Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

10 de Marzo 2005

Permiso para la conservación de fincas privadas

Después de la agresión a la propiedad que supuso la creación del Parc Natural de Llevant, derogado por el actual gobierno, la política de medio ambiente ha tendido al consenso con los propietarios de las fincas afectadas.

Aunque receloso siempre de las actuaciones públicas, al menos es un cierto alivio que el gobierno pacte con la mayoría de propietarios:

Los propietarios de 30.000 hectáreas de Tramuntana y Llevant apoyan que sus fincas se conviertan en reservas naturales

El conseller balear de Medio Ambiente, Jaume Font, afirmó hoy en el Parlament que los propietarios de 30.270 hectáreas en las sierras de Tramuntana y Llevant han dado ya su permiso para que sus fincas sean incluidas en las áreas naturales que el Govern prescriba en estas zonas de la geografía mallorquina.

Como era de esperar, verdes y comunistas (que al final suelen ser lo mismo) pusieron el grito en el cielo en forma de enmiendas, rechazadas en su totalidad:

El Parlament balear rechazó hoy las enmiendas a la totalidad al proyecto de Ley de Conservación de espacios de relevancia ambiental (Leco), presentadas por los grupos del PSIB-PSOE y Esquerra Unida-Els Verds, lo que permitirá proseguir con su tramitación en la Cámara autonómica.

[...]

Tanto el parlamentario socialista Andreu Crespí, como la portavoz adjunta de EU-EV, Margalida Rosselló, insistieron en señalar que el citado proyecto de ley supone un importante retroceso en los criterios de conservación de la naturaleza en comparación con los establecidos por la legislación vigente.

[...]

Rosselló [de Els Verds] indicó que la voluntad del Govern reside en aumentar la superficie que se debe preservar para seguir recibiendo las subvenciones comunitarias, al mismo tiempo se reducen los criterios de protección para contentar a los propietarios.

Mal porque la protección del medio ambiente se base en subvenciones públicas, vengan de la administración que vengan, pero bien porque se respete el derecho a la propiedad de los propietarios.

La mayoría de estos ni siquiera tienen proyectos urbanísticos o nada por el estilo. La mayor fuente de conflictos con los grupos conservacionistas es por el acceso a playas o a determinados parajes. Ante el vandalismo que sufren sus propiedades, muchos han optado por poner un guardia de seguridad que cobra un peaje (como la subida al Massanella desde Lluch, si no lo han quitado), o directamente, cercar la finca. Si no se hubiese apuntado al excursionismo tanto vándalo no se habrían tenido que tomar estas medidas.

Al final es cierto que la mayor protección es cerrar los caminos. Prefiero no poder ir a la Serra sabiendo que así está a salvo, que tener el camino libre sólo para contemplar lo que han arrasado otros.