Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

26 de Agosto 2005

El día Ferret (II): el incendio de Guadalajara

Hablando de incendios

El incendio de Guadalajara parece haber despertado a un Gobierno que se propone tomarse muy en serio la cuestión. Y en este sentido se pueden calificar de acertadas algunas de las propuestas formuladas por el Ejecutivo y, lo que no es tan frecuente, por la oposición. Bien está, por ejemplo, que se aumente la inversión en toda clase de medios de extinción del fuego, o que la futura reforma de la ley de montes permita que los agentes forestales ejerzan de policía judicial. Pero ello no es suficiente.

No: hace falta más intervención y planificación. Veamos las brillantes ideas de Ferret.

Porque tras la exagerada propagación de muchos de los incendios forestales se halla el abandono del campo. No es preciso ser un experto en la materia para concluir que el mejor cortafuegos que existe, el que imposibilita la propagación del fuego de unas masas forestales a otras, son los campos de cultivo.

Este hombre en su momento se rió de Bush cuando dijo que la mejor forma de que un bosque no arda es talarlo. Si lo desbrozas y lo conviertes en cultivo, claro que no arderá el bosque. Pero además, ¿es que nunca ha habido incendios por quemas de rastrojos en los campos? ¿Acaso un campo de remolacha, maíz o tabaco no arde, las plantas son ignífugas?

Pero hoy en día, un sector agrario no suficientemente atendido, por no decir semiabandonado en beneficio de otros socialmente menos interesantes, aunque más lucrativos, ni tiene medios para extender los cultivos, ni tampoco para limpiar adecuadamente los bosques. Y el primer paso en la lucha contra el fuego consiste en ayudar al agricultor.

Ejem. ¿No suficientemente atendido el sector que se come la mitad del presupuesto comunitario? ¿Los mayores perceptores de subvenciones? ¿El sector más protegido de toda la economía? Tonterías, las justas.

Pero más tontería es distinguir beneficios sociales y lucrativos. ¿Acaso lucrarse y generar riqueza no es la mejor acción social posible?

Y más: cuando tenemos los embalses bajo mínimos, con una agricultura que consume el 80% del agua de este pais, ¿hay que extender más aún los cultivos?

Limpiar bosques no es tarea de agricultores: lo hacen los leñadores, las empresas madereras, pero no el que siembra remolacha, patatas o alcaparras. Pero muchas veces el bosque no se limpia porque o es público, y a la administración se la trae al fresco si está limpio o no, o es privado pero no puedes tocar ni una rama por normativa medioambiental. Cuando el temporal de 2001 en Baleares derribó unos 400.000 pinos, los propietarios privados que querían sacar los pinos caidos se exponían a multas: la retirada debían hacerla las brigadas del Ibanat. Algunas fincas aún los esperan. Sí, cuatro años después. Por no hablar de la bronca que hubo en ese momento entre el Consell Insular de Mª Antonia Munar, que ofreció medios y personal para la limpieza, y la consejería de medioambiente de la sandía Margalida Rosselló, que rechazó la ayuda al grito de los pinos son mios.

¿Para luchar contra el fuego hay que ayudar al agricultor? ¿Y cuándo fue la última vez que se quemó un campo de golf?