Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

18 de Junio 2004

Los impuestos son malos

Son un robo, son arrebatar sin permiso el fruto del trabajo (sueldos) o la recompensa de una apuesta empresarial (beneficios), sin poder decidir qué se hará con esa riqueza expoliada. Hay que acabar con ellos, pero hasta entonces, que al menos se elijan bien.

Estonia es un ejemplo de ello, como puede leerse en un post del blog del Adam Smith Institute:

fifteen years ago, Estonia was a state-socialist basket case. Now it's one of the freest countries in the world, with a growth rate predicted at 6.4% for 2004.

How did they do it? Well, the incoming Prime Minister, Mart Laar, decided to be radical. He abolished all import tariffs. He rejected progressive income tax rates and introduced a flat-rate tax (today it's 26%, but Estonia is considering cutting it to just 20%).

Leérselo entero, que es cortito y tremendamente ilustrativo. Los comentarios (coño José Carlos, ¿tú también por ahí?) tampoco tienen desperdicio, como el ejemplo de los coches regalados.