Apología y censura
Ya se ha pronunciado un ayuntamiento sobre el libro de García Márquez, Memoria de mis putas tristes:
La alcaldesa de Es Castell veta la última obra de García Márquez: «Es una apología de la pederastia»
La alcaldesa Es Castell, Irene Coll, recién expulsada del PSOE por su pacto de gobierno con el PP, ha pedido ante el Pleno municipal que se prohíba en todas las bibliotecas públicas de España el último libro de Gabriel García Márquez, Memoria de mis putas tristes, al entender que se trata de «una apología de la pederastia y la explotación sexual a menores».
La opinión de la alcaldesa no deja de tener coherencia, pero si creemos en la libertad, es en la de todos, incluso la de aquellos que relatan cómo un vejestorio de 90 años desvirga a una prostituta de 14. Así, la obra es perfectamente criticable, pero no podemos tolerar la censura.
El problema estriba también en la titularidad de las bibliotecas. En una biblioteca privada se dispone de los títulos que le de la gana al propietario, sea este un particular, una empresa, una fundación, un club social... pero en el caso de las públicas, de las que de algún modo somos propietarios todos los contribuyentes, se da la paradoja de que tienes que tolerar que con tu dinero se compre una obra de la que abominas.
Lo que sí es del todo incoherente es la postura del portavoz de Els Verds:
El portavoz de Els Verds, Josep Suárez, rechazó las apreciaciones de la alcaldesa sobre la novela y salió en defensa del autor y de su compromiso con los derechos de la mujer. Afirmó que Gabriel García Márquez es una de las personas que «más ha defendido a las mujeres» y puso en duda que Irene Coll se hubiera leído el libro antes de criticarlo.
Incoherencia y doble rasero.












Comentarios
Escrito por Javi en: Diciembre 2, 2004 12:49 PM
Aparte de lo que comentas sobre la titularidad de las Bibliotecas, lo que me sugiere el artículo es el doble rasero que comentas al final. Me acordé de "Todas Putas" nada más leer el primer párrafo del post.
Queda clara, opino, una cosa: si yo escribo como un viejo verde se folla a una niña virgen soy un hijoputa encarcelable, si lo hace García Márquez "el castrista", es arte e imaginación.
Escrito por seneca en: Diciembre 2, 2004 1:05 PM
Más que de si lo haces tu querido javi, depende de tu ideología, si llevas la camisa del che no creo que tengas muchos problemas.
Escrito por Smith en: Diciembre 2, 2004 3:21 PM
Que uno defienda la libertad de expresión no ha de estar reñido con que critiquemos el mal gusto y la degeneración de García Márquez.
Escrito por Hayek en: Diciembre 2, 2004 3:34 PM
Exactamente. Yo recomiendo (para quién quiera oirlo) dedicar el tiempo de ocio a cualquier cosa menos a leerse a Gabo, más que nada porque no me gusta el "realismo mágico" de las narices.
Pero los políticos, en cuento que hablan para el populacho (o sea, para nosotros, ovejitas descarriadas), que cierren su bocaza. Sus consejos "públicos" nos cuestan una pasta.
Escrito por Freelance en: Diciembre 2, 2004 4:49 PM
Yo lo que creo es que no hay que confundir el culo con las cuatro témporas.
A mí, García Márquez me parece deplorable como persona, y extraordinario como escritor. No he leído las putas tristes, pero "El amor en los tiempos del cólera" o "El coronel no tiene quien le escriba" me parecen obras geniales.
Luego, considerar que una obra literaria puede ser "apologética" de esto o de lo otro me parece absurdo de todo punto. Puestos, tendríamos que eliminar a Bocaccio de las bibliotecas; o "Las Mil y una Noches"; o tantas y tantas obras.
Meterse a discriminar si una obra de creación "representa los intereses" de este o aquél grupo, o "atenta" contra los del grupo de más allá, me parece la cosa más absurda de este mundo.
Escrito por JF en: Diciembre 2, 2004 7:33 PM
"Luego, considerar que una obra literaria puede ser "apologética" de esto o de lo otro me parece absurdo de todo punto"
En otro lugar pensaba yo lo mismo pero sobre obras no-literarias. Me planteaba el tema del imán de Fuengirola que esta siendo enjuiciado por escribir un libro que incita a golpear a las mujeres y explica cómo hacerlo sin dejar marcas. (Y su libro fue retirado de la venta.) Pero si a ver vamos, por la misma causa debería prohibirse la venta del Corán que es una apología del delito de violencia de "género" (y, estirando el argumento, prohibir también la Biblia). Pero esta censura al Corán nunca se hará, ¿debe entonces censurarse al imán?
Escrito por Carmen en: Diciembre 4, 2004 4:56 PM
Siguiendo con el argumento de JF me parece que el tema es periagudo; porque aunque mi opinión inicial ha sido que es una barbaridad prohibir que el último libro de uno de los escritores más geniales de nuestro tiempo esté en las bibliotecas públicas, es cierto que si contrapones la situación con la del imán el argumento se cae por sí sólo. No sé, creo que de todas formas prefiero libertad de expresión y de elección a la hora de leer.
Realmente si tuvieramos que censurar todas las obras que narran hechos condenables por ir en contra de los derechos humanos tendríamos mucho trabajo...
Escrito por Sr. X. en: Diciembre 4, 2004 6:45 PM
Sobre el comentario de JF, entiendo que la diferencia entre las barbaridades que se puedan decir en el Antiguo Testamento y el libro del Iman de Fuengirola media un elemento fundamental: el tiempo en que fue escrito uno y otro. Creo que nadie en su sano juicio pretenda matar a un vecino porque ha violado el sabbath haciendo bricolaje ( aunque, sinceramente, yo más de una vez lo he pensado, más que por escrupulo religioso, por sacrosanto respeto al descanso) y sin embargo, más de uno puede haber pensado que la referencia al maltrato a la mujer maquillado, por ser actual, está actualizado.
Escrito por duarte en: Diciembre 4, 2004 11:11 PM
A mí no me llama esa novela pero es un error prohibirla:existen jueces que pueden poner algunos límites a la libertad de expresión,pero nadie más que el poder judicial;
En último caso,el ciudadano,que puede optar por no leer esa novela.
Escrito por Manu en: Diciembre 6, 2004 6:42 PM
Diferencias con "Todas Putas"
1. La polémica se creó porque la editora era la Directora del Instituto de la Mujer.
2. En "Todas Putas" se narra una violación. En el de García Marquez, no.