Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

12 de Enero 2006

Despedida de una campeona

Hace unos años, cuatro tal vez, en el avión de regreso de Madrid después de una reunión, fui sentado al lado de una chiquita rubia que llevaba una bolsa de deporte casi tan grande como ella. Le coloqué la bolsa en el rack porque ella no llegaba, y cuando nos sentamos me interesé por si iba a Mallorca de vacaciones, o regreso de vacaciones, vamos lo que se suele charlar en el avión para hacer algo más amenas las esperas (sobre todo en Barajas). Me contestó que estaba en la selección nacional de gimnasia, que entrenaba en Madrid y que iba a pasar el fin de semana en casa. Joer, una deportista de élite, pensé yo. El avión arrancó motores, ella se puso a leer un libro, yo me enfrasqué en la lectura supongo que de la Avion Revue que suelo comprar en los aeropuertos, y rumbo a casa.

A la llegada volví a ayudarla con la bolsita de marras, gracias, suerte. Cuando volví a verla fue en los medios, convertida en campeona del mundo.

Aunque no frecuento ningún tipo de famoseo, sí me he encontrado con gente como Etoo en el campo del Mallorca o Morgan Freeman en la 5ª Avenida de Nueva York. Pero no pasan de meras anécdotas. En cambio sí me hace particular ilusión haber compartido viaje con toda una campeona como Elena Gómez.

Por eso siento también una particular pena por su despedida, que no por previsible por las lesiones de un deporte tan duro no es menos lamentada. Me consta que es una mujer con la cabeza bien amueblada que no echará a perder los logros de su corta pero intensa carrera deportiva. Sólo queda desearle lo mejor en su próxima etapa profesional. Ánimo, campeona.