Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

4 de Agosto 2004

Lección sobre el comercio internacional

La que proporciona David Boaz en el Cato.

Resulta difícil extractar algo de tan lúcido artículo que da la vuelta a una noticia del Wall Street Journal:

Las Nuevas Potencias Agrícolas Siembran la Semilla del Infortunio Agrícola Norteamericano
Por Mucho tiempo un comprador a EE.UU. de trigo, Rusia es ahora una amenaza; Poderío Económico en riesgo

Ese reportaje es el más reciente capítulo de la mejor historia jamás contada: la lucha por producir suficiente alimento. Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos han sufrido trabajos extenuantes solo para poder obtener lo necesario para sobrevivir. Las hambrunas han sido una constante amenaza. Ahora, gracias al libre comercio, mercados libres y la revolución ecológica, las hambrunas se están volviendo en algo del pasado. El mundo puede sostener a seis mil millones de personas. Este artículo reporta las últimas buenas noticias: los países más grandes han tomado cartas en el asunto y ahora están produciendo suficiente alimento para su propia gente y con algunos excedentes para poder exportar. No obstante, los reporteros del Wall Street Journal—o por lo menos el escritor del titular—reportan estas buenas noticias usando términos como “infortunio” y “amenaza”.

Parte del problema es la errónea noción de que el comercio es una competencia, o incluso es como una guerra. Fíjese en los términos como “poderío económico”, “potencia del trigo”. Pero el comercio no es un juego de suma cero. Todos ganan cuando más bienes se producen. La historia del progreso económico es la tendencia hacia incrementar la especialización y la división del trabajo.
[...]
¡China e India, con más de un tercio de la población mundial, pueden alimentarse a si mismos! Y no solo eso, ellos producen suficiente alimento para exportar parte de eso.
[...]
Después de 72 años de comunismo, Rusia (junto con sus ex colonias internas) es otra vez un exportador de granos. [...] Hay abundante comida, y uno no debe hacer fila para obtenerla. ¿Porqué? Un agricultor recientemente privatizado les comenta a los del Wall Street Journal:

“Libertad” dijo él, respirando profundamente un frío día de primavera. “Uno está trabajando para si mismo”.
[...]
“¿Balance comercial agrícola?” Adam Smith escribió en 1776 “Nada puede ser más absurdo que toda esta doctrina del balance comercial”. Cuando dos personas comercian, cada uno espera salir beneficiado. No importa si viven ellos en diferentes vecindarios, diferentes estados o diferentes países. Yo no me preocupo por mi balance comercial con el tendero y el tendero no se preocupa de su balance comercial con el vendedor de carros. Y es lo mismo con el comercio internacional. ¿Por qué deberíamos de esperar que los países importasen y exportasen la misma cantidad de un producto, sea este trigo, zapatos, computadoras o películas?

La conclusión es un resumen de por qué el libre comercio entre las naciones es el único camino hacia la paz y la prosperidad:

El carácter de suma positiva del comercio es el verdadero fundamento del orden mundial liberal, el sostén del creciente comercio, armonía internacional y paz. Si el éxito de un país fuese la desgracia de otro, entonces los socialistas y los nacionalistas estarían en lo cierto: el comercio sería una guerra de todos contra todos. Hay que dar gracias que ellos están equivocados. La creciente productividad de China, Rusia e India es una maravillosa noticia para los dos mil millones de ciudadanos y buena noticia para todos los demás en la economía mundial.

Leedlo entero, es una lección magistral.