Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

28 de Noviembre 2006

¿Regular los blogs?

En MallorcaDiario.com:

Los políticos y los blogs

Durante el último año, cualquier político con aspiraciones se ha visto obligado a crear su propio blog para lanzar mensajes y recibir propuestas. Grosske, Roig, Nadal, Llauger y Aina Calvo, entre otros, no han podido resistirse a esta fórmula de comunicación que, con el tiempo, llegará a generalizarse. El problema de los blogs, es la falta de control, el anonimato, que cualquiera haga denuncias sin presentar pruebas, que insulte y que, en definitiva, convierta un foro de ideas en una opción para la descalificación y, por supuesto, el anonimato. Nadal, por ejemplo, suele suprimir todos aquellos comentarios que no gustan, que pueden perjudicar su imagen política. Lo mismo hace Grosske últimamente. Cuando el comentario es inoportuno, se borra y se utiliza cualquier excusa. O se mantienen todos los comentarios o se suprimen todos. O, por el contrario, que no se abran blogs. Mientras no se regulen como toca los blogs, la propuesta es muy peligrosa, un arma de doble filo. Y los políticos deberían saberlo.

Efectivamente, muchos políticos han ido quedando en evidencia en el momento en que han comenzado a moderar los comentarios de sus blogs con criterios más allá de si hay insultos o palabras malsonantes. La mayoría han mostrado el plumero sectario censurando los comentarios poco convenientes hacia su persona o partido, incluso sin ser ofensivos. Es lo que tiene este medio, hay que estar a las duras y a las maduras. Yo simplemente me limito a borrar spam y si hace falta bloquear a algún pesado faltón (sólo lo he hecho una vez). Pero lo que tengo claro es que no se puede tener puño de hierro y mandíbula de cristal. Alguno se ha acostumbrado a tener la lengua muy fresca en el ayuntamiento o el parlamento de turno, ha tratado de hacer lo mismo en el blog y se ha encontrado con la horma de su zapato.

Pero si a la señora Darder le parece que los blogs son un arma de doble filo, más peligroso me parece a mí el tratar de regularlos. Al fin y al cabo existen multitud de herramientas para que cada blogger regule lo que quiera en su casa, en su blog: permitiendo o no los comentarios; filtrándolos todos y publicando los que le vengan en gana; filtrar sólo el spam; no permitir comentarios anónimos; etc. ¿A qué tipo de regulación apela la señora Darder? ¿A una que obligue a contratar una asesoría jurídica al blogger? ¿Que al final los blogs sean poco más que una versión digital de cualquier sección de opinión o cartas al director?

Parte de la gracia de los blogs está en lo que muchos consideran problemas. ¿Quién atacaría a un político en su blog si tuviese que firmar con nombre y apellidos? ¿Quién me dice que ese político no buscará luego mi nombre en expedientes municipales, de hacienda o de donde sea para luego decirme "ahora hablaremos tú, yo y los inspectores, gracioso"?

¿Que hay gente que lanza acusaciones sin pruebas? Como en los medios tradicionales. Pero para eso ya está el código penal, que contempla la calumnia y la difamación, y el blogger que no quiera pringarse por un comentario de otro no tiene más que borrarlo, y punto.

Lo que pasa es que hay muchos que siguen teniendo el puño de hierro y la mandíbula de cristal (para según qué cosas, porque para otras tienen la cara muy dura), y sólo buscarían retorcerle la mano a quién les quiere pegar el cachete que la mayoría de veces se merecen.

¿Regular los blogs para que los blogs de los políticos no sean armas de doble filo? No, señora. Si les da miedo el bosque, que no se internen en él.