social"democracias"
con mucha frecuencia están más cerca del autoritarismo que de la
libertad, y contra eso van los liberales radicales.

Seguimos esperando alguna respuesta del sr. Ferret, aunque nos tememos que su soberbia le impedirá rebajarse tanto. Lo dice gente que lo conoce.

16 de Abril 2005

La izquierda coherente

No sólo la derecha es maricomplejines, también mucha izquierda lo es. Trata de meter como al descuido medidas liberticidas disfrazadas de igualdad, progreso o solidaridad. Con esos argumentos muchos se dejan engatusar sin rascar lo más mínimo ese oropel de lenguaje ora espeso y rebuscado, ora simplón y bobalicón.

Pero no toda la izquierda es igual de acomplejada. Hay una izquierda que con cojones reivindica sus ideas y sus métodos para imponerlas: los bolcheviques.

(Gracias al tercer hombre por el enlace, una joya, oigan.)

A algunos sí nos importa

Darfur, el horror de una masacre que parece no importarle a nadie

¡Feliz cumpleaños!

50 años de los arcos dorados. Y no perderse este artículo en Diario Exterior:

McDonald´s, icono de la globalización, cumple 50 años

[...]

"No hay duda que existe una fascinación con la cultura estadounidense que hace que consumir algo tan típico como su comida rápida sirva para satisfacer de algún modo las aspiraciones de libertad, riqueza y abundancia con que se identifica a este país"

14 de Abril 2005

El sábado, aperitivo

Este próximo sábado, día 16, volveremos a reunirnos para tomar un aperitivo liberal en Palma, en el café Món (junto a la Plaza de España, justo delante del Augusta), a partir de las 13 horas.

Bitter, Coca-Cola y algo para picar, mientras se ultima lo que será una nueva asociación liberal en Palma. Más noticias próximamente.

¿Es Mónaco tercermundista?

Mónaco. Ese pequeño y mítico principado de cuento de hadas moderno. Ese casino con el que soñábamos quienes crecimos viendo películas de James Bond; el histórico gran premio de Fórmula 1; o ese maravilloso Acuario y Museo Oceanográfico que visité hace ya más de 10 años. Y todo ello por no hablar de sus 27.000 dólares de renta per capita o su paro del 3'1%.

¿Cabe pensar, pues, que las viviendas en Mónaco serán más bien dignas, o más bien indignas?

El amigo Alberto, lector y comentarista ocasional de este y otros blogs de Red Liberal me ha pasado unos interesantes enlaces sobre el mercado inmobiliario monegasco. ¿Alguno de nosotros podría comprar semejantes indignidades de casas?

12 de Abril 2005

Jugando a las casitas (de los demás)

Comenta Roberto en el post anterior que ha pasado muy desapercibida la noticia de que el Estado pretende convertirse en agente inmobiliario de alquiler. Y tiene toda la razón.

Me sirve su comentario para comenzar el mio propio sobre la Sociedad Pública de Alquileres anunciada la semana pasada. Así que tomo la lanza rota del anterior post para darle un cate a la ministra, por la iniciativa, y por cómo la presentó.

La nota de prensa merecería un completo fisking, pero para no aburrir al personal extractaré algunos puntos clave.

La Sociedad facilitará la dinamización del mercado de alquiler a precios asequibles ofreciendo un marco estable de relación entre las partes. Ello se llevará a cabo mediente la actuación directa en este mercado

Dinamizar y actuar directamente no suelen congeniar. La intervención más bien tiende a inhibir, sobre todo si se trata de ofrecer marcos estables. Tan estables que a lo mejor los propietarios temen perder el control de su propiedad a manos del estado.

Los objetivos son de lo más pintoresco. Para poner en marcha el mercado se llevará a cabo la gestión de las obras necesarias. ¿Te mandará el estado a la cuadrilla de albañiles que le dé la gana? ¿Hará concursos públicos para adjudicar las obras de particulares? Sigue:

así como la promoción y el aumento de la eficiencia económica en el mercado del alquiler. Ello incluye, por tanto, las actividades relacionadas con la mejora de la financiación, el aseguramiento y, en general, todas aquellas que favorezcan a la reducción de los costes de intermediación de este mercado.

