Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

11 de Marzo 2005

El día que España lloró

Hace un año, a esta hora me encontraba en Madrid por una reunión de trabajo, apenas consciente de la magnitud de lo que estaba ocurriendo. Hasta que no hablé con mi madre para decirle que en la zona que estaba yo todo iba bien no me imaginaba la conmoción que se estaba viviendo. Eran las 11 de la mañana y se hablaba de 135 muertos...

Poco después un compañero tuvo que salir para ir a buscar a su hija a la guardería porque la policía estaba acordonando la zona (Castellana): se había visto a unos etarras, se habían atrincherado en una finca y la policía preparaba el asalto.

A la hora de comer aquella zona normalmente tranquila (Hernández de Tejada) era un bullicio por la multitud de personas desplazadas desde el centro. Había miedo de que los etarras hubiesen sembrado todo Madrid de bombas.

En todas esas horas de confusión lo único cierto es que cada sirena era una víctima trasladada a IFEMA. Sonaron muchas sirenas. Y nadie podía aventurar nada más.

Algo pasadas las 20 horas, ya en Barajas, pude ver en directo al ministro Acebes informando sobre la famosa furgoneta. Por la noche, ya tranquilamente en casa, al ver las imágenes de lo que había estado ocurriendo todo el día, fue cuando escribí esto:

Acabo de llegar de Madrid

Esta mañana he apagado la radio a las 7'30 en el aeropuerto de Palma. A las 9'30 se me ha helado la sangre al subir a un taxi en Barajas y escuchar algo sobre "62 muertos...". "¿Qué ha ocurrido?" "¿No se ha enterado? Han puesto bombas en los trenes...", "¿Dónde?", "En Atocha...".

Hoy ha sido difícil estar centrado. Te preocupas por los amigos que tienes en Madrid. Por los compañeros de trabajo, por esos que ya tardan mucho y no hay forma de contactar con ellos. El alivio cuando por fin llegan, y de nuevo el escalofrío cuando te traen las últimas noticias de la calle. La rabia, la impotencia. Otro escalofrío cuando al fin puedes habalr con tu familia para tranquilizarlos, y te dan más noticias... "135 muertos", las miradas que se cuzan cuando suena otra sirena, y finalmente, de nuevo en Barajas, viendo las noticias, "192 muertos, más de 1400 heridos...". Ni he pensado en si luego tocaba el aeropuerto. Tal vez mi propio avión. Eso no me da miedo. Lo que da miedo es que ya hay muchos muertos, muchas familias rotas, cientos de heridos, secuelas que durarán de por vida. El futuro no da miedo, da miedo lo que ya ha pasado, porque eso ya no tiene remedio.

Hoy, nosotros, el mundo libre y civilizado, hemos perdido una batalla. Nosotros, descendientes de Grecia y Roma, de la Ilustración, de la cultura de Voltaire y Descartes, Newton y Einstein, ciudadanos deseosos sólo de paz y felicidad, hemos sufrido una derrota. Pero no nos ganarán. Mañana hay que estar en pie ante los bárbaros, los salvajes salidos del infierno, las bestias que son capaces de masacrar a cientos de inocentes por defender ¿qué? Da igual que sea ETA, Al-Qaeda o la puta madre de todos ellos. NO NOS GANARÁN.

Me equivoqué. Sí ganaron.