Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

Noviembre 11, 2004

Asociación privatizada

Hace mucho, mucho tiempo, escribí un post comparando la financiación de una asociación y un estado.

Allí planteaba un hipotético escenario:

Tenemos una asociación. Tenemos un local. Tenemos unas ideas para hacer cosas. Cosas que cuestan dinero. ¿De dónde lo sacamos? Está claro: subvenciones, que el ayuntamiento tiene mucho dinero.

Pero el ayuntamiento no es una maquinita de hacer dinero, más bien lo contrario, lo gasta como mínimo tan rápido como lo recauda. Y tarde o temprano ocurre lo inevitable: que termina el dinero y no puede pagar las cosas a las que se había comprometido. ¿Adivinamos cuál es una de las primeras partidas que se recorta? Bingo: subvenciones, al menos algunas de ellas.

Entonces nos encontramos que nuestra bonita asociación no puede pagar el alquiler de su local, ni la luz, el teléfono, ni tampoco financiarse las actividades que quería hacer. Y no le queda más remedio que echar el cerrojo, porque se ha acostumbrado a manejar un dinero que no sabe de dónde sale, ni le preocupa. Lo tiene, lo gasta, punto. Y ahora no sabe cómo ganárselo.

El escenario se ha hecho real.

Resulta que la asociación por la que me dejaba caer antes del blogging, la novia y el exceso de trabajo, Embat, presentó como cada año la solicitud de subvenciones y la memoria de actividades del año anterior a la Direcció General de Juventut. Y lo hizo en los mismos plazos que cada año durante los diez anteriores: antes del 31 de enero.

¿Qué ha ocurrido este año? Que sin recibir ningún aviso han cambiado los plazos, y entregamos los papeles antes de que se abriese el plazo de este año, el 1 de marzo, creo recordar. ¿Y dónde estaba mientras tanto nuestro expediente? ¿Nadie en la Dirección General podía comunicarnos que en el momento de recibir nuestra solicitud no se había abierto el plazo del 2004? Bueno, sí lo comunicaron: cuando se había cerrado el nuevo plazo, sin tiempo para presentar una nueva solicitud conforme a los nuevos requisitos, y sin poder recibir subvención el año que viene.

Porque además la comunicación la enviaron a un local que dejamos hace seis años, y cuyo cambio hemos comunicado al menos doce veces.

Pero además me he enterado recientemente que para el año que viene el ayuntamiento de Palma (la otra fuente de subvención) ha recortado enormemente la partida destinada a asociaciones.

¿Cuál es la situación actual? Gracias a la política llevada a cabo hasta ahora, tenemos dinero para pagar los gastos corrientes durante algo más de un año (en previsión de que ocurriese lo que ha ocurrido). Por otra parte se ha decidido incrementar la cuota (de 20 € semestrales a 20 mensuales) para cubrir los gastos corrientes (local, electricidad y teléfono), y las actividades serán financiadas por los participantes con una cuota que ellos mismos fijarán: o para cubrir costes, o para sacar algo más de beneficio para la asociación.

Además, sigue estando la nevera.

Finalmente, después de algunas discusiones, Embat se ha privatizado a las bravas. Larga vida.

Comentarios

  • Escrito por umed en: Noviembre 12, 2004 4:20 PM

    Realmente me pregunto, ¿por qué el estado (ayuntamiento, comunidad, etc...) debería subvencionar a ninguna asociación?? Si lo que ésta hiciese fuese "de interés público" (otra tontería, porque siempre sería interés de UN PÚBLICO CONCRETO), pues entonces se supone que debería hacerlo el propio estado. Pero realmente sobre lo que digo, al menos "entre liberales", ¿o no?