Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

23 de Mayo 2006

Fins aviat, companyera!!

Hoy es un día de esos agridulces. El día ya ha amanecido no sólo tristón, sino asquerosillo, alternando lloviznas y chubascos junto con un aire frío.

Hoy termina en la empresa una compañera, a la que podemos seguir llamando Mary, que ha protagonizado posts como éste o éste otro. A pesar de su perfil marcadamente socialdemócrata e incluso con ribetes nacionalistas/regionalistas, no deja de ser una gran persona y una buena compañera.

Ha estado en la compañía cerca de seis años realizando multitud de trabajos administrativos mucho más allá del supuesto responder al teléfono. Y como no se ha sentido a gusto con el trato que le ha dispensado la empresa, y algún mando en concreto, ha hecho lo que se hace en un mercado más o menos libre: irse a otro sitio aprovechando una buena oferta. Eso sí, cumpliendo con su trabajo hasta el último minuto (que es dentro de media hora, cuando escribo este post) con una profesionalidad encomiable.

Y la oferta no ha sido de otro que de su novio, que dejó la empresa hace dos meses, y que echándole huevos se ha decidido a montar una planta de hormigón, aprovechando sus conocimientos del negocio, que los precios en Mallorca son altos (los precios, ese lenguaje universal que los políticos pretenden manipular a su antojo y que sirve de guía en busca de la riqueza) y que ha encontrado a dos desalmados capitalistas con pasta que le financian (la acumulación de capital, la bestia negra de los totalitarios de todo signo, y única forma legítima de creación y distribución de riqueza mediante su ahorro, inversión y libre intercambio).

Como debería ser en una economía libre, si una persona considera que su trabajo no está siendo bien recompensado (ya sea en dinero o condiciones laborales), debería serle fácil buscar alternativas. Mary ha tenido esa suerte, una suerte de la que muchos se ven privados por el entorno híperregulado en el que nos movemos.

Hoy es uno de esos días agridulces. Lo plomizo del cielo también lo sentimos en el corazón los que apreciamos a esta chica. Pero mañana amanecerá radiante sabiendo que para ella el cambio es a mucho mejor, que se arriesga para mejorar, para ayudar a emprender un negocio, y que el esfuerzo se verá recompensado.

Molta sort, rossa!! Encara que me odiïs per ser llonguet ;-p saps que t'apreci, que vos desig lo millor, i que ja saps on trobar-me per qualsevol cosa que necessiteu. Una aferrada molt forta!