Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

18 de Junio 2005

2183 posts, y 300 espartanos

De entre todas las grandes hazañas de la Historia, la que me resulta más emotiva es la de Leónidas y sus trescientos espartanos haciendo frente en las Termópilas al ejército más poderoso del momento: el de Jerjes, rey de Persia. A pesar de lo imposible de la misión, a pesar de saber que perderían la vida en ella, esos 300 espartanos, junto con algunos aliados, no retrocedieron ante el empuje de los persas, deseosos de extender el dominio de su dios-emperador hasta las tierras de las ciudades griegas.

Es por esto que también me resultó emotivo el editorial de César Vidal del lunes día 6, comparando con esos espartanos a las víctimas del terrorismo que se manifestaron en Madrid.

Al hilo de la multitudinaria manifestación, decía don César y sin embargo, lo importante no era el número. Lo auténticamente relevante, aunque sólo hubieran acudido 20.000 personas, aunque sólo hubieran acudido 2.000 personas, aunque sólo hubieran acudido 200 ó 20 personas, era su incontestable superioridad moral y ética.

El pasado 20 de mayo fue jornada de manifestaciones ante diferentes embajadas y consulados cubanos. En Madrid fueron apenas media docena los que se manifestaron ante la embajada de Cuba, pero al igual que en las manifestaciones contra el terrorismo, la legitimidad no la dan los números: la superioridad moral y ética de los militantes liberal-radicales ante los agentes cubanos y sus cómplices en España es incontestable. Porque unos dan la cara por la libertad de personas a quienes ni conocen en persona, con las que tal vez han tenido un intercambio de cartas o han charlado en algún evento de la disidencia cubana, pero es que la libertad no tiene rostro. No hace falta conocer a ningún cubano para sentir asco por lo que allí ocurre. Los que además sí conocemos a cubanos, y nos cuentan de primera mano lo que ocurre, sentimos doble asco, más la vergüenza por los que no se manifiestan contra esa tiranía. Y más vergüenza dan los que se llenan la boca de libertad para luego lucir las camisetas del Ché y presumir de amistad con Castro y solidaridad con su régimen.

Sin duda, los militantes y simpatizantes radicales, a pesar de no ser ni un millón, ni 200.000, ni 2.000, sino sólo 20 y algo más, tienen una gran superioridad moral y ética frente a los amigos de la dictadura cubana, y también frente a los que desprecian a este movimiento por ser cuatro gatos.

Pero estos gatos, cuenten o no con apoyo, cuenten o no con simpatías, seguirán dando zarpazos a la dictadura cubana y a sus agentes; a los prohibicionistas y liberticidas de todo pelaje; a los euroburócratas y proteccionistas europeos de la hipócrita y cerril Europa; a los defensores de la partitocracia que no entienden la democracia más que como un sistema de partidos; en definitiva, seguiremos bufando rabiosamente contra aquellos que de algún modo amenazan o coartan la libertad de los individuos.

Nosotros, cuatro gatos, no iremos ronroneando a ningún liberticida para mendigar alguna migaja de libertad. El grito será claro y sin concesiones: que nadie espere pasteleos porque algunos de los gatos se reúnen con líderes de la partitocracia. El sistema se ataca desde fuera y desde dentro. Y del mismo modo que no fue pasteleo que Esperanza Aguirre estuviese en la presentación del Instituto Juan de Mariana, tampoco lo es reunirse con los portavoces de grupos parlamentarios en Madrid o en Cataluña para presentar una campaña que persigue mayor control de los ciudadanos sobre los políticos.

Acertijo para lectores y bloggers de Red Liberal: de entre los 2183 posts pendientes en dos meses de ausencia bloguera, ¿cuantos posts han comentado las manifestacines del 20 de mayo ante la embajada de Cuba en Madrid, y el consulado de Cuba en Barcelona?

Perdón por estos dos meses de silencio, he estado ocupado. E HispaLibertas siguen siendo los mejores, y el modelo a seguir.