Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

3 de Marzo 2005

Cela Conde, sobre Irak

Tengo amigos que han tenido de profesor a Camilo José Cela Conde, y me han comentado que es buen profesor, y una persona de trato amable y sencillo. Pero como analista de política internacional, me temo que deja algo que desear, al menos a la vista de este artículo en Diario de Mallorca:

La coincidencia en las fechas podría llevar a una lectura de la matanza de Hilla como respuesta a la gira europea del presidente Bush. Pero ni siquiera parece que sea necesario salir de la situación interna de Irak para entender el atentado en el que un coche bomba destrozó a más de un centenar de aspirantes a integrarse en la policía y la Guardia Nacional.

la razón de la violencia actual, a la que sólo formalmente cabe llamar "terrorista", parece haberse desplazado hacia otros lugares.

Hombre, a mí me parece terrorismo en la forma y en el fondo.

Tiene que ver con el boicot que los sunistas proclamaron e intentaron imponer, en su mayor parte, a las elecciones de Irak. Si bien éstas pudieron celebrarse -cosa que cabe interpretar como una victoria tanto para la mayoría chiíta como para el vacilante plan de postguerra de Washington- ese primer paso no ha sido ni por asomo suficiente para pacificar, siquiera relativamente, el país.

Que se hayan celebrado las elecciones ha sido un triunfo para todo Irak, negar eso no es más que una cortina de humo de los propagandistas apocalípticos que apostaban por el fracaso total. Y el plan de Washington no parece para nada vacilante viendo cómo se está cumpliendo el calendario. Por otra parte, el pais sí está relativamente pacificado. La concentración de los atentados en determinadas áreas es notoria.

Verdad es que nadie, salvo los propagandistas de la idea peregrina de que la situación en Irak ha mejorado tras la caída de Husein, pensaba que fuera a serlo.

¿Cómo? ¿Que es una idea peregrina que los iraquíes están mejor sin Saddam? Ahora hay atentados, auténticas matanzas, pero los que los causan, si no son suicidas, son perseguidos por las fuerzas de seguridad, al igual que sus líderes. Antes, los cabecillas de las masacres condecoraban en sus despachos y fastuosos salones a los autores de las mismas. ¿No es una mejora que ahora se persiga a los asesinos que antes actuaban a instancias del régimen?

Los últimos atentados han golpeado a las ciudades santas chiítas y, de forma insistente, a las fuerzas de la policía y la Guardia Nacional. Es el intento de normalización el que se combate ahora por parte de una insurgencia que se parece cada vez más a la guerrilla dedicada a impedir la presencia en Irak de un Gobierno autónomo al margen del paraguas de las fuerzas invasoras.

Los insurgentes no se parecen a ninguna guerrilla: de cada vez queda más claro que son terroristas que pretenden amedrentar a la población y que ésta se rinda ante un nuevo régimen tiránico.

[la insurgencia] está consiguiendo algo importante para sus propósitos: la identificación entre el Gobierno que el ayatollah Ali Sistani promueve y los invasores. [...] En tales condiciones, la situación iraquí comienza a parecerse mucho al germen de una guerra civil

Pues precisamente para evitar esa guerra civil, que no creo que fuese una guerra, sino una sucesión de masacres más sangrientas que las actuales, las tropas internacionales no deben abandonar todavía el pais, como proponen otros. A los terroristas se les persigue, se les detiene, juzga y condena. Mientras, se tiene que proteger a la población. Pero nunca, bajo ningún concepto, rendirse ni darles ningún pábulo. Qué paradoja que desde un pais que lleva tantos años padeciendo el terrorismo se busquen escusas para terroristas foráneos.

Referencias