Libertad de aprendizaje
Hace tiempo, mucho tiempo, hace la friolera de tres meses, Manel nos propuso un juego: si estuviera en vuestra mano llevar a cabo una reforma de carácter liberal para España, ¿cuál escogeríais?
El asunto de la educación fue uno de los fundamentales: la libertad de enseñanza. Actualmente el énfasis se pone en la libertad de cátedra, pero olvidándose por completo al sujeto principal: el alumno, y la libertad de poder elegir el tipo de educación que prefiera, o que al menos puedan hacerlo sus padres.
En Juventudes Liberales apostamos por la privatización de la enseñanza, empezando con el cheque escolar, hasta progresivamente retirar al estado de la financiación y gestión del sistema educativo.
Las escandalosas cifras de gasto público por alumno están extraídas directamente de estadísticas del Ministerio de Educación y Ciencia para el presente curso:
Durante el presente curso 2004-05, el gasto total en educación en España ha sido de 42.828'8 millones de euros para un total de 8.430.939 alumnos en todos los ciclos formativos. Esto resulta la friolera de 5.079 euros por alumno. Si consideramos sólo el gasto público procedente del dinero de los contribuyentes hablamos de 34.958'5 millones de euros: 4.146 euros por alumno.
En este artículo de Felipe-José de Vicente Algueró, vicepresidente de la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto, se analizan también los costes del actual sistema educativo, comparándolos con otros paises de la OCDE, añadiendo más datos que desmienten la insaciable necesidad de recursos que aparentemente necesitaría una enseñanza de calidad:
El gasto en educación no significa automáticamente mejores resultados escolares. Si comparamos los datos de gasto por alumno con los datos PISA, que compara los resultados de una prueba entre los estados de la OCDE de comprensión lectora, matemáticas y ciencias entre alumnos de 15 años, observamos que no siempre más gasto equivale a más calidad. Por ejemplo, Corea tiene un gasto por alumno bastante menor que España, pero está el primero en ciencias y el segundo en matemáticas, mientras que España se encuentra en la banda baja de la tabla. Irlanda, cuyo gasto por alumno es algo inferior al español, supera en los tres indicadores a España. Japón, que gasta menos que Suiza, supera también a este país en conocimientos.
El origen del problema está claro: empecinarse en el modelo de escuela comprensiva, que no separa a los alumnos por capacidades o intereses, sino que obliga a la igualdad. Una igualdad que termina siendo hacia la ignorancia. Este artículo (resumido) de José Luis García Garrido, catedrático de Educación Comparada en la UNED, apunta las principales claves:
El término y el concepto de "escuela comprensiva" se fraguan en el Reino Unido a mitad del siglo XX. Hasta entonces, la enseñanza secundaria británica canalizaba a los niños a partir de los 11 años hacia tres modalidades de enseñanza: la escuela que preparaba para los estudios superiores, la orientada hacia el mundo del trabajo y una tercera que era una simbiosis entre ambas. El prestigio de la primera ("grammar school") hizo que pronto las otras modalidades se vieran como la escuela de los pobres y los menos dotados. Frente a esto surgió en sectores del partido laborista la idea de la escuela comprensiva ("comprehensive school"): "escuela secundaria destinada a proporcionar toda la educación secundaria a todos los niños en una área determinada, sin una organización en tres secciones".
Este sistema, experimentado primero en el Reino Unido en los años 70 y rápidamente extendido al resto de Europa se basa en tres puntos principales: escuela única (no separar por instituciones educativas), clases heterogéneas (no separar por capacidad, nivel, interés o integración social) y comprensividad (programa educativo único). Lo perverso de este sistema no es sólo que sea absurdo, sino que no deje resquicios para huir de él. El poder del estado es tal que ha logrado imponer un único modelo educativo para toda la sociedad, se esté de acuerdo o no.