El estado se convertiría en financiador (bueno, ya lo hace a través de las cajas de ahorros), asegurador y gestor. Ojo a esto de la reducción de costes de intermediación.

Un mercado de alquiler dinámico contribuye a favorecer la movilidad geográfica y permite reorientar el ahorro de las familias hacia productos financieros, contribuyendo a mejorar la productividad del conjunto de la economía.

Pocos párrafos podrían encerrar más intervencionismo. La gente no se desplaza a otros lugares porque no haya alquileres, sino porque no le interesa, o por las rigideces del mercado de trabajo. Mayor movilidad laboral tal vez incentivaría el sacar más viviendas al mercado, no lo sé. Lo que sí es seguro es que no corresponde al estado decidir qué grado de movilidad es aceptable para una sociedad.

Si las familias han decidido invertir en ladrillo es porque les parece ya una inversión productiva. Es tan productiva que las constructoras se han convertido en motores económicos y tienen una capacidad financiera que rivaliza incluso con los grandes bancos. Por no hablar de todo el empleo generado directa e indirectamente por el sector. A menos que no se refieran a ese tipo de productividad.

La Sociedad Pública de Alquiler dará seguridad y estabilidad al mercado garantizando la renta al propietario y asegurando el buen estado del inmueble en el momento de su devolución.

Cuando se presentó esta Sociedad escuché a la ministra decir que se ofrecían cosas que no hacía el mercado, como seguridad jurídica. Es que el mercado no ofrece seguridad jurídica, sino que la necesita. Y para eso están los legisladores: para dictar leyes que protejan la propiedad, y cuyo incumplimiento será sancionado por los jueces. Si el estado actúa como asegurador lo único que hace es socializar los impagos o desperfectos causados por energúmenos, y que seguramente quedarán impunes.

La actual situación del mercado de alquiler en España se caracteriza por una oferta escasa y muy atomizada, con el 85% de las viviendas en manos de particulares y con problemas de inseguridad jurídica y financiera para los propietarios.

Cuando dice particulares, ¿quiere decir propietarios privados o individuales? Porque en el primer caso, la idea es aterradora. El 100% de la vivienda debería ser privada. Si quiere decir que hay un 15% de viviendas en manos de inmobiliarias, promotoras, etc., ¿qué problema tiene el estado? ¿Cree que puede fijar qué porcentaje de vivienda debe pertenecer a propietarios individuales y cuál a empresas? Lo de la inseguridad jurídica y financiera ya está comentado. Pero en el caso de empresas que tienen abogados, tiempo y dinero para pleitear con inquilinos morosos, en ocasiones termina creándose una ola de solidaridad con el pobre inquilino que no puede pagarle a la malvada corporación. El pobre caradura, diría yo, que los hay auténticos profesionales de pagar dos meses, estar un año de juicios hasta que los echan, y a otra cosa, a engañar a otro incauto que no haya pedido referencias.

La Sociedad garantiza al propietario que a partir de la firma del primer contrato y mientras la vivienda permanezca en esta bolsa, percibirá esta renta independientemente de que la vivienda esté ocupada o no.

Bonita forma de mejorar la productividad de la economía: que con el dinero de todos se dediquen a pagar alquileres de casas vacías.

Por otra parte, los potenciales inquilinos podrán beneficiarse de una amplia y variada oferta de viviendas destinadas a alquiler. Pues igual que si fuesen a una inmobililaria. Estos inmuebles cumplirán determinados parámetros de superfície máxima y precio máximo de alquiler en función de la localidad y su zona de ubicación.

Si el precio depende de localidad y ubicación, será que mirarán los precios de los alquileres en el mercado libre. Pero si lo que pretende el ministerio es fijar precios de forma arbitraria, tal vez sería interesante recordar ese delito de maquinación para alterar el precio de las cosas, que creo que está recogido en el artículo 284 del código penal:

Se impondrá la pena de prisión de seis meses a dos años o multa de 12 a 24 meses, a los que, difundiendo noticias falsas, empleando violencia, amenaza o engaño, o utilizando información privilegiada, intentaren alterar los precios que habrían de resultar de la libre concurrencia de productos, mercancías, títulos valores, servicios o cualesquiera otras cosas muebles o inmuebles que sean objeto de contratación, sin perjuicio de la pena que pudiera corresponderles por otros delitos cometidos.

