Sexo en (Nueva) Palma
Catalina Cirer, la alcaldesa de Palma, dista mucho de ser Carrie Bradshaw (¡ojalá!), pero también ha logrado elevar la temperatura ciudadana con la (retirada) guia de sexualidad Sexconsulta.
A finales de noviembre estallaba el escándalo en El Mundo-El Día de Baleares:
Cort aconseja a chicos afeitarse el vello ‘para que el pene parezca más grande’
«Los pornostars se ponen anillos en el pene para que se les agrande»
El Ayuntamiento dice a los jóvenes qué deben comer para que 'el semen tenga buen sabor'
Hasta que la guía fue retirada.
¿De dónde sale tanta polémica? ¿Quién ha presionado al ayuntamiento a retirar esta guía? No es Cort quien llama al pene «longaniza, tranca y pistola», sino los adolescentes a quienes se dirige la guía, que además se ha realizado sobre las preguntas que han planteado estos en diferentes estudios. ¿Qué problema hay en que aparezca negro sobre blanco lo que se dice cada día en la calle, en las casas y en las aulas?
El concejal de juventud, Rafa Durán, ahora dice que la guía se les ha ido de la mano. ¿Tal vez porque se han metido en donde no les importa? Si un fabricante de preservativos, una universidad privada, una asociación de pedagogos o un cultivador de kiwis y apios editan esa guía, chapeau. Pero, ¿de dónde sale que el ayuntamiento tenga que dedicarse a editar guías de sexualidad? Por eso pasa lo que pasa: ni ellos mismos saben qué hacer con el dinero del contribuyente. ¿Nadie se tomó la molestia de leerse las guías antes de su edición? ¿Cuánto dinero se habrá derrochado?
Aquí colisionan varios intereses. Por una parte, los propios adolescentes, demasiado perezosos en muchos casos para coger libros o revistas serias para informarse por su cuenta, más allá de sus grupos de amigos y las películas porno. Por otra, padres que no han dado la confianza suficiente a sus hijos para que les puedan preguntar con libertad por estos temas. Luego están los moralistas que no están curados de espantos y no saben qué lenguaje se maneja en las calles del siglo XXI. Y los políticos, que una vez más demuestran cómo una iniciativa en principio loable puede degenerar en catástrofe. El ayuntamiento no puede sustituir ni a padres, ni profesores, ni psicólogos. Y estos a su vez tienen en el mercado libre multitud de material más o menos didáctico. ¿Para qué gastar dinero del contribuyente en ello?
Lástima que las críticas al ayuntamiento no vayan en ese sentido, sino en que no se haya seguido el camino que cada grupo de presión considera correcto. Una de las críticas era porque conceptos como amor o compromiso no aparecen reflejados. Es que no pretendía ser una guía de pareja, sino de sexualidad: ni el amor ni el compromiso son necesarios para practicar el sexo.
También se criticó que se defina la sexualidad como cosa de dos (o más). Es que es lo que es: cosa de dos, o más. Yo sí me sumo a esta crítica, pero en otro sentido: la sexualidad es cosa de uno, dos o más. Woody Allen definía la masturbación como hacer el amor con alguien que te quiere. Y no le falta razón.
¿Que se ha entrado en demasiados detalles como los centímetros del pene, los mililitros de una eyaculación o la profundidad de la vagina? Puede que sea superfluo en esta época de Google (prueba A, prueba B, prueba C).
Para evitar futuras polémicas, el ayuntamiento presentará una versión corregida basándose en tanta queja. Mientras, contestando a la pregunta que se hacía El Mundo, ¿Daría Cirer este folleto a sus hijas? Pues Cirer, no sé, pero yo sí se la daría a mis hijos. Y apuesto a que David Millán, también. :op












Comentarios
Escrito por Nasser en: 7 de Diciembre 2005 a las 05:40 PM
En Ibiza capital no nos quedamos cortos. Tenemos talleres prácticos estiolo 9 semanas y media, por la generosidad del Ayuntamiento.
http://www.elmundo-eldia.com/2005/12/02/eivissa/1133391600.html
http://www.elmundo-eldia.com/2005/12/03/eivissa/1133564413.html
Escrito por dagwood en: 7 de Diciembre 2005 a las 06:46 PM
Pues mira que a mí me daría miedo darle a mi hijo una guía que le aconsejara ponerse un anillo en el pene para que se le agrandara... Lo de recomendar el afeitado del vello púbico ya entra directamente en la categoría señora Francis, y paso de pagar eso con mis impuestos, del mismo modo que me negaría a pagar una guía que aconsejara a las adolescentes con poco pecho que se pusieran wonderbra.
