Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

13 de Enero 2006

Bailes, lenguas y bailes de lenguas

En esta disparatada carrera de nacionalismos etnicistas a cuál más excluyente, las declaraciones de Hernando, presidente del Tribunal Supremo, diciendo que "Si estuviera ejerciendo en Cataluña aprendería catalán ... como me gustaría cuando voy a Andalucía saber bailar sevillanas" no deberían haber escandalizado a nadie.

Al fin y al cabo han sido los nacionalistas quienes, en su interés por diferenciarse en todo lo posible del resto de España, han hecho patria sobre lenguas distintas del castellano, bailes regionales distintos del flamenco, gastronomías locales o antepasados invasores.

El caso del idioma es el ejemplo más palpable de diferenciación. No es nuevo que organizaciones catalanistas propongan hablar catalán incluso a la gente que no lo entiende. Hace años que propugnan un boicot lingüístico de este tipo. Me pregunto en qué idioma se dirigirán a un turista francés, inglés o alemán si les pregunta algo por la calle. A lo mejor con los extranjeros sí hacen el esfuerzo de dirigirse a ellos en un idioma que puedan comprender.

Tampoco es nuevo que expresiones folclóricas como las sardanas o los castillos humanos (paradójicamente de origen valenciano, aunque se perdiese tal tradición en Valencia) se hayan convertido en manifestaciones de catalanidad pura y auténtica.

En ocasiones también han aludido a una gastronomía diferenciada como rasgo de identidad. Como si eso importase algo en la época en que florecen en nuestras ciudades los restaurantes japonenes, tailandeses, hindúes y coreanos, apenas acaba de pasar la avalancha de los kebabs y los restaurantes chinos e italianos son tan nuestros como la paella.

Y para qué hablar de la última reivindicación del nacionalismo:

AFIRMANDO a nosa existencia como nación, explicitada nun feito histórico, lingüístico, cultural, socioeconómico e político de ampla raigame e singularidade,

CONSCIENTES de que foi ao longo da Idade Media cando eses trazos se foron
definido até agromaren na Nación galega. A chegada dos suevos consolidou o
marco político dun Reino de Galiza que, mediado o século VI, xa se aprezaba
constituído.
Nos séculos XII e XIII os avatares políticos dividiron este espazo
galaico xurdindo Portugal. Na Galiza mantivéronse uns trazos específicos que
permiten xa desde a baixa Idade Media identificar a Nación galega actual
enfrontando os intentos centralistas de Castela nos séculos XIV e XV.


(las negritas son mias; del proyecto de estatuto para Galicia (pdf) del BNG)

Como en tantas otras ocasiones sólo queda preguntarse: ¿por qué detenerse en el siglo VI? Ibiza en el siglo VI adC ya era ciudad federada de Cartago. Tenía un amplio grado de autonomía, e incluso acuñaba su propia moneda. También sabemos que aunque en la actualidad se hable catalán en Ibiza, éste está fuertemente influido por un substrato latino e incluso prerromano muy particular. Tan particular como es el baile autóctono de la isla, con las mujeres dando esos cortos pasitos mientras los hombres danzan a su alrededor haciendo sonar esas castañuelas gigantescas. Por no hablar de la exquisita gastronomía local, tan local que algunos de sus platos se basan en especies marítimas actoctonísimas del mar Balear, e Ibicenco en particular.

Así, vemos que los nacionalistas hacen un totum revolutum con lo que ellos consideran elementos claves de la identidad de un pueblo, y pretenden hacer eso ley. Es decir, lo peor desde el punto de vista liberal: que las leyes recojan conceptos muy concretos defendidos por un grupo muy concreto de ciudadanos y además en detrimento de la libertad de otros ciudadanos. Ejemplo: el deber de conocer (e incluso usar) determinado idioma.

Ya es suficientemente grave que la constitución obligue a conocer un idioma concreto como es el castellano. La lengua es un instrumento de comunicación, no de diferenciación como pretenden algunos, y no es necesario que la ley elija por los ciudadanos qué idiomas tienen el deber de conocer. Porque además sirve como excusa para que los nacionalistas impongan a su vez los que a ellos les vengan en gana. ¿No es obligatorio conocer el castellano en toda España? Pues también será obligatorio conocer el catalán en Cataluña. En los EEUU la constitución no indica que el inglés sea el idioma oficial, aunque lo sea de facto. Los padres de los niños hispanos en California solicitaron hace unos años que la educación fuese exclusivamente en inglés, por mucho que le pesase al instituto Cervantes y a TVE. Y unos padres catalanes (o gallegos o lo que sea) si tienen sentido común también querrán que sus hijos sepan castellano. Pero también son libres de decidir que su hijo sólo conozca el idioma autonómico y que sólo pueda comunicarse con aquellos con los que comparte idioma. Allá ellos y sus hijos.

Cuando las leyes se convierten en mandatos sobre opciones privadas pueden derivar muy fácilmente en el liberticidio. En Baleares se habla también de un nuevo estatuto, y la lengua ya es motivo de disputa:

Estaràs descarta incluir la obligación de saber catalán en el Estatut como exigen OCB y PSM

Jaume Mateu [presidente de la Obra Cultural Balear] sostiene que sólo con esta imposición se garantizaría la «igualdad de derechos» entre castellanoparlantes y catalanoparlantes - El 'comité de sabios' ya descartó por mayoría esa posibilidad

¿Está claro? Imposición. Pero puedo entender que Mateu también se sienta impuesto por la obligación constitucional de conocer el castellano. Es por su bien, pero el estado no debería velar por el daño que se haga uno a sí mismo.

Por cierto, ayer Mallorca Diario traía un titular radicalmente distinto:

El Govern quiere que el catalán “sea un deber”

El Govern quiere mantener la referencia de la utilización del catalán recogida en el tercer artículo del Estatuto, ha explicado Rosa Estarás, quien ha considerado además que la nueva regulación autonómica debería estipular que la expresión en catalán "no sea sólo un derecho, sino también un deber".

¿Cómo quedamos? ¿Ha habido cambio de opinión, o se trata de un error periodístico? Me temo que sea más bien lo segundo.

En fin, en este revoltillo de identidades culturales basadas en la lengua, etnicismos y folclorismos varios, ¿cómo puede alguien ofenderse porque se compara hablar catalán con bailar sevillanas? Pues no haber empezado metiendo el catalán y las sardanas en el mismo saco.