Falta ver si se aprecia violencia en la coacción estatal. Sigue la nota de prensa:

El inquilino abonará la renta mensual a la Sociedad que, a su vez pagará al propietario, al que deducirá un porcentaje destinado a cubrir los costes generados por el servicio que se le presta.

Vamos, que primero te limitan el precio y luego te cobran una comisión, y vaya comisión:

Los propietarios que alquilen por la sociedad estatal cederán el 20% de la renta al Gobierno

Menos mal que se trataba de favorecer la reducción de los costes de intermediación de este mercado. Luego los especuladores son los agentes inmobiliarios. Ya veo, ya.

Además se prevé la oferta de productos específicos a los ciudadanos con mayores dificultades para acceder a una vivienda, cual es el caso de los jóvenes.

Ahora son los jóvenes. Luego serán las personas dependientes. O los inmigrantes, o las mujeres, o los parados de larga duración. Y termina habiendo tantos ciudadanos con mayores dificultades que todo se queda igual, o peor, porque quien decide quién tiene mayores dificultades es un burócrata.

Y para acabar, se menciona una potente Plataforma tecnológica que permitirá un flujo constante de información de oferta y demanda. A mí es que cada vez que el estado habla de potentes plataformas tecnológicas me entra una paranoia a lo Gran Hermano, temiendo un Echelon inmobiliario, sanitario o lo que sea, que el estado no se para en barras a la hora de controlar cosas.

Como suele ocurrir, el estado no soluciona problemas, los crea o los subsidia. Y en este caso se elude flagrantemente la solución básica: legislar en favor del derecho de propiedad. Que un propietario pueda disponer de su vivienda cuando le plazca, sobre todo si dejan de pagarle el alquiler. Pero claro, empezamos por una Constitución cuyo artículo 33 dice que se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia, para añadir la función social de estos derechos delimitará su contenido, de acuerdo con las leyes. A veces parece que la morosidad caradura es de lo más social, y el propietario es visto como un ogro insensible e insolidario. Así nos luce el pelo.

(Vaya, al final el fisking ha sido completo.)

Se acabó el sueño del pescado libre

La guerra del pescado ha terminado:

La paz llega a la Lonja

los pescadores se han comprometido a sustituir la barrera que ha generado el conflicto entre los dos sectores por una cinta, que, además, estará más cerca del género. Asimismo a partir de este lunes suspenderán la venta directa al público en la lonja de Palma.

En cuanto a los pescaderos, se han comprometido a retirar las nueve denuncias interpuestas por la venta al detalle de estos últimos días

Ha sido bonito mientras ha durado que el consumidor pudiese comprar directamente al pescador. Pero hay que aceptar resignadamente que pescadores y pescaderos se hayan puesto de acuerdo de nuevo para comerciar sólo entre ellos la mercancia. Así como era absurdo pretender prohibir la venta de pescado al consumidor final, también lo sería obligar a vender.

Jugando a las casitas

Ahora vais a flipar: voy a romper una lanza en favor de ¡tachán! la ministra Trujillo.

¿Cómo? ¿Un liberal defendiendo a una ministra socialista? No, lectores, no se trata tanto de defender personas sino ideas, y la de reducir el tamaño mínimo de las VPO es una idea que no es intrínsecamente mala.

Seamos claros: la solución al problema de la vivienda no es más intervención pública, sino precisamente menos. Menos control sobre el suelo, menos reglamentaciones intervencionistas, menos VPO. Pero si estas cosas siguen existiendo, que al menos las intervenciones se acerquen algo a la realidad, y la realidad es que sí hay mercado (porque hay oferta y demanda) de apartamentos de 25 ó 30 metros cuadrados.

En Palma mismo existen varios bloques de apartamentos (Pullman, Panams, Randa, Deyá) con pisos de 25 y 50 m2 (resultado precisamente de la unión de dos apartamentos contiguos) que dan techo a unas 1000 personas, y no todos proletarios.

