Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

6 de Abril 2005

¿Nos dejarán sin aviones?

Resumen para no residentes:

Desde hace un montón de años, en los vuelos entre islas y entre Baleares y la Península se ha venido aplicando un descuento, que ha subido desde el 25% de hace unos años al 38% actual. Canarias, Ceuta y Melilla también disfrutan de ventajas similares en los enlaces aéreos y marítimos. Se supone que tal descuento compensa la desventaja que tenemos los insulares al tener limitada la capacidad de elección de medio de transporte. Como es evidente, no podemos optar por coche, tren ni autocar para trasladarnos a otros puntos de España.

Hasta el 2001 había tres compañías principales que ofrecían vuelos entre islas: Air Nostrum (grupo Iberia), AirEuropa y Spanair. Spanair, con la marca AeBal, pretendía ofrecer vuelos con reactores (717 nuevos de trinca), por las quejas de los usuarios en relación a los turbohélices de la competencia. Pero como los reactores son tremendamente deficitarios en trayectos tan cortos, necesitaban ayudas oficiales, que pactaron con el anterior gobierno de Jaume Matas. Justo después de eso se produjo la llegada al poder del pacto de izquierdas, una de cuyas principales características fue el incumplimiento sistemático de acuerdos previos. Así, los reactores de AeBal apenas ofrecieron vuelos entre islas.

En noviembre de 2001 AirEuropa se retiró de los interislas por el presunto déficit de tales líneas. Lo cierto es que la ocupación superaba el 80%, y la decisión parece más una estrategia de reducir flota (todos los turbohélices se aparcaron en Zaragoza) y centrarse en las líneas más rentables.

Así, se quedó sola Air Nostrum, más la compañías inglesas y alemanas que a veces pasan por Palma yendo o viniendo de Ibiza y Menorca.

Ante la aparentemente escasa oferta y elevados precios (aumento del precio del combustible, de las primas de los seguros y de las indemnizaciones por overbooking), el gobierno balear sacó la declaración de servicio público, que fijaba un mínimo de frecuencias y un precio máximo del billete, negociables cada año.

Desde entonces el hecho es que hay menos vuelos para elegir, y más caros de lo que podía encontrarse antes de la declaración de SP.

Fin del resumen.

La oferta no es tan escasa. Hace dos semanas tuve que ir a Ibiza urgentemente para reparar una avería. Me llamaron a las 9 de la mañana, y a las 12'10 estaba rumbo a la isla blanca. Y no hubo problemas para la vuelta. La semana anterior tampoco tuve problemas para hacer unos cambios de última hora en un viaje ya programado. Sí me llamó la atención que aviones de 62 plazas fuesen con menos de la mitad de estas ocupadas. ¿Realmente es escasa la demanda?

Los precios no eran tan elevados. El billete en tarifa completa (cambios y reembolsos permitidos) salía por 120 €, ida y vuelta, con el descuento de residente. Solía ser la tarifa usada en viajes de empresa, para tener flexibilidad. Pero había minis y otros descuentos, y podían encontrarse vuelos desde 40 €. Con el SP se acabaron estas ofertas, que usaban por ejemplo estudiantes, familias en viajes de vacaciones, etc.

Obligar a realizar un mínimo de vuelos diarios y con precios máximos fijados políticamente es una importante barrera de entrada de nuevas compañías en el sector. Sin necesidad de ser servicio público es más fácil y barato encontrar billetes para ir a Londres o Berlín que a Mahón. Pero eso de la libertad de mercado no va mucho con los políticos del PP Balear (no hablemos ya de la izquierda).

Ante el nuevo aumento de costes, Air Nostrum pidió autorización para un incremento en las tarifas del 3%.

La popular, intervencionista y antiliberal Mabel Cabrer dice que no, que no se ha subido el descuento del 33 al 38% para subir las tarifas un 3%. Es más, se plantean bajar más el precio máximo, hasta los 58 € por trayecto, antes del descuento. Así, ida y vuelta con descuento quedaría en unos 80 € (incluyendo tasas). Evidentemente la compañía no podría operar de este modo, perdería una cantidad increible de dinero, así que se plantearía dejar los interislas.

¿Pretenden los políticos dejarnos entonces sin aviones? No. Lo que pretenden es dejarnos sin aviones privados. Con maniobras semejantes persiguen que efectivamente ninguna compañía privada pueda asumir los vuelos interislas, forzosamente deficitarios con tales restricciones. Luego aludirán a la imperfección del mercado, incapaz de proveer un servicio social como es el transporte entre islas, y ¡tachán!: compañía aérea pública de bandera balear. Los políticos quedan como salvadores de los pobres viajeros al ofrecer aviones a precios reducidos, y la ciudadanía, atontada con tan populista medida, sin sacar la cuenta de lo que costará cada billete via impuestos, que pagarán incluso los que no vuelan en su vida. ¿Alguien se apuesta algo? Al tiempo...