Para colmo, en España se aprueba la LOGSE cuando el resto de Europa y el mundo ya está de vuelta de la escuela integradora:
"La LOGSE fue la única reforma de su época (1990) elaborada acogiendo el 'principio de integración' como gozne central organizativo y pedagógico de la educación secundaria, es decir, acrecentando la importancia que ya le había conferido la LGE veinte años antes. Cuando ya gran parte de la sociedad española había aceptado el criterio de igualdad introducido desde los 70, pero también reparado en los defectos del igualitarismo en los planes de estudio, la reforma promovida por el gobierno socialista vino a reavivar la polémica y a introducir nuevas dosis de enseñanza integrada (...). La LOGSE nació ya vieja en 1990".
En este estudio de la fundación La Caixa (La familia española ante la educación de sus hijos, de Víctor Pérez-Díaz, Juan Carlos Rodríguez y Leonardo Sánchez Ferrer), además de poder seguir el desarrollo del actual sistema de financiación de la enseñanza en España, se analiza el cheque escolar:
El concepto de cheque escolar ha alcanzado una notable popularidad en el debate educativo público de los últimos veinte años, sobre todo en los Estados Unidos, donde ha dado lugar a diversas iniciativas políticas que han ocasionado grandes polémicas. El cheque escolar, en esencia, consiste en asignar a la familia de cada niño en edad escolar una cantidad de dinero que
aquella puede emplear en matricular a su hijo en la escuela de su elección.
[...]
En lugar de proporcionar el dinero a las instituciones educativas, se les da directamente a las familias para que éstas acudan al centro educativo que deseen.
[...]
La idea del cheque escolar tiene una larga historia, con antecedentes en la obra de Thomas Paine y de John Stuart Mill. En su versión moderna, fue planteada por primera vez en 1955 por Milton Friedman, en su ensayo El papel del gobierno en la educación, y posteriormente reelaborada por él mismo (Friedman, 1962: 85-98) y por Friedrich von Hayek (1960: cap. 24), convirtiéndose ambas en las formulaciones clásicas del concepto. En el pensamiento de Hayek, la discusión del cheque escolar se sitúa dentro de una consideración más general acerca de la conveniencia de aportar fondos públicos a la educación, pero siempre a condición de que se haga de modo que no se ponga en peligro el funcionamiento mismo del orden de libertad. Para ello, Hayek insiste en la importancia del criterio de que el estado no pretenda asumir el monopolio de la educación, y en la conveniencia de que el estado garantice la máxima diversidad de las ofertas educativas.
Ambos, Friedman y Hayek, tratan de establecer qué fórmula de escolarización es más acorde con un sistema social que garantice el máximo de libertad a los individuos y produzca la máxima eficacia social, medida en términos de satisfacción de dichos individuos. Admiten que la educación básica
puede establecerse con carácter obligatorio y ser financiada por el estado, porque de ello se derivan importantes beneficios para el conjunto de la sociedad. Como dice Friedman, una sociedad estable y democrática no es posible sin un cierto grado de alfabetización y conocimientos por parte del conjunto de los ciudadanos y sin la amplia aceptación de un determinado conjunto de valores compartidos. La educación contribuye a crear esos bienes comunes y por ello se justifica la intervención del estado. Sin embargo, ambos consideran mucho más discutible que la enseñanza deba estar organizada directamente por el poder público. Hayek alerta del peligro de que con un sistema público de enseñanza, grupos de burócratas o expertos al servicio de la administración impongan en aras del interés general sus propios valores y creencias a la población en general. Para ambos es preferible que haya una amplia pluralidad de escuelas que satisfaga las distintas preferencias de cada familia (de hecho, Friedman habla de la «desnacionalización» de la
escuela).
[...]
La idea del cheque escolar originó un intenso debate público en Estados Unidos y Gran Bretaña ya en los años sesenta. Los primeros intentos de diseñar políticas basadas en dicha idea también datan de entonces, pero se hicieron con un planteamiento distinto del que había inspirado a Friedman y Hayek, y mucho más modesto que el suyo. En 1969, la Agencia de Oportunidades Educativas de Estados Unidos encargó al sociólogo Christopher Jencks un experimento de cheque escolar. Éste diseñó un cheque escolar «propobres». Los cheques tendrían una finalidad compensatoria, la de proporcionar a niños procedentes de barrios deprimidos la oportunidad de estudiar en escuelas de mejor calidad situadas en barrios de clase media. La asignación
de dichos cheques, en caso de que hubiera exceso de demanda, se haría por sorteo.
