Esperanza y apocalipsis
Mientras algunos recuerdan que hoy se conmemora el nacimiento de un niño que traería la esperanza al mundo, en las iglesias de Mallorca se entona una vez más el canto apocalíptico de la Sibila, anunciando la segunda venida de ese niño, pero ya no para la esperanza, sino para el juicio final.
Lo jorn del Judici parrà qui haurà fet servici.Jesucrist, Rei universal,
home i ver Déu eternal,
del cel vindrà per a jutjar
i a cada u lo just darà.Gran foc del cel davallarà;
mars, fonts i rius, tot cremarà.
Daran los peixos horribles crits
perdent los seus naturals delits.Ans del Judici l'Anticrist vindrà
i a tot lo món turment darà,
i se farà com Déu servir,
i qui no el crega farà morir.Lo seu regnat serà molt breu;
en aquell temps sots poder seu
moriran màrtirs tots a un lloc
aquells dos sants, Elies i Enoc.Lo sol perdrà sa claredat
mostrant-se fosc i entelat,
la lluna no darà claror
i tot lo món serà tristor.Als mals dirà molt agrament:
—Anau, maleits, en el turment!
anau-vos-ne en el foc etern
amb vòstron príncep de l'infern!Als bons dirà:—Fills meus, veniu!
benaventurats posseïu
el regne que us he aparellat
des que lo món va esser creat!Oh humil Verge! Vós qui heu parit
Jesús Infant aquesta nit,
a vòstron Fill vullau pregar
que de l'infern vulla'ns lliurar!Lo jorn del Judici
parrà qui haurà fet servici.
Que la profesía nos pille confesados...












Comentarios
Escrito por Fahrenheit 451 en: 25 de Diciembre 2005 a las 11:13 AM
Versos al hijo de dioS
“Jesucristo no era un pacifista. No era un mariquita.”
Reverendo Jerry Falwell
Los firmes pechos de María resplandecían espléndidos
al dar de mamar al Elegido
en su cálida y acogedora guarida.
El bastardo mordisqueaba con delicadeza
los pezones duros y enrojecidos de su madre,
al tiempo que frotaba con su pequeña manita
el clítoris puro de su inmaculada concha,
arrancando gemidos de placer
de las entrañas de su virginal progenitora.
María chorreaba de lujuria y orgullo,
encandilada por las divinas palabras
que le susurraba al oído:
«Bendita eres entre todas las mujeres,
perra espléndida,
y bendito es el fruto de tu vientre
y de tu húmedo y rojo sexo.»
José el carpintero decidió serrar
su flácido miembro de cornudo;
humillado, desaparecerá en las calles
de Amsterdam, látigo, corsé y botas de cuero rojo.
¡Oh! Jesús, el placer de consumar
el más blasfemo incesto, renegar del padre
y abrazar al hideputa, besando
su sucio y maloliente trasero rojo.
Bajo la dorada cúpula se celebrará,
entre humo blanco y putrefacción de siglos,
la sagrada orgía, espectáculo del Apocalípsis,
donde el Gran Cabrón te montará
y tú orinarás -culminación de tu reinado-
sobre el álbum de fotos de tu sagrada familia.
Por los siglos de los siglos, así sea.
Escrito por Marzo en: 25 de Diciembre 2005 a las 01:05 PM
Caramba. Es más optimista que el "Dies irae" (Quid sum miser tunc dicturus? Quem patronum rogaturus cum vix iustus sit securus?) pero entra en la categoría. Gracias, Jahd.