Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

1 de Septiembre 2005

Separación iglesia-urbanismo

El año pasado, durante la tradicional romería de Sant Bernat al monasterio de la Real, y a la que tradicionalmente acude el consistorio en pleno, se produjeron unos lamentables incidentes a los que no fueron del todo ajenos los monjes del monasterio en cuestión.

Un año después, toda aquella turba vociferante a la hora de la verdad calla:


El proyecto del hospital Son Dureta sólo recibe cinco alegaciones

Una vez finalizado el plazo para presentar alegaciones al proyecto de construcción del nuevo hospital de Son Dureta en el solar de Son Espases Vell -en la barriada palmesana de Es Secar de la Real- y también para presentar alegaciones al correspondiente estudio de impacto ambiental, ayer fue dado a conocer que finalmente sólo fueron presentadas cinco alegaciones.

Pero callan no sólo sobre el proyecto del futuro hospital, sino sobre otras promociones, más lucrativas, que se están realizando en la zona:

Los monjes de La Real callan sobre las 435 viviendas que están haciendo al lado en el terreno de la familia de uno de ellos

La urbanización de 435 pisos que apoyan los monjes de La Real a escasos metros de su monasterio se está levantando sobre unos terrenos que pertenecieron a uno de los miembros de su Congregación: la de los Sagrados Corazones. La finca de Son Serra Parera, donde se están construyendo ya cuatro centenares de viviendas junto al Monasterio de La Real ha pertenecido históricamente a una familia Marqués Marcel, uno de cuyos integrantes es un religioso de la misma orden que la de los monjes antihospital.

Curiosamente, los religiosos que tanto han criticado la ubicación del nuevo hospital de Son Dureta junto a La Real «porque daña el entorno», no han actuado de la misma manera con los pisos. De hecho, de la boca de los monjes no ha salido una sola crítica en dirección a esta promoción de viviendas.

Los monjes o sus familias como ciudadanos que son tienen todo el derecho a comprar y vender terrenos a peor o mejor precio. Por mí, como si se meten a tiburones financieros. Pero que tenga un poco de vergüenza torera y sean coherentes. Pero es que la cosa fue más allá al pedir la intervención sobrenatural del santo contra el futuro hospital:


Los monjes de La Real exigen en misas y bautizos que los fieles canten novenas para que no se construya el hospital

Coincidiendo con las fiestas de Sant Bernat, cada día, a las 20.00 horas los monjes de La Real liderados por su terrenal prior, Antonio Vallespir, proceden al rezo de la novena del santo que da nombre al monasterio, con curiosas invocaciones al poder divino para que elSon Dureta II acabe en los infiernos. Por increíble que parezca, el estreno de la novena antihospital se estrenó con motivo de un bautizo celebrado en este recinto religioso el pasado fin de semana y donde, a todos los asistentes, con independencia de si estaban a favor o en contra del mismo, se les invitó a que rezasen contra el nuevo Son Dureta.

Una vez repartido el folleto con el texto y cuando procedieron a cantar el mismo, los asistentes no salieron de su asombro por su contenido mirándose entre ellos incrédulos. No era para menos. Como dice la estrofa en cuestión los feligreses ruegan que Sant Bernat interceda con Jesús y María para «que no se construya el monstruoso hospital, planificado sin respeto a la naturaleza y a los valores históricos, religiosos y artísticos del entorno de nuestro monasterio, te rogamos oh glorioso San Bernat...».

Me parece de puta madre que la iglesia pida a los políticos que no se entrometan en sus asuntos. A alguien de fuera de esa asociación le tiene que dar igual si el celibato es obligatorio u opcional, si ordenan o no sacerdotisas, si la homosexualidad es pecado, o qué concepto tienen de matrimonio y familia. Son temas morales que competen a cada persona y a la salvación o condenación de su alma.

Pero entonces, ¿con qué cara piden independencia frente a los poderes del estado, cuando luego piden a sus santos que intervengan en asuntos políticos? Al ayuntamiento y al gobierno que han decidido construir un nuevo hospital, y construirlo allí, lo han votado los ciudadanos, y ciudadanos de todas las creencias. ¿Qué superioridad moral se arrogan estos monjes para apelar tan alto en su lucha contra el hospital? ¿O es que querían realmente tenerlo más cerca y gestionar ellos la concesión del restaurante y el aparcamiento? Entre gobiernos que se meten en temas de moral y fé, y frailes que se meten a planificadores urbanísticos, pocas veces se hace más cierto eso de "el hábito no hace al monje".