Este sistema de sorteo es el que se ha usado, por ejemplo, en Washington DC. En el Heartland Institute han defendido el cheque escolar como la mejor opción para implementar la libertad de elección del tipo de enseñanza. Uno de los principales objetos de polémica era si mediante cheques podía elegirse o no un colegio religioso. Los contrarios a tal medida alegaban que esto atentaría contra la primera enmienda ("El Congreso no hará ley alguna por la que adopte una religión como oficial del Estado"), pero una sentencia del tribunal supremo ha despejado tal posibilidad:
On Thursday, June 27, the U.S. Supreme Court upheld a tax-funded voucher program allowing children in Cleveland, Ohio to attend private--even religious--schools. The decision in Zelman v. Simmons-Harris was hailed as one of the most important decisions in the history of U.S. public education. Many other communities and states are now expected to follow Cleveland's lead. School vouchers are about to spread across the country!
Al recaer la elección en los padres estado e iglesia (cualquier iglesia o religión, incluso la opción laica) quedan separados.
En España apenas ha habido debate sobre el cheque escolar:
Las escasas voces defensoras del sistema de cheques escolares en España no han sido capaces de transmitir las posibles ventajas que para el conjunto de la sociedad podría aportar el sistema que ellos proponen, utilizando los argumentos de los expertos. La imagen que predomina de los
defensores del cheque escolar es que simplemente defienden posturas egoístas, como titulares de empresas privadas de educación que quieren asegurarse la continuidad y viabilidad de su empresa y, también, como defensores de privilegios de las clases acomodadas que tienen oportunidad de acudir a los centros privados y que se verían beneficiadas por medidas de reembolso de
los costes de la matrícula en centros privados. Parece difícil romper esa imagen y transmitir la idea de que una medida así se ha planteado en otros países (de manera polémica, por supuesto) como algo beneficioso para las familias de extracción social más modesta, al permitirles optar por centros a los que nunca podrían ir sin el cheque escolar. Lo cierto es que el cheque
escolar, independientemente de los efectos más o menos beneficiosos que pueda tener sobre el rendimiento y la calidad del sistema educativo, es un sistema que puede defenderse con el argumento de que verdaderamente proporciona un mayor margen de libertad de elección a las familias (especialmente a las que poseen menos ingresos), por encima del actual sistema de
subvenciones, que se limita a aquellos centros que han llegado a acuerdos previos con la administración educativa.
En uno de mis primeros posts ya mencionaba todo este asunto y me preguntaba ¿dónde podemos votar a unos tios que nos propongan esto? Ahora ya lo sabemos.












Comentarios
Escrito por Smith en: Octubre 8, 2004 8:31 AM
El problema yo creo que radica en lo siguiente. La liberalización escolar va pareja de la libertad de elección de centro. Ésto, hoy en día, es impensable para un político psocialista. El PSOE va hoy en la linea de laicizar todo a marchamartillo. Para ello, es indispensable tener el control de las escuelas y universidades.
Escrito por arboladura en: Octubre 8, 2004 9:21 AM
Ni en el PP, ni en el conglomerado nacional-socialista dominante hay el menor interés en cambiar el sistema educativo.En todo caso, las modificaciones que se pueden observar van en la direción opuesta a le la libertad. ¿Po qué?
En el caso de la izda clásica porque siempre han visto la educación como un instrumento para la transformación de la sociedad, transformación siempre basada en sus discutibles presupuestos ideológicos.
Los nazis, en cambio, buscan crear una nación, homogeneizando la sociedad y creando una mitología justificadora de sus fines: la secesión.
