70 camiones
Va de "respuestas progres". Hace unos días tomando café (peligrosa actividad a veces) con dos compañeros, muy progres ellos, y uno además socialista convencido, salió el tema de la recogida de basuras en Palma, que en algunos sitios deja mucho que desear.
Como no podía ser de otra forma, aproveché para barrer para casa: "Eso ocurre porque es una empresa pública y un monopolio; si se pudiese elegir la empresa de recogida ya procurarían dar un buen servicio, porque si no, se comerían los mocos".
El colega socialista saltó inmediatamente: "¿y qué quieres que haya 70 camiones recogiendo la basura por Palma?". "Como si hay 70.000, lo que quiero es poder elegir el de mi barrio o mi calle, o incluso el de mi finca".
La compañera progre nacionalista me dejó sin argumentos: "pues yo no quiero que el tuyo pase por mi calle, porque seguro que lleva el tubo de escape mal y me llena la calle de humo".
¿Qué le respondo a eso?












Comentarios
Escrito por erpayo en: Junio 19, 2004 12:45 AM
pues que por otra calle (que esté dispuesta a aceptar el pago correspondiente para relajar sus costes de mantenimiento) pasará...
que se joda...
Escrito por Wonka en: Junio 19, 2004 9:52 AM
Como insinúa Erpayo, la respuesta de tu amiga sólo tendría sentido en un régimen de propiedad privada de las calles. Entonces, habría que contestarle: "¿estarías dispuesta a privatizar las calles?".
En cualquier caso, la respuesta de tu amiga remite a un problema mayor, el de la interrelación de las medidas liberalizadoras y/o privatizadoras. A veces, liberalizando o privatizando un sector (o un subsector, o una dimensión de la acción de los individuos o empresas), podemos tener consecuencias perversas o simplemente contrarias a las esperadas si no tenemos en cuenta que otros sectores (o subsectores, u otras dimensiones de la acción) no están privatizadas y/o liberalizadas.
No me refiero estrictamente al caso del que hablamos, sino a otros. Por ejemplo, podemos introducir mayor libertad de elección (liberalización) en enseñanza primaria y secundaria, de manera que los padres puedan elegir cualquier colegio público o concertado, sin tener las limitaciones de zona, renta y hermanos en el centro que hay ahora. Si no acompañamos esa medida de otras que impliquen que los centros puedan adaptarse como hacen las empresas en un mercado privado a los previsibles cambios en la demanda, compitiendo entre ellos y adecuando la oferta a lo que ellos estiman una demanda potencial o real, entonces la medida no producirá los beneficiosos efectos que se le supone. Se quedará en la "libertad de elegir" entre centros parecidos que, por otra parte, no sufrirán las consecuencias positivas o negativas de perder o ganar alumnos.
En la universidad española nos pasó algo parecido con la LRU. Cada universidad podía contratar libremente (ateniéndose a ciertas reglas comunes) su profesorado, en el supuesto de que elegiría al más adecuado para sus necesidades docentes e investigadoras. Sin embargo, como las universidades recibían casi toda su financiación del estado y ésta era bastante independiente de su rendimiento en términos de atraer buenos estudiantes y hacer buena investigación, no tenían casi ningún incentivo para competir con otras universidades por los buenos estudiantes o por los buenos profesores. De manera que el resultado perverso de sustituir la asignación cuasi-centralizada a través de los cuerpos de funcionarios por la descentralizada de universidades y departamentos fue el aumento de la llamada endogamia, bastante perniciosa, por cierto.
Uf, perdón por el rollo.
Escrito por jahd en: Junio 19, 2004 10:24 AM
En el caso de la educación sería mucho mejor el cheque escolar que los conciertos. Estos, efectivamente, son una cuota fija para cada centro, mientras que con el cheque escolar su financiación está vinculada al número de alumnos, y éste, a la calidad de la enseñanza. Un problema añadido es el de la regulación: programas educativos comunes en primaria y secundaria, y un gran número de asignaturas troncales (comunes a todo el estado) en las universidades. Esto también crea rigidez, y hace que mucha demanda formativa de las empresas deba completarse con masters o cursos de postgrado, haciendo que la universidad sea sólo un título intermedio para acceder a ellos.
Volviendo al tema de la recogida de basuras, hay municipios que la tienen privatizada en forma de concesiones. Aunque es algo mejor que el sistema de empresa pública (al menos la concesión debe renovarse cada cierto tiempo), no permite la rápida adaptación a la demanda que traería un sistema completamente liberalizado donde cada finca, calle o barrio eligiese su compañía. Desde luego aspectos como el ruido de los camiones o su estado de mantenimiento serían factores tenidos en cuenta por los clientes, más aún que por el ayuntamiento, ya que los concejales raramente tienen que padecer las molestias que causen camiones en mal estado. De todas formas, las empresas privadas suelen tener sus flotas mejor que las públicas. Desde hace años los autocares de empresas privadas suelen estar en régimen de leasing o renting, renovándose las flotas cada pocos años, mientras que sólo muy recientemente (en Palma, 4 ó 5 años) las EMT han adoptado este sistema.
Escrito por `yayo en: Junio 19, 2004 5:03 PM
Pero si la respuesta es facilisima. Si lleva el tubo de escape mal y va echando humo que se le meta un multazo que se cague las patas abajo. los progres siempre tienden a equiparar libertad economica con malas practicas, todo es cuestion de fijar las reglas del juego y cumplirlas a rajatabla.