De todos modos, lo escandaloso del caso no es el contenido concreto de esos folletos, sino el dinero malgastado para que los adolescentes se echen unas risas con lo de "longaniza" y burradas por el estilo. ¡Si ahora un chico de 13 años sabe más de sexo que su padre a los 20! O debería saberlo, porque luego resulta que recurren a los consultorios sexológicos de la tele con preguntas delirantes que prefiero no detallar.
Ahora en serio, a mí lo que me chocó más de esa guía fue lo de los consejos alimentarios para mejorar el sabor del semen, que contradice todo que se ha dicho siempre en las campañas anti-sida acerca de no ingerir fluidos corporales.
Escrito por Nasser en: 8 de Diciembre 2005 a las 12:04 PM
De todas formas los cristianos estáis siempre muy preocupados por el tamaño. Eso no nos pasa a nostros.
Te envío lo que publiqué el pasado domingo
"LOS CONCEJALES Y EL SEXO
Hay concejales para todo. Para la vivienda, para la juventud, para las fiestas, turismo, mujer, lengua... No hay ninguna actividad de nuestra vida sobre la que no tengan potestad los ediles o los directores generales de algo. En muchos municipios tienen incluso concejales de familia, que algún día se colarán en la cena de Nochevieja de los ciudadanos para trinchar el pavo y apaciguar al cuñado borracho.
Últimamente están saliendo munícipes obsesionados por el sexo, no por el propio o el de sus compañeros de cama, sino por el de sus administrados. Empezaron los de Barcelona a defender la moral pública, y a pretender convertir la Guardia Urbana en una legión de huele-braguetas dispuestos a multar a quienes tengan pinta de prostitutas o de clientes viciosos.
En Madrid doña Ana Botella ha emprendido una campaña más inofensiva para boicotear a la milenaria industria del sexo. “Por que tú pagas existe la prostitución”, rezan los carteles con los que ha empapelado la capital. De esta forma tan curiosa pretende combatir la profesión más antigua del mundo. La policía municipal sólo se limita a mosconear e incordiar a los clientes, sin perpetrar las barbaridades previstas en la Ciudad Condal. Las trabajadoras del ramo se han organizado y han montado una manifestación para defender sus intereses corporativos. Las más desvergonzadas proponen enseñar su oficio a los políticos para que éstos puedan ganarse la vida honradamente y sin perjudicar a nadie. Al fin y al cabo lo suyo también son los ayuntamientos...
Estas campañas puritanas de Madrid y Barcelona se basan en ideas muy discutibles. Creen los ediles que ellos son moralmente superiores a las prostitutas, y se arrogan la autoridad moral para juzgar sus actividades. Con este paternalismo se humilla a las prostitutas y se pretende convertirlas en incapaces morales, para redimirlas a la fuerza.
Al Ayuntamiento de Ibiza también le ha afectado esta nueva obsesión por meterse en la vida sexual de los vecinos. Lo demuestra el hecho de que a la concejal de “acontecimientos sociofestivos” se le haya ocurrido instruir a los jóvenes inexpertos con un taller práctico, “Erotik@”. Todo lo que allí se puede aprender es indispensable para la educación de los jóvenes. Soplar nucas, jugar con plátanos, arañar espaldas y acariciar es algo que deben ir aprendiendo a lo largo de su vida. Pero resulta inadmisible que una institución pública se dedique a estas tareas. La educación sexual debe quedarse en la pura teoría, en obtener la información indispensable para evitar las enfermedades de transmisión sexual y embarazos. La práctica debe ejercerse y descubrirse por libre, sin asistencia municipal de ningún tipo. Resulta agobiante que la intromisión política llegue hasta aspectos tan íntimos de la vida ciudadana.
“Erótik@” promueve además una actitud hacia el placer que puede ser legítima, pero que contraviene la posiciones morales de un sector muy importante de la sociedad. Eso debería ser suficiente para que el Ayuntamiento de Ibiza lo suspendiera de inmediato. Sobre todo porque está dirigida a menores de edad. Ninguna institución puede discutirle a la familia la obligación de dirigir moralmente a los jóvenes. "