Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

18 de Octubre 2004

Otra historia de la sanidad

El pasado 8 de octubre la mujer de un amigo ingresó en el hospital con fuertes dolores en la espalda: un posible pinzamiento o algo similar, que le impedía incluso mantenerse en pie.

El día 13, después de diversas pruebas, detectaron el origen de esos dolores: un pequeño tumor de metástasis en la quinta vértebra lumbar. El origen del tumor se pensó que era el riñón, lo cual quedó confirmado el día 15, justo una semana después del ingreso. Se trata de un tumor de unos 4 cm.

Mañana por la tarde la operan para extraer el riñón entero, y se calcula que estará dos días en la UCI. También sacarán muestras de la cadera para analizar si el tumor se ha extendido por los huesos. Inmediatamente después comenzará la quimio y radioterapia para tratar de eliminar los tumores de metástasis: al estar en una zona tan delicada la cirugía es la última opción.

Evidentemente la situación es muy delicada, y no puede descartarse ningún desenlace, incluso el peor, pero al menos se está actuando. Los médicos dicen que se ha encontrado a tiempo, pero el problema es la rapidez con la que se ha extendido.

Ah, se me olvidaba un pequeño detalle: todo esto ha sido en la privada Policlínica Miramar, a través de Sanitas, compañía con la que llevan sólo tres meses después de cambiarse desde Asisa (la competencia tiene estas cosas). La chica se encuentra en una habitación con cama de acompañante y con una salita de estar para las visitas. El seguro cubre incluso la comida del acompañante. Pagan 116 euros al mes por el matrimonio y la bebé de tres meses, aunque ignoro el copago por consultas y pruebas.

En la seguridad social, todavía están esperando cita para la primera consulta con el especialista.