Las comadrejas del PP, siguen como en otros casos, huyendo de la confrontación con la izda y evitando chocar con los intereses creados de tantos paniaguados.La típica situación de aquellos que priman su medro personal( alcanzar el éxito en su carrera profesional, o sea llegar al poder) sobre la defensa de unos ideales que son más importantes que elos mismos, envuelve el ambiente. Me refiero a la élite pepera.
Corolario: nada cambiará.
A no ser que individualmente o en pequeños grupos empecemos a cambias nuestras vidas, descubriendo nuevas posibilidades sin necesidad de esos vendepatrias llamados políticos.
Yo opto por la educación en casa. Animo, es posible y depende sólo que una cosa, nuestra conciencia.
Escrito por jahd en: Octubre 8, 2004 11:13 AM
arboladura, si has llegado al final del estudio de La Caixa habrás visto que menciona el "home schooling". No lo he comentado en el post para no alargarlo (más aún) ni dispersarme.
Desde luego la privatización y liberalización de la enseñanza en último extremo llevaría a contemplar tal posibilidad. Los padres podrían seguir llevando a sus hijos al cole por comodidad o lo que fuese, pero la opción de educarlos en casa no debería desdeñarse en absoluto.
Smith, efectivamente la escuela es el instrumento más efectivo de adoctrinamiento, y la doctrina que quiere implantar ahora el PSOE es el laicismo forzoso. En otras épocas la escuela pública ha servido para transmitir el anticlericalismo de quema de iglesias o el espíritu de recuperación del imperio.
Escrito por arboladura en: Octubre 8, 2004 11:42 AM
Jahd, yo no estoy hablando de lo que debería ser, sino de las opciones reales que tiene un padre en este momento.Pocas, a no ser que tenga el respaldo de un buen capital.
El home schooling es lo único que queda para una familia con recursos medios y que esté dispuesta a asumir su responsabilidad para con la educación de sus hijos.
Aconsejo que lean la parte final del informe de La Caixa y que entren aquí:http://www.clonlara-esp.org/index.html
Es la dirección en España de un colegio useño que ayudará a los padres que se animen por esta opción.
Bien está de exponer y popularizar los principios del liberalismo, nunca será suficiente,
pero mientras estos calan, si calan en esta España estatista y medieval, hacer algo con lo que tenemos.
No nos comportemos como esos zánganos del PP, que llenaron de palabras las ondas sin hacer realidad gran parte del programa regenerador de la democracia(justicia, educación,caso Alejo, discriminación lingüística, sistema de partidos,etc)
Ahora toca no ya resistir,sino atacar sin esperar a convencer a los que no les interesa cambiar porque les va muy bien.
A mí, no
Escrito por narpo en: Octubre 8, 2004 1:25 PM
Gracias Jahd, interesantisimo.
Es importante que poco a poco avancemos en este campo.
Escrito por Belio en: Octubre 8, 2004 1:32 PM
Muy poco por señalar que no hayas dicho en este excelente post. La implicación de las familias es fundamental en la enseñanza. Estas han de entender que la educación no es un servicio gratuito. Y que al poder elegir centro tendrán que asumir responsabilidades en la educación de sus hijos. Es una falacia que la universalidad de la enseñanza sólo puede garantizarse desde una gestión estatal de las escuelas e institutos. Además el fin de la enseñanza no es ni mucho menos tener a los niños y niñas escolarizados. Y el modelo comprensivo LOGSE había degenerado en esta dirección: La escuela-instituto-guardería.
Por último una cuestión que me parece fundamental: las direcciones de los centros deberían ser mucho más profesionales, es decir, gestionar los centros como si fueran empresas. Asumir unos objetivos delante de las familias que quieren cumplir. Tener evaluciones externas. Los sindicatos, por ejemplo, se gestionan como empresas privadas aunque con una subvenciones públicas que no deberían tener.
El cambio de modelo creo que incentivaría esta profesionalización. Si bien es cierto que los profesores han asumido por la sociedad cada vez más responsabilidades que antes recaían en las familias Sin embargo el sistema funcionarial permite el apoltronamiento,el pasotismo, no asumir responsabilidadesy el no estar al día. Este clima adverso contra los enseñantes, y cierto en algunos caso es hoy en día es vox pópuli y vas ser muy difícil mejorarlo continuando con el actual modelo de gestión y sin asunción de responsabilidades por las familias.
