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Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

22 de Febrero 2006

Tasas y lucro: el caso de EMAYA

La Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado de Palma, como empresa pública que es, en teoría no debe tener beneficio, sino limitarse a cobrar unas tasas por servicio. La realidad es que casi siempre termina teniendo pérdidas que deben cubrirse con cargo a los presupuestos municipales. Y eso que además se dedica a hacer trampas.

Cuando en 1997 se puso en marcha la llamada Operación Barco (el trasvase de agua de la desembocacura del Ebro hacia los municipios de la bahía de Palma), el coste de dicha operación comenzó a sufragarse mediante el "canon del agua". El crédito que se requirió para este trasvase termina de pagarse el mes que viene. ¿Significa eso que EMAYA dejará de cobrar el canon? Pues no:

Emaya no bajará el agua cuando acabe de pagar la ´operación barco´

La Empresa Municipal d´Aigües i Clavegueram (Emaya) ha rechazado bajar las tarifas del agua potable una vez que, en marzo del presente año, se haya saldado el crédito suscrito en 1997 para financiar la denominada operación barco.
La concejala del grupo municipal socialista, Maria Rosa Marqués, ha calificado de "intolerable e inmoral" esta decisión de la empresa municipal, al considerar que si no se revisan las tarifas a la baja Emaya estará aplicando "un incremento encubierto de aproximadamente el 6%", o lo que es lo mismo, dispondrá de "unos ingresos adicionales aproximados de 1,7 millones, ya que los ciudadanos, vía tarifas, seguirán pagando el coste de la operación cuando ésta ya habrá sido cancelada".

Si la empresa puede tener beneficios significa que sería apetecible para el sector privado. ¿Qué mejor forma de ahorrar agua y optimizar su uso que mediante la privatización del servicio y la competencia de diferentes empresas gestoras del mismo? Lo que no puede ser es que en la Europa del siglo XXI sigan existiendo monopolios en el sentido más puro de la palabra: empresas que se benefician en exclusiva de un mercado cautivo merced a una concesión política.