No todo el mundo puede tener necesidad de tener un piso de 90 ó 100 m2 para sentirse realizado. Hay gente que no para nunca en casa y con tener un sofá-cama, una cocinita, un WC y un plato de ducha va que se mata. Se me ocurre, por ejemplo, un estudiante que en lugar de enclaustrarse en una residencia o colegio mayor prefiere un apartamentito de estos. O un inmigrante que en lugar de meterse con otros 20 en el piso de 90 m2 prefiere uno para él solo de 30. O ese joven que quiere independizarse de padres y compañeros de piso, quiere pagar un alquiler bajo y ahorrar más para el día de mañana comprarse un piso más grande. O el profesional que estará unos meses desplazado a otra ciudad. O como ocurre por ejemplo en Londres, donde ejecutivos o profesionales liberales tienen un apartamentito de 30 m2 junto a la city para estar de lunes a viernes porque les sale más a cuenta eso que los desplazamientos diarios. O esa persona mayor a la que se le ha quedado grande esa vieja casa de 120 m2 y que quiere vivir independiente, pero en un sitio que le sea manejable y accesible.

Yo mismo he visto en Ikea un stand con un apartamento de 28 m2 completamente equipado, con cocina, aseo con ducha, vestidor y litera bajo la cual se monta la tele, el equipo de música y el ordenador. Y eso lo ofrece una empresa privada porque existe mercado para ello.

Se han recordado (y con razón) las asignaciones de pisos que realizaban los regímenes comunistas. Pero aquí, por suerte, no toda la vivienda está controlada por el estado. Lo que ocurre es que si las VPO se hacen demasiado grandes tiene el efecto de empujar al alza los criterios de las viviendas libres. De alguna forma la VPO se toma como el modelo a seguir. Abriendo el abanico de las VPO se abre también en las viviendas libres.

Lo suyo sería que el estado dejase de inmiscuirse en el diseño arquitectónico y social, pero la idea de los apartamentos de 25 ó 30 m2 no es mala en sí misma.

11 de Abril 2005

Las cosas por su nombre

Si estos van a ser los nuevos portavoces de ETA en el parlamento vasco, tal vez se deje de llamar fascistas a los etarras y quede (una vez más) en evidencia la falacia de progresismo, pacifismo y solidaridad de la izquierda. Ya está bien de retorcer el lenguaje.

8 de Abril 2005

El frente normativo de la guerra del pescado

Ayer resumí la actual guerra del pescado que enfrenta a pescadores y pescaderos en Palma.

Hoy se anuncian las primeras denuncias:

Francisco Bauzá y Juan Torres, presidente y vicepresidente del Gremio de Detallistas y Mayoristas de Pescado y Marisco de Mallorca, han presentado varias denuncias en la sede de la Dirección General de Pesca con el objetivo de “parar la venta ilegal de pescado en La Lonja”.

(via MallorcaDiario)

No hay más que fijarse en las denuncias presentadas para ver cómo la ley crea delitos y faltas allí donde no hay agresión.

Denuncian los pescaderos que se vende el pescado o se envía a otras lonjas sin que haya una primera venta en subasta. ¿Y qué? ¿No es subasta suficiente un sistema de precios libres en que si estás de acuerdo con el precio compras, si no, no compras, y si te quieren vender tienen que bajarlo?

Presentan reclamaciones por el lado sanitario. ¿Compraría la gente en un lugar sucio, antihigiénico? ¿Garantizan las inspecciones que un lugar sí esté limpio? ¿Acaso no ha habido intoxicaciones en bares y restaurantes que habían pasado inspecciones de sanidad? ¿Será más limpia una persona porque tenga un carnet que le autoriza a manipular alimentos? ¿Por qué debería haber criterios sanitarios distintos si el comprador es un pescadero o un consumidor final? La gente que compra el pescado puede verlo antes de comprarlo, y luego tiene que limpiarlo y cocinarlo. ¿Realmente hace falta que vaya un funcionario a decir si el sitio es apto para la venta minorista?

¿Por qué es necesario que la autoridad portuaria conceda o deniegue permisos para comprar en la lonja? La lonja debería entenderse como un lugar que físicamente reúne determinadas condiciones para la venta de pescado (cámaras frigoríficas, desagües, suelos antideslizantes y fáciles de limpiar; condiciones que a quien primero benefician es al vendedor), y no como una aduana por la que por narices tiene que pasar el pescado antes de llegar al consumidor. Es más, ¿por qué debe haber una lonja y no varias lonjas por puerto? Un tio puede invertir en una nave, equipos, instalaciones, servicios, para ofrecer un mejor lugar de compra y venta. Cada pescador debería poder vender su pescado en el lugar que mejores condiciones le ofreciese, y el comprador (mayorista o consumidor final) podría acudir también a su punto de venta favorito.

