Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

31 de Agosto 2007

Ayer y hoy de Corea del Sur

Cuando los comunistas invadieron Corea del Sur en 1950 eran otros tiempos. El enemigo soviético que instigaba tales invasiones (como luego Vietnam, las guerrillas africanas y latinoamericanas, o directamente Afganistán) era poderoso y había que plantarle cara allá donde asomase las garras. De ahí que no fuese para nada ilógico que EEUU y sus aliados se embarcasen en guerras en lugares donde a priori parecía que no se les hubiese perdido nada.

Iván siempre jugó con la teoría del salchichón. A diferencia del blitzkrieg alemán, el oso ruso nunca ha sido rápido, pero sí tenaz y constante. Poco a poco, primero los paises más cercanos geográficamente, luego, aquellos donde surjan grupos totalitarios ideológicamente afines, y así hasta tener cercados a los paises capitalistas. El objetivo soviético siempre fue ir tomando rodajas de salchichón, a diferencia de los nazis que quisieron todo el salchichón de golpe y se les atragantó.

Corea del Sur entró en el lote de las segundas rodajas, después de Europa oriental. Y los EEUU, que tal vez sólo flaquearon durante el mandato de Carter, siempre mantuvieron su política de ni un paso atrás frente al comunismo: ni en Berlín, ni en Asia, ni en América.

En la guerra de Corea murieron 44.000 soldados americanos. Menos que los 64.000 que morirían en Vietman, pero en sólo tres años, lo cual da idea de lo cruenta que fue la guerra. Cuando se habla de bajas coreanas y chinas se cuentan por millones (un millón bando).

Las consecuencias fueron la creación de la zona desmilitarizada, que se sigue considerando una de las fronteras más calientes del planeta, en virtud de un simple alto el fuego, ya que no ha llegado a firmarse nunca una paz definitiva. Corea del Norte sigue ocupada por los comunistas, mientras que Corea del Sur es una democracia capitalista y occidental a todos los efectos. Tal vez sea uno de los mejores ejemplos de cómo el capitalismo es la única forma de crear y distribuir riqueza: un pais y una raza separados artificialmente por dos sistemas políticos y económicos alcanzan resultados completamente dispares, algo comparable sólo a China vs Taiwan (aunque la desproporción de tamaño desvirtúa la comparación) o las dos Alemanias.

Sin embargo, Corea del Sur también es un ejemplo de cómo el bienestar hace perder la perspectiva de lo que ha costado alcanzarlo y mantenerlo. Medio mundo tuvo que implicarse en la defensa de Corea del Sur, muriendo miles de jóvenes de paises al otro del mundo. Y ahora, más de 60 años después, cuando la defensa real de Corea del Sur sigue recayendo en los EEUU, abandonan su misión en Afganistán después de haber negociado con terroristas.

Cierto que para un gobierno es duro tener que negociar por la vida de sus ciudadanos. Más cierto aún es que los ciudadanos de ese pais son los que ejercen la presión para que se negocie, aunque ello suponga la retirada de tropas que aunque en número no son significativas, al menos el gesto sí lo es. Porque ya que Occidente en su momento se comprometió con la defensa de la libertad de los surcoreanos mandando a la muerte a sus jóvenes, Corea del Sur podría ser igual de generosa ayudando a quienes lo necesitan, que son los afganos.

Los comunistas soviéticos y norcoreanos eran la amenaza en 1950 (los chinos lo siguen siendo hoy), del mismo modo que los terroristas islámicos lo son ahora. Corea del Sur se ha doblegado. De haberlo podido saber entonces, igual los EEUU habrían dejado a Kim Il-Sung convertirse en rey de toda la península de Corea y se habrían ahorrado docenas de miles de muertos. Total, para nada.