Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

8 de Agosto 2005

Clinton no abandona la demagogia

En El Mundo:

Clinton abandona la comida basura

Bill Clinton ha aprendido la lección. Tras varias décadas consumiendo comida basura y haber tenido que someterse a una intervención coronaria (un cuádruple by-pass) el anterior presidente de Estados Unidos, ha creado una fundación para luchar contra el sobrepeso. Su objetivo: parar la tasa de obesidad en 2010.

La comida basura ha pasado de ser una pasión para Clinton a ser una diana combativa para fomentar la salud de sus compatriotas estadounidenses.

[...]

"Un estudio hecho por la Universidad de Emory (EEUU) dice que la obesidad por sí sola es responsable del aumento del 25% del gasto sanitario de los últimos 15 años", con esos datos y también gracias a su propia experiencia, el ex presidente entendió que tiene la oportunidad de salvar un gran número de vidas.

Uno podría pensar que Clinton va a pasarse al lado de la convicción para mostrar las bondades de unos hábitos de vida saludables, ya que apela a acuerdos con la industria alimenticia, los medios de comunicación (aunque nos tememos el eterno comecocos), los restaurantes (aunque que yo sepa, a nadie le obligan a entrar en determinado restaurante o pedir determinada comida). Pero no:

Según Bill Clinton, los legisladores deberían involucrarse más activamente en esta lucha, establecer normas más rígidas sobre los comedores escolares y eliminar las máquinas expendedoras de bebidas basura en los centros educativos.

Apela al argumento del incremento del gasto sanitario (al cual no son ajenas sus políticas y las de varios gobernadores, sobre todo demócratas), pero habría que ver cuánto cuesta implantar el paquete de medidas propuesto. ¿Se pondrían inspectores en las escuelas? ¿Habrá castigos para los niños que traten de entrar sustancias prohibidas en los colegios?

Sin haber aprendido la lección de la Ley Seca ni de la guerra contra la droga, ahora quiere abrirse un nuevo frente contra la comida basura. Por nuestro bien, claro.