Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

23 de Febrero 2006

Plus de dureza facial

Cuando la administración pública era una y grande (aunque no tanto como ahora), los destinos de ultramar (Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla) eran más bien poco apetecibles para los peninsulares. En el caso concreto de Baleares, además de los desplazamientos no había las ventajas fiscales de los puertos francos canarios y africanos. Así, para incentivar al personal para aceptar plazas en las islas y en Ceuta y Melilla se introdujeron los pluses de insularidad. Y lo mismo se aplicó a las grandes empresas públicas: Telefónica, CAMPSA, etc.

Una vez que la administración pública es 1+19, con cada autonomía nutriéndose de sus propios funcionarios, ¿tiene sentido que exista ese plus? Si un madrileño es trasladado a Mallorca, es normal que se le compense de algún modo, y debería ser lo mismo si un mallorquín es trasladado a la Península (paradójicamente esta última situación no es contemplada por la administración, pero sí en muchos convenios colectivos, que durante un par de años pagan un plus para compensar las molestias del traslado). Pero del mismo modo que a un madrileño trabajando en Madrid no se le va a pagar un plus de centralidad, ¿para qué pagarle un plus de insularidad a un isleño que tendrá el trabajo a unos poquitos kilómetros de su casa? Para mantener estómagos agradecidos:


Munar pagará este año el mismo plus de insularidad que Canarias

El Consell adelanta el compromiso que había adquirido para 2007 con los sindicatos - Esta medida le costará a la institución 800.000 euros cada año

[...]

La aplicación de esta medida tendrá un coste de 802.000 euros y afectará a 815 trabajadores del Consell de Mallorca, mientras que para el Instituto de Servicios Sociales supondrá un desembolso de 1.168.493 euros, del que se beneficiarán un total de 947 trabajadores.

Para empezar hay que decir que ni Munar pagará nada ni le costará nada a la institución: lo pagaremos los contribuyentes mallorquines. A esos 1762 privilegiados les diría que si no están contentos con su sueldo empiecen a buscar en el mercado laboral de verdad, y no en el de enchufes y nepotismo.

Maria Antónia Munar aseguró que los ciudadanos de Mallorca están discriminados frente a los del resto del Estado y que sufren la insularidad en diversos ámbitos, entre ellos el retributivo, «una situación que con este acuerdo intentamos paliar», dijo.

Los ciudadanos de Mallorca estamos discriminados porque además de pagar la Unión Europea, la administración central, la autonómica, el Consell Insular con su chorro de corrupción y los ayuntamientos, ahora pagaremos mejor a esa casta de elegidos que son los funcionarios insulares.

Buils destacó que el Consell Insular es la primera administración de las Baleares en adoptar esta medida y afirmó que «abrimos un camino que esperamos que sigan las demás». El Govern se ha comprometido a equiparar el plus de insularidad de los funcionarios al mismo tiempo que lo haga la Administración central.

Ese presuntamente liberal PP no sólo no ha reducido el peso de la administración, sino que lo ha incrementado en cantidad y en coste (nunca en calidad). Lejos quedan esos tiempos en que presumían de tener 3 funcionarios por cada 100 habitantes frente a los 20 de Andalucía. Ya se hace difícil distinguir el gobierno de Matas del ejecutivo social-nacional-comunista-chaquetero del pacto de izquierdas. Nos falta una revolución: la del contribuyente.