Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

13 de Julio 2007

Munar avergüenza a los mallorquines decentes

Mª Antonia Munar, líder de la autoproclamada liberal Unió Mallorquina (debe ser de la categoría liberal egipcia) no pudo soportar la tensión de la pasada legislatura, le dolieron mucho las críticas vertidas desde todo el espectro político por las corruptelas personales y políticas. Millones de euros en subvenciones a asociaciones amigas o incluso creadas ad hoc, más concesiones a empresas suyas operadas por testaferros (material de construcción, transporte, escombros...) no podían pasar desapercibidas. Pero la cuestión es que tanta crítica le dolió. Y más que le habría dolido vía fiscalía anticorrupción si no hubiese pactado con la izquierda, renunciando a todo el poder que tenía en el consell insular de Mallorca, y conformándose con un cargo institucional que le suponga, según sus planes, una salida por la puerta grande de la política, después de toda una vida chupando del bote.

Las maneras de Munar cuando todavía era ¿socia? del PP ya eran vergonzosas. De hecho muchos militantes y simpatizantes populares hace dos años ya propugnaban una legislatura en la oposición antes que volver a pactar con UM. Que un partido que se presenta sólo en una de las cuatro islas tenga la presidencia de la cámara donde reside (en teoría) la soberanía de la ciudadanía balear es otro cambalache del que deben avergonzarse quienes le han concedido ese privilegio. Pero el colmo de la indecencia se alcanzó ayer, sólo en la primera sesión, cuando la sra. presidenta retiró la palabra a Rosa Estarás cuando ésta iba a presentar la moción para aprobar un texto en memoria de Miguel Angel Blanco.

Por la mañana, Estaràs había remitido a todos los partidos y a la presidenta del Parlament el texto de su declaración institucional, en el que el PP reivindica la rebelión cívica del espíritu de Ermua como muestra de que «la fortaleza de la democracia triunfará sobre los terroristas cuando sus dirigentes luchen, dentro del margen del Estado de Derecho, por la libertad de todos los españoles».

[...]

Tras una votación a mano alzada, la convocatoria del Pleno de la próxima semana (en el que también se elegirá al nacionalista Pere Sampol como diputado autonómico) fue aprobada por 30 votos a favor de los partidos del Pacte y 24 votos en contra del PP (en cuyas filas hubo varias ausencias).

Fue entonces cuando Munar preguntó si los grupos deseaban hacer alguna intervención antes de levantar la sesión y Rosa Estaràs, poniéndose en pie, anunció que su grupo «quiere plantear una declaración institucional con motivo del décimo aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Àngel Blanco...».

Maria Antònia Munar ni siquiera le dejó terminar la frase. Le retiró la palabra con un abrupto «señora Estaràs, lo lamento pero se ha levantado la sesión» y se largó, dejando a los diputados populares con la boca abierta.

El resto de baleares pueden sentirse disgustados porque la máxima institución balear la presida una candidata de la isla mayor, pero al menos por eso se ahorran la vergüenza de compartir isla con una persona que interrumpe un debate justo cuando se va a proponer un texto en memoria de Miguel Angel Blanco, víctima de uno de los asesinatos más odiosos de todos los perpetrados por ETA. Esta legislatura ha empezado mal, y todo apunta a que sólo puede ir a peor.