Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

18 de Octubre 2005

Momificando

Via Hispalibertas me he enterado de lo de Haro Tecglen. Tirando de Google, he encontrado una referencia al artículo que escribió después de la muerte de Antonio Herrero.

Qué más da

EDUARDO HARO TECGLEN

Por su interés informativo y su valor hemerográfico, EL MUNDO reproduce el siguiente artículo, publicado ayer por uno de los columnistas más representativos del diario «El País»:

Busco mis sentimientos por la muerte de Antonio Herrero: no tengo. La pura muerte deja de impresionar a quien se ve cerca de ella: no queda la sensación de culpa de quedarse aquí, porque se queda para poco. La muerte de un enemigo ya es insignificante: otro saldrá y, además, es igual: son gentes de otras estructuras. Yo no fui enemigo de él; él lo era mío y supongo que, por mucho que me maldijese, no le importé nada.

No le oía: a su hora no puedo. Me llamaban para contármelo. Lo de él, lo de Jiménez Losantos, lo de otros que no recuerdo (ah, sí, Carlos Semprún). Hace muchos años me impresionaban estas cosas: cuando murió Franco y la censura se abrió. Era lógico: se abrió para todos: buenos y malos, justos y canallas. Para la verdad y para la calumnia. ¡La abrieron ellos! Pero la verdad es siempre dudosa y la calumnia deja mucho. Tuve entonces, hace 20 años, algún susto: vi que se podía mentir, se podía minar la fama, la moral de los hombres; se podía alterar sus pensamientos, falsificar sus palabras, crearles el personaje que no eran. Sabía que era un arma de Estado: el de Franco, o de Stalin, o de Hitler, qué sé yo; pero que en la democracia no podía prevalecer. Podía: y prevalece. Quizá éste sea su mejor régimen. En los totalitarismos no se cree en nada; en las democracias se puede ser crédulo del mal. Qué grave. «Qué fuerte», dicen ahora. No le oí nunca, pero me lo contaban. Ni le conocí. Pasados los años largos de este régimen, ya me dan igual todos ellos. Sé que los suyos trataron de desmontar este periódico donde me guarezco; y, con él, una línea política que no continuaba las grandes de su afiliación. O que daría las prebendas a otros. Algunos de entre ellos, de entre sus sindicados, sólo tenían rabia porque no escribían aquí, no tenían esta difusión. Otros, porque se habían transformado hacia su propio opuesto y no aceptaban que hubiera personas que las mantuvieran. Otros hasta por fe religiosa. Deposito mi flor en la tumba: es blanca, como la indiferencia.

Quisiera tener algún sentimiento de pena por una muerte, de malestar por una pérdida o de alegría por el silencio definitivo de una voz adversa. La que me duele es otra, la de «un mendigo de la Historia española», como dice su hijo (le salió muy raro: José Luis Martín Prieto): la de un inválido del Quinto Regimiento. Al que yo vi, en aquella lejanía, como salvador. Qué curiosa es la vejez; se duele uno de lo antiguo y de lo lejano. Desprecias a algunos contemporáneos.

Quien tenga entendimiento...

Comentarios

  • Escrito por TBONE en: 18 de Octubre 2005 a las 07:13 PM

    No me alegra la muerte de alguien, aunque sea un ser tan despreciable como el individuo este.Maldad hay y habra siempre, simplemente espero poder tener la libertad de no tener que soportarles.Lo peor es que liberticidas como estos esten dandonos lecciones de democracia todos los dias y con tanta soberbia.

  • Escrito por Major_tom en: 18 de Octubre 2005 a las 08:18 PM

    Pues a mi me daba igual si muriera pronto,tarde,con dolor o sin. Pero después de leer esas líneas llenas de bilis, llena de mentiras. Por fin nos deja, por el bien de la humanidad

  • Escrito por Daimon en: 18 de Octubre 2005 a las 08:20 PM

    Es repugnante y no merece comentario publicable.
    El País, ese gran periódico tolerante de columnistas respetuosos...

  • Escrito por Major_tom en: 18 de Octubre 2005 a las 08:34 PM

    Cada vez que leo el artículo, me da más asco ese hombre. Ojalá tenga la misma muerte que él desea a los que no piensan como él (lenta y dolorosa)

  • Escrito por Moli en: 18 de Octubre 2005 a las 08:48 PM

    Descanse en paz, pronto, tanta mala bilis.

  • Escrito por Eva en: 19 de Octubre 2005 a las 08:35 PM

    ...si, tengo entendimiento, quien no parece tenerlo sois vosotros, que no habeis entendido ni una palabra del articulo, es decir,a Haro Tecglen le es indiferente la muerte de un facha como Antonio Herrero, hijo de un ministro de Franco.
    Supongo que sabreis lo que es un facha y quien fue Franco....

  • Escrito por jahd en: 19 de Octubre 2005 a las 09:55 PM

    Si Haro Tecglen hubiese tenido la más mínima decencia, se habría ahorrado ese articulito. Si lo escribió, es porque realmente no le daba igual, pero decir que se alegraba sí habría sido muy fuerte. Haro Tecglen lo dejó muy claro: despreciaba a Antonio Herrero, y quiso dejar patente ese desprecio cuando su familia y amigos aún lloraban la muerte de un hombre joven.

    A menos que se haya sido un rajado bastardo, la muerte en accidente de un hombre de 43 años no puede dejar indiferente. Pero claro, el rajado bastardo era Haro.

    Iñaki Gabilondo, por ejemplo, rival directo en la audiencia y evidentemente en el otro lado del espectro ideológico, se portó como un caballero arrancando su Hoy por Hoy con la voz de Antonio Herrero. Porque por encima de rivalidades hay que ser persona. Haro Tecglen ha demostrado sobradamente no serlo.

    Por supuesto que sabemos quién fue Franco, y por lo visto Haro Tecglen también lo conocía muy bien, lo mismo que a Primo de Rivera. Y también sabemos lo que es un facha: gente sectaria como tú que se alegra, o le es indiferente la muerte de una persona según su ideología. Yo lamentaría la muerte de alguien joven como Llamazares, por abominable que me parezca su ideología, y desde luego no lamentaré la de Pinochet cuando tenga a bien morirse y reunirse con sus víctimas. ¿Y tú? ¿Sentirías ahora mismo la muerte de Aznar, por ejemplo? ¿Y qué sentimiento te produciría la de Castro?

  • Escrito por Isra en: 24 de Octubre 2005 a las 10:38 PM

    Te contesto yo por él (perdón), la muerte de Aznar me sería completamente indiferente, él me desprecia por ser de izquierdas y yo le desprecio a él. Es una persona y no le deseo la muerte, pero no me pondría a llorar.

    La de Castro, me sería completamente indiferente. Es un dictador, y como dictador que es, deseo que acabe su dictadura. Si muere y con ello acaba, buen fin.

    Saludos