Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

10 de Diciembre 2005

Ya no soy cliente de La Caixa

Esta mañana he acudido a mi oficina a recoger los últimos regalos de los puntos estrella (todo lo que me toca, hasta el último momento), y a cancelar la libreta que tenía con ellos desde 1999. Hace un rato he cumplido con el último ritual: recortar y tirar a la basura la tarjeta de crédito y la de débito.

No se trata de boicots ni nada parecido, en principio. El principal motivo es que estoy cansado de pagar comisiones para todo: 80 céntimos de mantenimiento al mes; 36 céntimos por domiciliación (y yo tengo nueve recibos al mes); 12 euros al año por la tarjeta de débito y creo que 24 por la de crédito; euro y pico al mes de gastos de correo (inmediatamente activé la opción de correo on-line para no recibir la correspondencia y al menos ahorrarme los sellos). El chico de la oficina me ha preguntado que cómo era que cancelaba la cuenta, y esa es la respuesta que le he dado. Y que a partir de ahora tenía la nómina en ING Direct. Para los ya clientes ofrece el producto Cuenta Nómina, que además de no tener comisiones de ningún tipo de comisión (ni mantenimiento, domiciliaciones, transferencias, tarjetas, disposición de efectivo en las redes 6000 y 4B) te devuelve el 2% de los principales recibos domiciliados: gas, electricidad, teléfono fijo y móvil e internet. En mi caso eso representa cerca de 3 euros al mes. Aunque tenga un TAE del 0%, al menos dejaré de perder dinero. Me ahorraré más de 100 euros al año.

Pero hay más. Adelantándome al argumento que suelen usar los funcionarios de las cajas sobre la banca por internet, le he dicho que no me da ningún miedo operar por internet, que llevo más de tres años como cliente de ING Direct y que nunca he tenido ningún problema. Me ha dicho que hay bastante gente que les comenta que sí han tenido problemas, a lo que he podido responderle que los problemas yo los he tenido con La Caixa. Ante una necesidad de liquidez, traté de pedir un crédito rápido que se puede tramitar (en teoría) sólo por la web. Al tratar de solicitarlo me daba un error muy curioso: que tenía que ser el único titular o tener una cuenta indistinta, y que acudiese a la oficina a solucionarlo. Así lo hice, me dijeron que en la libreta todo era correcto y me dieron un número de teléfono de Caixa Oberta donde me atenderían. Llamé, no supieron hacer nada, y me rebotaron de nuevo a la oficina. A donde reboté fue a imagine, donde obtuve el préstamo sin ningún problema, casi al mismo tipo que en el banco, y sin tener que desplazarme: me enviaron la documentación, la devolví firmada, me confirmaron por teléfono la recepción de la misma y la aprobación del préstamo, y me ingresaron el dinero. Para que luego en la oficina bancaria te digan que "estos bancos no tienen cara ni ojos". Ojos, no sé, pero cara, la suya, que una vez que les pedí un anticipo de nómina de 600 euros guarros para una reparación del coche me dieron 300, y gracias. Y tampoco me han perdonado ni un céntimo del préstamo para mi anterior coche.

Cuando se juntan tantas trastadas (no he mencionado lo de los recibos devueltos habiendo saldo de sobra) lo lógico es dejar de operar con esa entidad. Cuando las nuevas tecnologías abren un nuevo mercado financiero y se te ofrecen opciones más baratas y eficientes, lo lógico es aprovecharlas. ¿De qué me sirve un banco con potocientas oficinas si al final no logran satisfacer mis necesidades como cliente? No me gusta ser de los que se pasan la vida quejándose para no hacer nada.

- Joer, es que los bancos cobran comisiones por todo.
- Yo tengo la nómina en uno por internet que no tiene ningún tipo de comisión.
- Ah, pero es que yo no me fio de esos bancos por internet.
- Entonces es que valoras más el tener oficinas a las que acudir en persona que el hecho de pagar comisiones.

Si además resulta que a ciertos clientes preferentes se le perdonan intereses y se le dan facilidades para pagar las deudas, porque en cuanto tienen poder político saben que les devolverán el favor, se te debería quedar cara de tonto si sigues operando con ese banco.

La puntilla ha sido cuando el funcionario me he dicho "de momento te llevas dos cepillos de dientes": el regalo por 2.000 puntos han dos cepillos eléctricos que en El Corte Inglés cuestan 30 €. 2.000 puntos estrella son 12.020 euros de gasto. "Con los puntos de la American Express tengo dos billetes de avión gratis". Capullo. Por 8.750 puntos, que son 8.750 euros de gastos, tengo dos billetes de avión valorados en unos 100 euros cada uno. Ya no es que se te quede cara de tonto: es que eres tonto si sigues con ellos.