Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

18 de Marzo 2005

¿Qué es abusivo?

La Comisión Nacional de Cooperación de Consumo ha puesto el grito en el cielo por las tasas de emisión de billetes que cobran las compañías, y en particular la conselleria balear:

El Govern insta a Fomento a terminar con los cobros 'abusivos' de las compañías aéreas para emitir billetes

El Govern planteó ayer una resolución en la Comisión Nacional de Cooperación de Consumo, que fue respaldada por todas las Comunidades Autónomas, en la que insta al Ministerio de Sanidad y Consumo a intervenir y tomar medidas, incluso con una regulación específica, para terminar con los cobros "abusivos" de las compañías aéreas a los usuarios por emitir billetes.

(en El Mundo-El Día de Baleares)

Me imagino que la aparición de estas tasas obedece a tres motivos. Por una parte la compañía puede hacer propaganda de un precio "más tasas", cuya cuantía no conoces hasta el momento de comprar el billete. Pero hasta ese momento se ha creado la percepción de un determinado precio, más bajo que otra compañía que no discrimine esas tasas.

Con la aparición de los billetes electrónicos y las compras por Internet se incentivaba estos sistemas con tasas menores. Hablando de memoria, hace un año y pico en Iberia cobraban 9 euros por emisión de billete en papel comprado en agencia, 6 euros si era comprado por internet, y nada si era un ciberticket. Actualmente son unos 7 euros con ciberticket comprado por internet, y el resto, a saber. Ojo, que además de las tasas de emisión hay más de 20 euros en impuestos, que la compañía no es la única que abusa.

Por último, en el caso concreto de Baleares con la declaración de servicio público hubo polémica por si estas tasas entraban o no en las tarifas máximas. Las compañías trataron de usarlas para superar un poco el precio máximo permitido y aumentar su margen de beneficio. Alegaban que el tope de tarifa se aplicaba al billete, que no incluía las tasas de emisión.

El ministerio no ha estado por la labor:

Consumo desestima la petición del Govern para reducir los recargos en la emisión de billetes de avión

el Servicio de Defensa de la Competencia, organismo dependiente del Ministerio de Economía, comunicó ayer al Govern su decisión de no estudiar la posibilidad de tomar medidas para obligar a las compañias aéreas a reducir el recargo que cobran a los pasajeros por emitir los billetes de avión.

[...]

El uno de enero del 2005 las compañías aéreas Iberia, Spanair y Air Europa pactaron aumentar el mismo importe para la emisión de billetes de avión, subida ésta sobre la que no se puede aplicar el descuento para residentes. La diputada socialista en el Parlament, Maria José Camps, instó a la consellera de Sanidad y Consumo a tomar las medidas necesarias para reducir este aumento de los recargos en la emisión de billetes, al considerar que el pacto entre las compañías aéreas supone un "obstáculo a la libre competencia" y "perjudica a los consumidores", porque una situación de libre mercado incitaría a las compañías a rebajar los costes de este recargo a fin de atraer clientes.

En un mercado realmente libre efectivamente las compañías que se pusiesen de acuerdo para aumentar los precios se verían penalizadas frente a las que no entrasen en el pacto. Pero no son las compañías quienes limitan el mercado, no se dedican a derribar aviones rivales ni a mandar a sus matones a partirle las piernas a los ejecutivos de la competencia. La barrera de entrada la crean las administraciones con sus regulaciones y sus propias tasas.

Lo realmente curioso es que ahora se está tratando el avión como si fuese un servicio de primerísima necesidad, como el agua potable o la electricidad. De hecho ese es el planteamiento para la declaración de servicio público. Habría que ver cuánta gente se desplaza al año en avión entre las islas. ¿50 mil personas? ¿100 mil? No creo que más... Por un 5 ó 10% de la población que usa el avión, ¿se justifican medidas proteccionistas que al final perjudican a todos? Porque los que viajan no pueden hacerlo más barato por la falta de competencia merced a las regulaciones. Y los que no viajan, pagan con sus impuestos las regulaciones, los reguladores y los descuentos. ¿Quién está abusando realmente?