Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

21 de Septiembre 2004

Mientras las calles sean de todos

En Palma se anda a la greña con la futura reordenación del tráfico el día que se entierren las vias del tren que por ahora parten en dos la ciudad.

Observad este plano. La zona al norte de la calle Garlanda es Son Forteza, que es la que se opone a que sobre las vias (calles Jacinto Verdaguer y Miguel Fleta) se contruyan cuatro carriles para coches, además de un bulevar. Así, el bulevar de Ses Estacions sería la entrada a Palma, y la calle Aragón (actualmente una de las más colapsadas), la salida. Conozco bien la zona (vivo encima del sitio marcado con el logo de Sa Nostra), y soy plenamente consciente de que tal reforma es necesaria, además de abrirse varios viales que conecten las dos partes de la ciudad.

Lo que ocurre es que los vecinos de Son Forteza son muy listos, y no les importa contribuir al atasco que padecemos los que vivimos en la calle Aragón, pero ellos no quieren ninguna molestia. Y como estamos inmersos en un sistema del bien común y esas cosas, una minoría pretende joder a la mayoría: no sólo a los que viven en Aragón, sino a los que entran y salen de Palma por esta calle.

Como en tantos otros casos, la solución sería que las calles fuesen realmente propiedad de los vecinos (privadas), y desde luego por la mia no pasarían los de Son Forteza. ¿Que quieren llegar a sus casas? A pagar peaje. Y si no les gusta, que compren el terrenito que quedará sobre las vias para hacerse el acceso a casa. A menos que estén dispuestos a pagar un precio que se considere justo (vamos, que se llegue a un acuerdo). El muchomorrismo que pretenden es vivir tranquilamente en su zona de plantas bajas y no dejar que otros ciudadanos accedan a parte de esa tranquilidad, sin que además la suya se vea amenazada.

Aunque ya que estamos, si de mí dependiese promovería abrir un paso entre Aragón y Argelaga para llegar directamente a Tomás Luis de Victoria. Lástima de no tener dinero para esta iniciativa, sería una manera genial de descongestionar Aragón y la Via de Cintura. Con un peaje de 20 céntimos en Miguel Fleta, a razón de 10.000 coches diarios... 730.000 € al año dan para hacer una calle y mantenerla. Hummm...