Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

13 de Julio 2004

Rasputín y la zarina

Hoy el Diario de Mallorca publica una noticia que no será ninguna sorpresa para los que leyesen mi post sobre este escándalo:

Flaquer no volvió al hotel tras la cena, la noche del ´Rasputín´

En contra de lo que sostiene, y según testigos, el conseller no estaba en su habitación durante el alterne y el descorche

Pues muy bien. Como digo, ninguna sorpresa. Lo que ocurre es que esta noticia coincide con otra que publica la edición para Baleares de El Mundo:

Margarita Nájera pagó con una visa municipal otros 34.500 euros de compras privadas

La ex alcaldesa de Calvià gastó 91.193 pesetas en dos almuerzos en el restaurante 'Windows of the world' de las Torres Gemelas - Delgado amplía la denuncia contra su antecesora socialista por malversación de fondos públicos

La que fuera todopoderosa alcaldesa de Calviá, la ¿socialista? Margarita Nájera acumula ya 154.526 € en gastos personales cargados a los fondos del ayuntamiento (caso que ya comenté), y 7 causas judiciales. Lo de socialista tal vez lo es para socializar sus gastos particulares. El artículo de opinión de El Mundo sobre este nuevo escándalo no tiene ningún desperdicio:

Caso Rasputín: 59.899 pesetas integramente devueltas a las arcas públicas. Caso Nájera: 25,7 millones de pesetas no reintegradas a las arcas municipales. [...] Caso Rasputín: espacios generosos en los media locales, gemidos ululantes de socialistas, rasgamiento de vestiduras éticas y hasta la SER al servicio de la causa. Caso Nájera: boquitas cerradas, espacios mediáticos inexistentes, silencio socialista, éticas olvidadas, plumas inactivas.

Leérselo entero. Lo que denota este escándalo es lo que otros ya han apuntado: la hipocresía socialista sobre lo que es admisible o no con fondos públicos. Los políticos que se fueron a ver el Mallorca en Moscú y aprovecharon para otras cosas no son golfos porque se fuesen de putas, sino por haberse ido a Moscú a ver un partido, pagando con nuestro dinero avión, hotel, comidas, visitas turísticas a museos y las juergas, independientemente de si hubo o no prostitutas. Y Margarita Nájera, sin necesidad de tener escándalos sexuales, es una golfa por usar el dinero del contribuyente en regalos, peluquerías, viajes particulares, y así hasta más de 25 millones de pesetas (de momento).

Los políticos no son golfos según lo que hagan en su vida privada: lo son porque lo hacen con dinero de todos.