Finalmente, apelan al ayuntamiento, para que confirme que la lonja no tiene licencia de actividad municipal. No me extenderé mucho en este punto: la licencia de actividad no debería existir. Las autoridades deberían actuar cuando una actividad perjudica a terceros, por ejemplo por ruidos, malos olores, sustancias tóxicas... pero para eso hay un mecanismo más sencillo: la no agresión a la propiedad ajena. Un taller de pinturas no tiene por qué invadir con sus olores y sustancias cancerígenas la casa de nadie. En ese caso debería cerrarse hasta subsanar la deficiencia. Un propietario responsable tendrá el taller en condiciones antes de abrirlo. Uno irresponsable verá su negocio paralizado, con costes fijos que sostener e ingresos nulos, y eso le perjudicará más que la no obtención de la licencia de actividad, cuyos trámites gravan por igual al empresario responsable y al irresponsable.

En fin, el pescado se agita. Ya que el pececillo ya no nada libre en el mar, que al menos su comercio en tierra sí sea libre.

7 de Abril 2005

Pescado libre

La punta de trabajo y de ocupaciones domésticas me ha distraido de comentar la liberalización de facto que se ha producido en la lonja de Palma en las últimas semanas.

La llamada guerra del pescado comenzó hace dos semanas cuando se implantó en la lonja el nuevo sistema de subasta electrónica. Siguiendo normas europeas de seguridad e higiene se instaló una barrera para que los mayoristas no pudiesen acercarse al pescado antes de comprarlo.

Los mayoristas se negaron a comprar así el pescado alegando que no podían comprar la mercancía sin examinarla. Los pescadores sostienen que además de razones higiénicas y de seguridad quieren impedir que los pescaderos se cuelen en la trastienda y puedan hacerse una idea del volumen de capturas y pacten los precios entre ellos antes de la subasta, repartiéndose un poco un pastel previamente conocido.

Ante el bloqueo de la situación, y para no perder ventas, los pescadores optaron por una medida osada: abrir la lonja a los consumidores finales. Sorprendentemente el gobierno balear adoptó una postura liberal al anunciar que no intervendría en el conflicto, siempre que no se cometiese ninguna ilegalidad.

Al tiempo que los pescadores anunciaban saltarse a los pescaderos para llegar a los consumidores, los pescaderos anunciaron saltarse la lonja para comprar el pescado en los barcos.

¿El beneficiado con todo esto? Pues el consumidor, lógicamente. Los pescaderos que no aceptan la subasta traen el pescado de la Península, y sus clientes aceptan pagarlo más caro para hacer menos cola y llevarse el pescado limpio. Quien quiere hacer cola y no le importa llevarse el pescado sin limpiar, puede comprarlo en la lonja directamente, sin intermediarios, a un muy buen precio. Incluso algunos pescaderos han vuelto a la lonja porque prefieren el pescado local al forastero y terminan aceptando el sistema (aunque les cueste alguna represalia por parte de los corporativistas de turno).

Pero eso sí, en el ánimo de la Administración autonómica está la mediación pero, en ningún caso, habrá intervencionismo en este espinoso asunto. Bien por el pescado libre.

El debate de Kyoto

Ayer noche pude ver el debate sobre agua, Kyoto y otros asuntillos ambientales que Juan Ramón Rallo nos había anunciado, y que Happy Butcher ya ha comentado también.

Hay que decir que el programa estuvo bastante mal dirigido y moderado. No hubo mucha ecuanimidad a la hora de dar los turnos de palabra, se cortaron intervenciones para dar entrada a los vídeos "de la calle", y a otros presuntamente informativos. Incluso se pasó el trailer de El Día de Mañana.

Además de esto el debate no estaba centrado en un tema concreto, sino que se abordaron varios de forma desordenada: cambio climático, Kyoto, usos del agua, campos de golf, plan hidrológico...

Había claramente dos bandos: el estatista y ecologista, y el de "no hay para tanto".

