Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

14 de Marzo 2005

El día que España salió a la calle

El 12 de marzo de hace un año fue un día de unidad en el dolor. Recuerdo como a las 12 del mediodía sonó la sirena de la fábrica y salimos todos a la calle, una calle larguísima en la que se asomaban cientos de conciudadanos unidos por el dolor. Nuestra secretaria ató en la verja de la entrada principal una rosa roja con un pañuelo negro. Fue uno de tantos momentos en los que lloré durante esos días.

Por la noche acudí con un amigo a la manifestación que desde la Plaza de España iba a bordear media Palma. Cuando el asesinato de Miguel Angel Blanco fuimos unas 60.000 personas. Hace un año, alrededor de 250.000 en la manifestación más multitudinaria de la historia de Baleares. En toda España, unos 10 millones de personas salimos ese día a la calle para expresar el dolor y la repulsa por ese atentado. Se dice pronto que una cuarta parte de la población de un pais salga a la calle a manifestarse. Sin importar quién fuese.

No faltaron las pancartitas del no a la guerra. Daban ganas de preguntar ¿a qué guerra? ¿A la que nos había declarado no se sabía quién a golpe de mochila-bomba? Pero ese día no estaba yo para discutir con progres impermeables.

Casi al final de la manifestación un numeroso grupo de adolescentes (intuyo que de algún club de esplai) lanzaba sus consignas. El no estamos todos, faltan 200 aún hace que se me salten las lágrimas. Pero la más coreada fue España, unida, jamás será vencida.

Se equivocaron. Sí fue dividida y vencida.