Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

14 de Abril 2006

Tipos de okupas

La semana pasada fue desalojado en Palma un grupo de okupas que había invadido una propiedad en desuso:

La policía desaloja por sorpresa a los 'okupas' del Casal de les Vies

El inmueble de la calle Eusebio Estada llevaba siete meses 'okupado' y ocho años abandonado - Como protesta hicieron una cacerolada en Cort

Como siempre en estos casos, no deja de ser sorprendente la comprensión mostrada hacia los okupas:

La irrupción de los agentes de la Policía Local puso así fin a siete meses de okupación del inmueble situado en Eusebio Estada. El local, abandonado hacía ocho años, había sido reconvertido en centro social.

Sería de esperar que el diario de Pedro J., víctima él mismo de una agresión a una propiedad privada, no se mostrase tan comprensivo con estas ocupaciones.

Lo que no sorprende son otros apoyos:

Los okupas contaron con el apoyo expreso del portavoz de EU-EV en Cort Eberhard Grosske. Grosske se personó en el inmueble nada más conocer el desalojo. Asimismo, a través de un comunicado, el grupo municipal de EU-EV expresó su «solidaridad» con los jóvenes recién desalojados. EU-EV criticó, a su vez, que el Ayuntamiento no dé «alternativas a los jóvenes okupas para que puedan continuar con sus actividades». El grupo municipal socialista también expresó su apoyo a los okupas desalojados.

El que también mostró su apoyo a los okupas fue Pere Muñoz, portavoz del PSM (Partit Socialista de Mallorca), como explica muy claramente en su blog (y que por su interés me tomo la molestia de traducir):

Pienso:

1. En Palma no hay alternativas para los jóvenes. No hay casales de jóvenes suficientes, no hay casales autogestionados por los jóvenes.

2. En Palma hay muchos espacios cerrados que podrían ser aprovechables: ¡¡el casal en cuestión hacía 8 años que estaba cerrado!!

3. El Casal de les Vies ha organitzado multitud de actos: mesas redondas, charlas, cineforums... sin ningún coste para la administración, con una gran calidad, con mucho criterio y de forma seria.

4. El Casal de les Vies ha dado una oportunidad y un espacio a jóvenes de la barriada y a entidades y colectivos; oportunidad que, como ya he dicho, no ofrece el ayuntamiento de Palma.

5. El Casal de les Vies no debía cerrarse.

En Palma ya existen asociaciones que hacen exactamente lo mismo que ese casal, pero pagando el alquiler de un local, luz, agua, internet... sin tener que invadir una propiedad privada. ¿Que hace ocho años que el edificio está abandonado? Como si hace 80. Si hay propietarios legítimos son estos los únicos que tienen capacidad de decidir sobre la propiedad.

¿Qué hubiese hecho yo mismo si fuese alcalde Palma?

1. Habría hablado con la propiedad del edificio y hubiésemos llegado a un acuerdo.

Y si no, da igual: para eso está la capacidad de coacción que tienen las administraciones públicas.

2. Fomentaría los casales de jóvenes autogestionados.

Menos autogestión y más responsabilidad. ¿Que un grupo de colegas quieren un sitio donde reunirse que no sean sus propias casas? A buscar un local, a buscarse financiación, a luchar por aquello que les interesa y motiva. Una patada en una puerta o reventar un candado no es ni lucha ni es nada: es un asalto a una propiedad, y punto.

3. Penalizaría a los propietarios/especuladores de edificios y viviendas vacíos. En una ciudad donde faltan viviendas tenemos que hacer algo para que salgan a la luz las 40.000 viviendas vacías que hay.

Ya estamos con el rollo de siempre. Si la gente tiene viviendas cerradas y por las que además paga unos impuestos (ya existe la penalización, señor Muñoz: se llama IBI, IRPF, etc.) no suele ser por capricho, sino porque ni las leyes ni los políticos protegen la propiedad privada. Y raro es que en ocasiones lo hagan los jueces:

David, portavoz del colectivo okupa del Casal les Vies, expresó en declaraciones a EL MUNDO/El Día de Baleares su protesta por el desalojo del inmueble. «El juez ni siquiera nos ha dado la oportunidad de defendernos», insistió.

¿Defenderos de quién? ¿Quién os ha agredido? ¿Quién ha violado vuestros derechos? Esto es el colmo: que los delincuentes se crean atacados cuando alguien defiende los derechos inalienables de las personas, y en concreto el de la propiedad.

Pero claro, es normal que ciertos políticos se sientan identificados con los okupas: no son más que personas que se dedican a hacer charlas y mesas redondas, aprovechan edificios como ayuntamientos y parlamentos que no tendrían otro uso, hacen muchas actividades con lo que ellos consideran que son criterios serios, y lo hacen a expensas de la propiedad de los contribuyentes: nuestro dinero.