José Antonio Maldonado sostiene que sí hay tendencia hacia un calentamiento, pero no cree que haya tanta influencia humana como se dice. Insistió en que el clima es un sistema muy complejo y un gran desconocido como para poder atreverse a hacer predicciones a un plazo tan largo. En ocasiones el pobre hombre tenía una cara de decir "qué coño hago aquí", sobre todo con el cabañuelista del público.

Jaime Palop, director general del agua del ministerio de medio ambiente, fue el representante de la coerción estatal, y además presumió de ello (no en estos términos, lógicamente). Defendió a capa y espada la intervención del estado en multitud de aspectos de la vida ciudadana, y lógicamente el agua también tiene que ser regulada, intervenida. En un momento de guirigay me pareció entenderle la frase "yo soy el estado", cuando alguien aludió a la necesidad de que el estado interviniese. Si, seguimos en España 2005, no en Francia 1643. Se supone.

Ezequiel Martínez, editor y presentador del programa Tierra y Mar, representó lo peor del ecologismo militante actual. Y digo lo peor porque este no es de los tontos, sino de los malos, que mienten a sabiendas y que necesitan de los mitos ecologistas para seguir montados en el carro. No tuvo valor de aportar ni un dato concreto sobre el presunto calentamiento ni los presuntos beneficios de Kyoto. Es más, tuvo la cara de decir que el protocolo de Kyoto no pretende el descenso de las temperaturas. Es de los que han cambiado el término "calentamiento global" por el tautológico "cambio climático". Como no pueden sostener ya que el planeta realmente se caliente, dicen que es un problema global que las temperaturas suban en un sitio y bajen en otro, y que eso trae fenómenos climatológicos extremos. Cuando Gabriel Calzada lo acorraló con los datos del casi nulo impacto del protocolo de Kyoto en términos de clima arremetió diciendo que Kyoto sólo es el principio.

Antonio Morales, director de la Comunidad Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir, cree que sí existe el calentamiento, pero que también se ha fomentado una cierta histeria, se ha logrado que la gente se obsesione. Hizo una observación muy interesante: se supone que la temperatura media ha aumentado 0'7º en un siglo, un valor que el cuerpo humano no puede apreciar, pero la gente entrevistada en la calle percibe el cambio. Se le ha metido tanta presión mediática a la ciudadanía que siente cosas que es imposible que el cuerpo perciba.

Mar Asunción, responsable de cambio climático de WWF/Adena, fue la vertiente tonta del ecologismo. No creo que mienta deliberadamente, daba la impresión de creerse lo que decía. Apeló a todos los tópicos de Kyoto, y en concreto al consenso científico y el sacrosanto IPPC. No respondió cuando se le mencionó la declaración de Heidelberg, y como Ezequiel Martínez, salió con eso de que Kyoto no pretende bajar las temperaturas, sino las emisiones de gases. Fue imposible hacer el razonamiento de que si dicen que los gases de efecto invernadero provocan un aumento de la temperatura, disminuir la emisión de gases no es un fin en sí mismo, sino para frenar ese calentamiento. Estoy empezando a pensar que tal vez sólo pareciese tonta y realmente sea mala...

Paloma Ferre, que está muy buena pero es tonta, hizo de florero. Florero ecologista, por supuesto.

Estuvo también un geógrafo cuyo nombre no recuerdo ahora mismo (ayuda, please), que si bien acepta que hay calentamiento, al igual que Maldonado cree que el clima es un sistema demasiado desconocido como para afirmar tan categóricamente que la actividad humana es determinante en su cambio. Mencionó como ejemplo las corrientes oceánicas profundas o la tectónica de placas, pero podría haber dado más caña mencionando la actividad solar o las erupciones volcánicas. Estuvo tibio cuando podría haber dado un bañito.