Escuché el miércoles que la semana que viene en el espacio de Economía de la Brújula de Onda Cero se iba a hablar del "escandoloso" gasto en educación. El debate se está abriendo y ahora hace falta encontrar a gente que nos apoye. De momento ningún partido político se ha atrevido a presentar esta propuestas.
Escrito por José Carlos Rodríguez en: Octubre 8, 2004 3:49 PM
Me parece una iniciativa valiente y honrada, así como muy necesaria. Creo que el sistema de bono escolar es muy defendible y atractivo y que se puede ganar el interés de mucha gente con ello.
El Fraser Institute ha dedicado mucho esfuerzo al estudio del bono escolar, por si queréis encontrar más información.
Escrito por Wonka en: Octubre 8, 2004 4:49 PM
Jahd, muy interesante.
Yo también soy partidario del cheque escolar, pero no aisladamente. Para que produzca sus efectos benéficos hace falta que, efectivamente, estimule la competencia entre los centros por conseguir alumnos (y los cheques que van con ellos). Para ello es necesario, entre otras cosas:
--que los padres puedan elegir el colegio que quieran, sin limitaciones;
--que los centros cuenten con la capacidad de manejar sus recursos (sobre todo los humanos) con la suficiente flexibilidad como para poder "responder" a las señales que vengan del protomercado de los cheques escolares;
--que los centros cuenten con la capacidad para diferenciar suficientemente su oferta (¿dónde se ha visto que en un mercado todos quieran lo mismo?);
--y que los centros que no consigan atraer alumnos paguen su precio (reduzcan su tamaño, cierren, llegado el caso); sólo así sentirán el "aliento frío" de la competencia que hace mejorar a las empresas;
En España costaría Dios y ayuda implantar algo así. Prácticamente todos los "agentes concernidos" se oponen, menos la patronal de los centros privados. La Iglesia, hasta ahora, es partidaria de los conciertos--a pesar de lo que la fastidian en comunidades como Andalucía. A mí me parece una posición defensiva y poco expansiva: viene a resumirse en "que no me quiten el concierto porque nos vamos al garete". No les ha ido del todo mal. Pocas veces se leen noticias en que las órdenes religiosas buscan "expandir" centros ya existentes. Quizá en Cataluña lo sean un poco más.
Esa estrategia no les ha ido del todo mal, pues han mantenido una importante cuota de mercado (lo concertado viene a ser algo menos del 30% de la enseñanza primaria y secundaria obligatoria). No es tanto como en Bélgica, pero es mucho más que en muchísimos otros países.
En el fondo, me parece que la Iglesia no está dispuesta a competir más allá de lo que ahora hace. Quizá por eso sus representantes en las asociaciones de religiosos (FERE) o de colegios concertados (Educación y Gestión) se oponen al cheque escolar.
Entonces, con la oposición de casi toda la clase política, de casi todo el profesorado público, de la enseñanza concertada, y de una opinión pública a la que en principio le parece bien el cheque, pero tiembla ante las consecuencias (que llegasen a cerrar los colegios de poco éxito; véase el estudio de La Caixa, capítulo VI), es muy difícil que un cambio como el que requiere el cheque escolar tenga lugar.
Por cierto, el libro de La Caixa tiene título y autores: Víctor Pérez-Díaz, Juan Carlos Rodríguez y Leonardo Sánchez Ferrer, "La familia española ante la educación de sus hijos" (2001). De casi los mismos autores, puede verse: Víctor Pérez-Díaz y Juan Carlos Rodríguez, "La educación general en España" (Madrid, F. Santillana, 2003).
Escrito por jahd en: Octubre 8, 2004 5:24 PM
Ups, corregida la referencia al estudio de La Caixa. Esto de andar posteando de madrugada le hace a uno perder los modales.
