Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

28 de Noviembre 2006

¿27,5€, para qué?

Con mucho, muchísimo retraso, comento una noticia que se ha venido desarrollando este mes: la nueva rebaja de los precios de los vuelos interislas.

A principios de mes me encontré con un artículo de lo más razonable:

El fiasco de Air Berlin es un aviso

La iniciativa de Air Berlin de poner billetes aéreos a 27 euros entre las islas ha sido un fracaso. No se han vendido las 5.000 plazas que estaban previstas y la compañía se ha quedado muy lejos de este objetivo. Este fiasco que ha vivido Air Berlín puede ser un claro aviso para todos aquellos que claman por una solución urgente a los vuelos interislas. Si el problema era el precio, ¿no daba una salida los billetes de 27 euros de Air Berlin? ¿No se ha hecho suficiente publicidad a la iniciativa de la compañía? El fiasco de la compañía -reconocido por Air Berlin- puede significar, entre otras cosas, que el problema de los trayectos interislas se ha magnificado durante mucho tiempo. ¿Vale la pena que el Govern inicie una aventure y se endeude para beneficiar a los usuarios? El debate está servido e incluso en el propio Govern se están analizando las consecuencias de la escasa demanda de trayectos ofrecidos por Air Berlin.

No sé si el Govern habrá analizado o no esta situación. Lo cierto es que no ha hecho caso del ejemplo precedente:


El Gobierno acepta rebajar a 27,5 euros los vuelos interislas

El Gobierno ha aceptado rebajar hasta los 27,5 euros, sin tasas, el precio de los vuelos interislas en Baleares.

Hace unos años me tocó viajar bastante, unos 50 vuelos al año, y más de la mitad con Menorca e Ibiza. La mayoría eran por motivos de trabajo, así que en ese momento con los impuestos de todos los ciudadanos se lograba que una compañía que factura varios millones de euros al año se ahorrase 20 euros por viaje. Además pudo comprobar que, excepto los fines de semana, la inmensa mayoría de viajeros eran profesionales (tanto empresarios como personal desplazado por trabajo). Es decir, gente con cierta solvencia económica. Nada más lejos de mi intención insinuar que cualquier empresario tiene la billetera de Botín, pero desde luego no es lo mismo el empresario o profesional que viaja por trabajo, y que le saca rendimiento económico a ese viaje, que la familia que se desplaza para ver a los familiares en otra isla y que antes tenía las minis y ahora paga lo mismo que el empresario.

Ahora viajo mucho menos, y casi todos los desplazamientos son por motivos personales, pero el razonamiento es el mismo. Para que mis vacaciones me cuesten 20 ó 30 euros menos no tengo que cargárselo al resto de contribuyentes. Si el billete de avión me parece caro, pues me busco una estancia de fin de semana en cualquier hotel en Mallorca, las vacaciones son las mismas y no le hago pagar a nadie por mi desplazamiento.

El asunto de los vuelos interislas es uno de los más demagógicos que podemos encontrar en la política balear. Todo el mundo quiere viajar más barato, cargando parte del viaje al resto de contribuyentes. Y nadie se para a pensar de dónde sale ese dinero. Encima los políticos con sus maniobras de ingeniería presupuestaria hacen creer que si es otra administración la que paga es como si nos lo regalasen. ¿Qué más da si la pasta sale del gobierno central o del autonómico? En cualquier caso ha salido primero de nuestros bolsillos, bien a través de impuestos directos, o bien de los indirectos sobre los bienes y servicios que adquirimos.

Si la gente quiere o necesita viajar que haga sus cuentas, pero que no descuente lo que le vayan a pagar otros. A este paso los vuelos al Caribe también terminarán siendo de interés público.

Referencias