Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

22 de Junio 2005

Igualdad ante la ley

Esto es un negro que va al registro mercantil y dice:

-Quiero constituir una empresa.

-Uy -le dice el funcionario-. Eso no va a ser posible.

-¿Y por qué?

-La ley no contempla que un negro contituya una empresa.

-¿Y cómo es eso?

-Porque según la tradición, sólo los blancos constituían empresas, y eso es lo que prevé la ley.

-Claro, porque los negros antes éramos esclavos, pero ahora somos personas libres. Tengo mis derechos.

-Claro, claro, y yo no le niego sus derechos. Sólo digo que la ley no le permite constituir una empresa. Eso iría contra la empresa tradicional.

-Pero entonces, ¿qué alternativa tengo para hacer negocios?

-Puede usted hacerse autónomo.

-Pero así no podría contratar a nadie para trabajar en mi "empresa".

-¿Ah, quería incluso contratar a empleados? Eso sí que no. Se sabe que las "empresas" fundadas por negros duran en promedio mucho menos que las fundadas por blancos. Ser contratado por empresas potencialmente inestables sería nefasto para nuestra clase trabajadora.

-Pero a lo mejor yo contrataría a empleados que no encuentran trabajo en otro sitio.

-Es mejor que estén en el paro que no trabajando en una "empresa" potencialmente de corta duración.

-Pero si no puedo constituir mi empresa, y no puedo contratar a empleados, ¿cómo puedo llevar a cabo la actividad que tengo en mente?

-Bueno, tiene una opción... pero yo no he dicho nada... tiene la economía sumergida...

-¿Cómo? Me libraría de pagar impuestos, pero no podría realizar contratos legales, mi empresa sigue sin existir para el estado.

-Claro, piense en la tradición... en 2.000 años los negros no habían querido fundar empresas.

Vaya mierda de ley sería esa, ¿no? Ojalá algún día nadie, ni negros ni blancos, tuviesen que registrar sus empresas ni sus contratos ante el estado. Pero hasta entonces, debe primar la igualdad ante la ley. ¿No sería absurdo que los blancos monopolizasen la palabra empresa?