Escrito por Gandumbas en: Octubre 8, 2004 11:40 PM
Muy buen artículo, jahd, y estupendos enlaces. Gracias mil.
Escrito por Manu en: Octubre 12, 2004 12:20 AM
Como no se pueden hacer trackbacks en tu blog...
Sobre educación y dinero público: el papel del Estado
Según datos del Informe Las cifras clave de la educación en Europa 2002 confeccionado la Comisión Europea con estadísticas de Eurostat y Eurydice, la educación pública en primaria y secundaria es la más extendida en Europa. Los datos comparados de 30 países (los de la UE, los candidatos Rumanía y Bulgaria además de Islandia, Liechtenstein y Noruega) demuestran que España es uno de los que tiene más educación privada financiada con fondos públicos (los denominados centros concertados). El sector privado subvencionado, un fenómeno creciente en Europa, sigue suponiendo todavía una parte mínima de la enseñanza primaria y secundaria. No existe, por ejemplo, ni en Alemania ni en Italia ni en Irlanda ni en Noruega y apenas es una mínima parte en los países nórdicos y los países recien incorporados y candidatos (del 1% al 5%). En este panorama se destacan Holanda (75%) y Bélgica (58%). Después están el Reino Unido (31%) y España (26%). Según ese mismo informe, que compara los datos del curso 1999-2000, España tiene un 5% de centros privados no concertados, lo que supera la media comunitaria, que se sitúa en el 3,2%, y, por supuesto, la de los países candidatos, donde la media es aún más baja: el 2,5%. Los países que más centros privados tienen son Portugal (11%), Malta (9%), Grecia y Chipre (7%), Luxemburgo (6%) y España e Italia (5%).
Y es que durante la etapa de Gobierno del Partido Popular la Educación Pública se ha ido privatizando. La derivación de más recursos a la enseñanza privada ha supuesto un agravamiento de la educación pública y redundado en la profundización de la desigualdad de oportunidades y muy especialmente en los menos favorecidos, pero también para las familias que optan por la escuela pública y comprueban cómo cada año su oferta es más restringida. En los últimos años se ha relajado la exigencia para la concesión de conciertos, haciéndolos extensibles incluso a centros que no cumplen una función social y discriminan por las más variadas circunstancias a los niños (para matricularse en ellos), incluso por razón de sexo.
España ha perdido una oportunidad de oro en los últimos años para reducir sus carencias educativas. El Gobierno del Partido Popular no ha aprovechado el crecimiento económico tan cacareado para impulsar las inversiones necesarias en educación y seguimos estando en la zona baja de las estadísticas educativas de la OCDE, según se desprende de los últimos datos divulgados. El gasto por estudiante ha crecido, gracias en buena parte a la caída en el número de alumnos, aunque el gasto público educativo en 1999 fue dos décimas inferior al de 1995 en porcentaje del PIB. En este aspecto, España ocupa el lugar número 19 sobre 28 países. En valor absoluto y a precios constantes de 1999, el gasto unitario por alumno ha crecido más de un 20% entre 1995 y 1999 en países como Australia, España, Grecia, Polonia, Portugal y Turquía, aunque la OCDE subraya que en el caso español, como en el de Japón, eso se debe a que 'una caída de los efectos de más del 9% ha dado lugar a un significativo aumento de los gastos de educación por alumno'. La OCDE revela que el gasto público en educación en España cayó del 4,7% en 1995 al 4,5% del PIB en 1999. No es un fenómeno aislado. De hecho el gasto medio en la OCDE ha caído del 5,4% al 5,2% debido a que el gran crecimiento económico de ese periodo ha aumentado la riqueza global a un ritmo más rápido que el gasto en educación. Sin embargo, en el caso español el dato es políticamente más significativo porque, pese al desarrollo económico y social de los últimos dos decenios, sigue estando en la parte baja de la OCDE en ratios y gasto educativo. España ocupa el lugar número 19 sobre 28 países en gasto educativo medido en porcentaje sobre el PIB. El 4,5% español está muy lejos del gasto destinado en países como Dinamarca (8,1%), Suecia (7,7%) o Noruega (7,4%). Pero también detrás de países como Portugal (5,7%), Polonia (5,2%) o Hungría (4,7%).