Como no puede ser de otro modo, el crack de la noche me pareció Gabriel Calzada. Fue el único que puso datos concretos sobre la mesa, y en particular el presunto beneficio en no aumento de temperaturas si se aplica el protocolo de Kyoto. No hubo manera de que le respondiesen los ecolós cuando pidió que diesen cifras concretas. Estuvo contundente al afirmar que hay que paralizar la aplicación del protocolo porque supone una salvajada económica, ambiental y humana. Cuando se trató el tema de los recursos hídricos hizo hincapié en la falta de un precio del agua. Curiosamente Ezequiel Martínez hizo una mención similar más tarde, pero el político Jaime Palop evidentemente defendió la titularidad pública del agua. Gabriel también tuvo la posibilidad de cargar contra el cuarteto intervencionista preguntándoles que quiénes eran ellos para decidir por todos cuáles son los usos correctos del agua, o en qué energías hay que invertir. El formato del debate creo que le impidió enlazar algo más los argumentos contra el protocolo de Kyoto y la liberalización del agua. Por cierto, resulta bastante telegénico y sabe hablar: no titubea, no se aturulla y se le entiende muy bien. Un buen valor mediático (además de académico) para la causa liberal en este pais.

El debate en sí fue poco productivo, pero al menos se ha abierto una brecha para que gente contraria al protocolo de Kyoto pueda acceder a los medios. Se rompe el presunto conseso monolítico, y la gente puede percibir que no todos los expertos están convencidos del cambio.

Aunque al principio se pueda invitar a gente como Gabriel como si sus opiniones fuesen algo aislado o anecdótico, el hecho es estar en antena defendiendo los principios liberales. Los ecologistas también empezaron así. Esto no ha hecho más que empezar.

6 de Abril 2005

Epílogo a una trilogía

La trilogía de posts (I, II, III) analizando la deriva antiliberal del colectivo ciberpunk deja para mí zanjada la polémica que se arrastra desde hace meses sobre etiquetas y carnets liberales referidos a personas, colectivos y propuestas políticas.

En ese último post hacía referencia a otros tontos (in)útiles inmersos en la constelación ciberpunk.

El no querer apuntar para no hacer más sangre ha llevado a que se pueda pensar que podía referirme tal vez a Javi, compañero de Juventudes Liberales, o incluso a Enrique, asociado al colectivo ciberpunk. Quería dejar claro que no es el caso.

Aunque en ocasiones haya habido fuertes discrepancias en asuntos concretos, se trata de dos jóvenes que han trabajado mucho y bien en un proyecto como Juventudes Liberales, y ahora en radical.es.

Enrique además de currarse el site y foro de radical.es, tiene su propio blog, en el que hemos podido leer posts tan buenos y netamente liberales como éste (defensa de los católicos montagnard en Vietnam), éste (crítica de la falacia progresista de solidaridad y caridad como soluciones para el tercer mundo), o este otro (sobre el auge de las tiendas regentadas por inmigrantes). Que tenga determinada visión sobre la necesidad de redes de comunicaciones públicas allá donde no llegue el mercado no quita que su ideología sea claramente liberal: de no injerencia en la vida privada de los ciudadanos, eliminar trabas al libre comercio y considerar la libertad y la propiedad privada como condición sine qua non para el abandono de la pobreza por parte de los paises del tercer mundo, sin necesidad de las eternas ayudas al desarrollo que no desarrollan más que la dependencia.

Por su parte Javi, con quién he debatido pública y privadamente su empecinamiento en el ataque al PP, que ya no está en el gobierno, o a determinados bloggers de Red Liberal, también ha dejado constancia de su pensamiento político al escribir contra las subvenciones, contra la actual política exterior del gobierno español o contra la existencia de medios de comunicación de titularidad pública. Y por cierto, no perderse su comentario en el blog del "socialista a fuer de censor" JL tal Prieto. Un buen sopapo dialéctico a un censor malabarista del lenguaje que huye del debate como gato escaldado del agua.

Aquí firmo el final de esta trilogía. Que cada uno haga examen de conciencia, piense qué compañías son las más recomendables o afines, y cuáles son los objetivos de unos, otros o los de más allá. Creo que aquí se han expuesto los suficientes argumentos como para formarse una opinión.

¿Nos dejarán sin aviones?

Resumen para no residentes:

Desde hace un montón de años, en los vuelos entre islas y entre Baleares y la Península se ha venido aplicando un descuento, que ha subido desde el 25% de hace unos años al 38% actual. Canarias, Ceuta y Melilla también disfrutan de ventajas similares en los enlaces aéreos y marítimos. Se supone que tal descuento compensa la desventaja que tenemos los insulares al tener limitada la capacidad de elección de medio de transporte. Como es evidente, no podemos optar por coche, tren ni autocar para trasladarnos a otros puntos de España.

