Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

29 de Marzo 2006

¿Quién dice que se pasa?

A través de las noticias locales de la COPE me he enterado de esta noticia:

El blasfemo Leo Bassi actuará en Palma en un edificio propiedad de la Iglesia

La Iglesia se siente «engañada» por su inquilino, el Teatre del Mar, ya que el contrato prohíbe «representar obras que atenten contra el catolicismo»

Leo Bassi anuncia para mayo la representación de su polémica obra La revelación en el Teatre del Mar que es propiedad del Obispado. La Iglesia lo tiene alquilado a la Fundación que gestiona el espacio escénico de El Molinar y la noticia de la incursión del payaso de la protesta en la programación ha levantado «malestar» entre los arredantarios de la diocésis, confirmaba ayer uno de sus miembros a este periódico.

[...]

Con el alquiler pagado y las cuentas claras, el Teatre del Mar podría alegar su derecho a usar el recinto para programar a su antojo, pero el contrato incluye una cláusula que «prohíbe expresamente representar ninguna obra que atente contra la religión católica»

Ya sabemos que los contratos se firman para cumplirse, y si el Teatre del Mar (fundación en cuyo patronato figuran el gobierno balear, el consell insular y el ayuntamiento de Palma) era reacio a firmar el contrato con esa cláusula, pero al final lo hizo en lugar de buscar otro local, no le queda más remedio que cumplir con lo que firmó o quedarse en la calle.

Tampoco pongo en duda el carácter provocador de Leo Bassi, y que se trata de un bufón al que yo particularmente le encuentro poca gracia (aunque esto no pasa de apreciación personal; tampoco me han gustado nunca Goma-espuma y ahí han estado durante años).

Ferran Martínez, presentador y jefe de informativos de COPE Mallorca ha recordado que la obra de Bassi, La Revelación, ya fue vetada en Castilla-La Mancha, y que en Madrid le pusieron una bomba incendiaria junto al camerino. A lo que Ferran Martínez ha añadido "es que este hombre se pasa".

"Se pasa". Y porque se pasa se justifica que le pongan un artefacto incendiario junto al camerino, en un teatro lleno de gente. ¿También se pasaron los caricaturistas daneses? Seguramente sí, porque ya han salido muchas voces de la iglesia católica recordando que la libertad de expresión tiene el límite del respeto a las creencias de las personas. Pues no. Si un danés quiere dibujar a Mahoma como le de la gana es libre de hacerlo, del mismo modo que Leo Bassi tiene derecho a reirse del catolicismo como yo me río de los que creen que la humanidad viene de Adán y Eva o que la virgen María era eso, virgen.

La libertad de expresión debe defenderse, incluso la de un bufón como Bassi. El cumplimiento de los contratos debe exigirse, incluso los que limitan ciertos derechos en una propiedad privada. Pero lo que no puede aceptarse son estos ¿lapsus? justificando agresiones o intentos de agresión porque creamos que alguien "se pasa". Usted sí que se ha pasado, señor Martínez, aunque viendo su línea socialcristiana no es que me sorprenda mucho.