Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

Enero 27, 2005

La caja de Pandora

Cuenta la leyenda que Zeus ordenó crear a Pandora, una mujer poseedora de todos los dones, como regalo envenenado para Prometeo por haber creado a la especie humana. El veneno era la caja que tantas veces hemos oido mencionar.

Prometeo no picó, y le cedió a Pandora a su hermano Epimeteo, el cual cometió el error de abrir la caja, igual que Adán tomó la manzana. De la caja dicen que escaparon todos los males del mundo, y que cuando Pandora logró cerrarla dentro sólo quedaba Esperanza para acabar con aquellos. Por eso en la lucha contra la maldad y la injusticia la esperanza es lo que siempre acompaña a los hombres.

Muchas de las creaciones de Prometeo han jugado también con cajitas de la tia Pandora, que si bien ya no contienen todos los males del mundo, a veces dejan escapar cosas que no deberían rondar del todo libres. El problema de las cajitas es que suelen ser más fáciles de abrir que de cerrar.

Bajamos del Olimpo a la Tierra de los hombres, y cruzemos los dedos para no llegar al Tártaro...

Cuando Juventudes Liberales convocó un acto de protesta frente a la embajada de Irán, algunos, con toda la razón, criticaron que no se estuviese también al quite en asuntos que preocupan más al común de los mortales españoles. ¿Hace falta recordar cuál suele ser la preocupación nº 1? Sí, los del diálogo con detonador y gatillo, los del verbo rápido cual 9 mm, los del puñetazo en la mesa con onda expansiva y olor a dinamita.

Cuando una organización como Juventudes Liberales aún es pequeña y desconocida, poco caso van a hacer los medios de comunicación a nuestros comunicados. Al igual que poco caso harán aquellos receptores de correos movilizados en red, que seguramente serán movilizados a la papelera a velocidad de interrupt.

Cuando una asociación como Juventudes Liberales aún es desconocida tiene que estar al quite de cualquier ocasión para chupar cámara. Sólo después de 100 actos públicos organizados por otros en el que se tenga cierta presencia se puede soñar con que las cámaras vayan a un acto público organizado por uno mismo.

Por eso, cuando se supo de la manifestación de la AVT del pasado sábado, un correo se cruzó entre dos destacados miembros de Juventudes Liberales. Un correo con una propuesta:

Memoria, dignidad y justicia

La posible puesta en libertad de presos de ETA después de haber cumplido una parte muy pequeña de sus condenas nos parece una grave ofensa para las víctimas. Aunque dicha medida sea perfectamente legal por el principio constitucional de no retroactividad de medidas legales que resulten en mayor perjuicio, no podemos ignorar que las condenas no han resultado en lo que debería ser su primera motivación para los liberales: la restitución del daño causado, un daño difícilmente reparable cuando se trata de la pérdida de cientos de vidas.

Para mañana sábado, a las 17:00, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha convocado una manifestación en Madrid como muestra de solidaridad con las víctimas. Los liberales estaremos allí en recuerdo de las víctimas, pidiendo que no sean usadas como peones en luchas
partidistas y reclamando una justicia basada en la reparación del daño. Porque tenemos claro que nuestro sitio es al lado de las víctimas, sin excusas ni matices.

Veamos qué dice este mensaje.

Dice que un tio con 25 asesinatos en su cuenta, con 18 años cumplidos de una condena de 3.000, y que los beneficios son algo sospechosos, puede salir en breve de la cárcel, sin arrepentirse y sin reparar el daño causado. Y que esto es un insulto para las víctimas y sus familias. Este tio podría volver a respirar en breve aire puro mientras sus víctimas llevan más de 20 años a dos metros bajo tierra. Pero como para los liberales el respeto al Estado de Derecho es fundamental, se reconoce la legalidad de tal medida, pero se quiere protestar para que en el futuro no se den más casos similares.

Se quiere estar también junto a las víctimas, que se sepan arropadas por una nueva generación de activistas políticos que tienen en la vida y la libertad dos de sus valores más sagrados. Así, hay que estar junto a aquellos que han perdido la vida o la libertad por una lucha que no se entiende más que en las mentes megalomaníacas de los arquitectos de naciones sobre cimientos del mármol blanco de 1.000 lápidas.

Se quiere... ¿o se quería? ¿O no? Porque el viernes no subió nada. Ni el sábado. Y luego ocurrió lo que ocurrió, y entonces sí comenzó la movilización red. O mejor dicho, se abrió un nuevo frente.

Paradoja: que el movimiento de los teóricos que se enfrentan a molinos de hielo negro se parezca más a una partida de ajedrez, con un maestro titiritero avanzando a sus peones, con alguno crecido a álfil creyéndose torre o incluso reina, y que los turnos de la partida sean registrados en el pequeño cuaderno, cada vez más pequeño, del maestro titiritero.

Paradoja: que el movimiento de la hueste que se esperaba falange cerrada, escudo con escudo, lanzas siempre prestas, haya sido en verdad una muestra de respeto hacia los caidos de la lucha sin sentido; que en lugar de escudo se ha arrimado un hombro amigo; que en lugar de las lanzas lo que se han aprestado han sido oidos para historias desgarradoras.

Como deseaba el mensaje, hubo liberales acompañando a las víctimas. Pero liberales que no pensaron en las viejas excusas de algo habrán hecho ni repararon en matices rojigualda. Ante la muerte sólo somos personas, sin importar qué bandera cubra la caja que será cubierta por el pilar de mármol blanco sobre el que quieren construir cierto edificio, ¿o era todo un poblado?

Paradoja: algunos de la falange hicieron de persona, contaron las historias, expusieron sentimientos, hicieron valoraciones.

Paradoja: las arañas que siempre corretean por sus telarañas colgantes de otra mayor y que no alzaron su voz, ni un dedo alzaron, para al menos decir "no estoy en cuerpo, pero si en espíritu junto a las víctimas", pero sí alzan el dedo acusador, y cual oráculo sobrevenido... sabían... veían cosas... veían venir...

Y las arañitas cogen las lanzas, romas y frágiles, que rompen y astillan al primer embite. Pican, pero el veneno es débil, sólo un escozor. Y tratan de formar una falange de arañas para ver si juntando más veneno matan algo. Sólo alguna mosca despistada.

Y mientras, una buena idea, una idea manifiestamente buena, languidece. Y la caja de Pandora sigue con su tapa abierta, sin saber si algún mal queda por salir, si al menos sigue ahí la esperanza, o si incluso eso se ha perdido en la vorágine de espectros huidos hacia el mundo de los hombres.

Es curioso como de hipnóticas resultan ser dos cosas tan antagónicas como la nieve y las llamas.

Comentarios

  • Escrito por Astur-Leones en: Enero 27, 2005 9:46 AM

    Verdammt gut, que diríamos aquí.

    Es una pena que no exista un "tablón de blogs" para que todo el mundo tuviera acceso a artículos como este. Lo digo porque, los PSOE-Fieles no van a leerte y los otros no saben que pueden hacerlo. Yo sí tengo esa suerte.

  • Escrito por yins en: Enero 27, 2005 1:31 PM

    " la caja de Pandora sigue con su tapa abierta, sin saber si algún mal queda por salir, si al menos sigue ahí la esperanza, [...]"

    A mi me entristece =(