Hasta el 2001 había tres compañías principales que ofrecían vuelos entre islas: Air Nostrum (grupo Iberia), AirEuropa y Spanair. Spanair, con la marca AeBal, pretendía ofrecer vuelos con reactores (717 nuevos de trinca), por las quejas de los usuarios en relación a los turbohélices de la competencia. Pero como los reactores son tremendamente deficitarios en trayectos tan cortos, necesitaban ayudas oficiales, que pactaron con el anterior gobierno de Jaume Matas. Justo después de eso se produjo la llegada al poder del pacto de izquierdas, una de cuyas principales características fue el incumplimiento sistemático de acuerdos previos. Así, los reactores de AeBal apenas ofrecieron vuelos entre islas.

En noviembre de 2001 AirEuropa se retiró de los interislas por el presunto déficit de tales líneas. Lo cierto es que la ocupación superaba el 80%, y la decisión parece más una estrategia de reducir flota (todos los turbohélices se aparcaron en Zaragoza) y centrarse en las líneas más rentables.

Así, se quedó sola Air Nostrum, más la compañías inglesas y alemanas que a veces pasan por Palma yendo o viniendo de Ibiza y Menorca.

Ante la aparentemente escasa oferta y elevados precios (aumento del precio del combustible, de las primas de los seguros y de las indemnizaciones por overbooking), el gobierno balear sacó la declaración de servicio público, que fijaba un mínimo de frecuencias y un precio máximo del billete, negociables cada año.

Desde entonces el hecho es que hay menos vuelos para elegir, y más caros de lo que podía encontrarse antes de la declaración de SP.

Fin del resumen.

La oferta no es tan escasa. Hace dos semanas tuve que ir a Ibiza urgentemente para reparar una avería. Me llamaron a las 9 de la mañana, y a las 12'10 estaba rumbo a la isla blanca. Y no hubo problemas para la vuelta. La semana anterior tampoco tuve problemas para hacer unos cambios de última hora en un viaje ya programado. Sí me llamó la atención que aviones de 62 plazas fuesen con menos de la mitad de estas ocupadas. ¿Realmente es escasa la demanda?

Los precios no eran tan elevados. El billete en tarifa completa (cambios y reembolsos permitidos) salía por 120 €, ida y vuelta, con el descuento de residente. Solía ser la tarifa usada en viajes de empresa, para tener flexibilidad. Pero había minis y otros descuentos, y podían encontrarse vuelos desde 40 €. Con el SP se acabaron estas ofertas, que usaban por ejemplo estudiantes, familias en viajes de vacaciones, etc.

Obligar a realizar un mínimo de vuelos diarios y con precios máximos fijados políticamente es una importante barrera de entrada de nuevas compañías en el sector. Sin necesidad de ser servicio público es más fácil y barato encontrar billetes para ir a Londres o Berlín que a Mahón. Pero eso de la libertad de mercado no va mucho con los políticos del PP Balear (no hablemos ya de la izquierda).

Ante el nuevo aumento de costes, Air Nostrum pidió autorización para un incremento en las tarifas del 3%.

La popular, intervencionista y antiliberal Mabel Cabrer dice que no, que no se ha subido el descuento del 33 al 38% para subir las tarifas un 3%. Es más, se plantean bajar más el precio máximo, hasta los 58 € por trayecto, antes del descuento. Así, ida y vuelta con descuento quedaría en unos 80 € (incluyendo tasas). Evidentemente la compañía no podría operar de este modo, perdería una cantidad increible de dinero, así que se plantearía dejar los interislas.

¿Pretenden los políticos dejarnos entonces sin aviones? No. Lo que pretenden es dejarnos sin aviones privados. Con maniobras semejantes persiguen que efectivamente ninguna compañía privada pueda asumir los vuelos interislas, forzosamente deficitarios con tales restricciones. Luego aludirán a la imperfección del mercado, incapaz de proveer un servicio social como es el transporte entre islas, y ¡tachán!: compañía aérea pública de bandera balear. Los políticos quedan como salvadores de los pobres viajeros al ofrecer aviones a precios reducidos, y la ciudadanía, atontada con tan populista medida, sin sacar la cuenta de lo que costará cada billete via impuestos, que pagarán incluso los que no vuelan en su vida. ¿Alguien se apuesta algo? Al tiempo...