Ante esta perspectiva algunos sectores apustan por una alternativa más barata, que nadie niega, para el Estado y que según su posición garantizaría mejor el derecho de elección. Se trata del llamado "cheque escolar". Y es que durante la tramitación de la LOCE, Pilar del Castillo calificó como "interesante" la idea de proporcionar una ayuda directa a las familias para que puedan elegir el colegio de sus hijos. Estoy en contra de la posibilidad de implantar el cheque escolar para dotar de ayudas directas a las familias porque considero que esta medida supone más dinero para la iniciativa privada y el trasvase de alumnos de la red pública hacia esos centros. Los cheques escolares se escapan al control social que han de tener los fondos públicos. Y es que la enseñanza sostenida con fondos públicos ha de impartirse en centros de titularidad pública. El régimen de los conciertos ha de ir extinguiéndose poco a poco y sobre todo desaparecer en áreas dónde los centros públicos cubran toda la demanda existente. A medida que vayan surgiendo más necesidades es menester la construcción de nuevos centros de titularidad pública. Y e que los centros concertados no suelen admitir alumnos de minorías o con necesidades educativas especiales, además de ser la mayoría de estos centros de ideología reaccionaria y contraria a una escuela integradora.
La generalización de la enseñanza y la igualdad de oportunidades para todos los niños, constituye sin duda uno de los logros más decisivos de nuestras sociedades democráticas occidentales. Este logro, uno de los que más legítimamente podemos sentirnos orgullosos los hombres y mujeres occidentales, sufre un serio menoscabo cuando ciertas medidas, encaminadas a apoyar la enseñanza privada, se llevan a efecto. El dinero de todos los españoles no puede ir a lugares donde tienen un concepto exclusivista de la educación. Y sólo la enseñanza pública y laica, ofrece garantías de que esto no va a ser así. Gitanos, emigrantes, hijos de madres solteras, niños pobres y ricos, católicos, musulmanes o judíos, son aceptados en las Escuelas Públicas por su condición de personas, no en función de sus apellidos, creencias o capacidad. El poco dinero que aún en España se emplea en educación no puede pasar a grupos más preocupados de hacer del niño un mero transmisor de sus propias ideas acerca del mundo, que de valorarse como un ser humano completo, dueño de su propio destino. La educación pública se ve obligada a asumir las cargas más grandes y las mayores dificultades, pues tiene que acoger a los niños que la enseñanza privada no duda en quitarse de en medio tan pronto le plantean problemas, y no es justo que se la haga entrar en competencia con ella. Primero, porque su espíritu no es competitivo, y su misión es estar al lado de los más desfavorecidos. Segundo, porque la enseñanza pública no persigue acaparar parcelas de poder sino hacer del niño un miembro activo de nuestra sociedad, y lograr así para él un mundo más justo y equitativo. Sólo siendo pública la enseñanza se asegurará la igualdad de oportunidades, y la atención a los menos favorecidos. Sólo siendo laica, seremos capaces de ver en el niño alguien que necesitando inequívocamente de nuestros cuidados, es dueño de una voluntad y un proyecto de vida que no debe ser suplantado por nuestras propias ideas de lo que queremos de ellos.
Escrito por Libertad en: Octubre 12, 2004 9:01 PM
Muy interesante.
Una buena educación para toda la ciudadanía es una gran herramienta para el desarrollo y el crecimiento económico. Tenemos grandes ejemplos históricos, como el de Japón durante la era Meiji, que era un pais con un sector publico fuerte y que prosperó gracias a una fuerte inversión educativa y a la creación de escuelas especializadas.
Tmbién está el ejemplo de la Alemania pre-unificada. Durante la etapa del Zolvereing también Alemania invirtió grandes cantidades en la educación.
Escrito por jahd en: Octubre 13, 2004 9:05 AM
Manu, otra vez basta que cuelgues el enlace.