Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

6 de Diciembre 2005

Encuentros y retorno

El pasado 11 de noviembre tuve ocasión de viajar a Madrid para la manifestación en defensa de Israel. Fue un acto muy festivo y animado que, en contra de lo que pudieran pensar algunos, no acogió ningún conato de xenofobia hacia los musulmanes. Es más, además de reivindicar la defensa de Israel frente las intolerables declaraciones del presidente iraní, se recordó que su propio pueblo es la primera víctima de su fanatismo. Muy coreada fue la consigna de democracia sí, teocracia no.

Pero para mí en particular, además del orgullo de participar en ese acto, tuve el placer de conocer (¡por fin!) a varios compañeros de Juventudes Liberales (aunque yo ya me he salido legalmente de la juventud) y radical.es:Gabriel, Paco, David, Fermín, Lorenzo... ¡incluso a Juanlu, nuestro nº 1 para Europa!

Pude reencontrarme con algunos de los bloggers de Red Liberal a los que había conocido en la presentación del Juan de Mariana, y conocer a alguno nuevo. Pero como me es imposible dividirme, esta vez me tocaba reunirme con los compañeros activistas liberal-radicales. En otra ocasión habrá más tiempo para todos...

La verdad es que conocer cara a cara a gente con la que te relacionas tanto por internet nunca deja de tener su aquel. Aunque sea gente a la que has visto en foto, es casi como conocer a un famoso al que sólo has visto en revistas y en la tele. Sobre todo si es gente como Gabriel, con experiencia internacional representando a Juventudes Liberales, o a Juanlu, todo un nº 1 de candidatura para las europeas del pasado año. La de anécdotas que pude conocer de las dichosas elecciones...

Pero al menos a nivel personal, lo más importante de las reuniones de ése día fue que te sientes menos sólo defendiendo tus ideas. No tienes que discutir cosas básicas, todos compartimos las mismas ideas y sólo se trata de planear los mejores métodos para llegar a la gente. Puedes hablar tranquilamente de privatizaciones y reducción del estado sin que te miren como a un tonto, te llamen facha o te traten de ingenuo. Sientes que estás con tu gente. Y aunque otras ocupaciones te quiten el tiempo que solías tener para el activismo, renuevas el compromiso de hacer algo, de seguir luchando por la libertad. Aunque sea desde un modesto blog, con simples palabras y unos pocos actos. Menos ese viernes, 11 de noviembre, que fue un gran acto en defensa de la vida, la libertad y los derechos humanos.