Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

18 de Junio 2004

Los problemas del control de precios

Así se titula un artículo de Thomas Sowell en el Heartland Institute a propósito del control de precios de los medicamentos.

Empieza con un principio que debería resultar evidente: que precios y costes no son lo mismo.

If you ask most people about the cost of medical care, they may tell you how much they have to pay per visit to their doctor's office or the monthly bill for their prescription drugs. But these are not the costs of medical care. These are the prices paid.

The difference between prices and costs is not just a fine distinction made by economists. Prices are what pay for costs--and if they do not pay enough to cover the costs, then centuries of history in countries around the world show that the supply is going to decline in quantity or quality, or both. In the case of medical care, the supply is a matter of life and death.

Y pone ejemplos concretos:

The average medical student graduates with a debt of more than $100,000. The cost per doctor of running an office is more than $100 an hour. The average cost of developing a new pharmaceutical drug is $800 million. These are among the costs of medical care.

When politicians talk about "bringing down the cost of medical care," they are not talking about reducing any of these costs by one cent. They are talking about forcing prices down through one scheme or another.

Las repercusiones pueden ser terribles:

If the bureaucratic hassles that doctors have to go through make their huge investment in time and money going to medical school not seem worthwhile, some can retire early and some can take jobs no longer involving treating patients. Either way, the supply of medical care can begin to decline, even in the short run.

In the long run, medical school may no longer look like such a good investment to many in the younger generation. Britain, which has had government-run medical care for more than half a century, has to import doctors from the Third World, where medical school standards are lower.

En el caso británico por suerte no recurrieron al tercer mundo, sino a vecinos europeos:

hace una semana [noviembre de 2000] se firmó un acuerdo entre Reino Unido y España, en el que, al menos cinco mil enfermeras españolas serán contratadas por el National Health Service (servicio de salud británico). Con este acuerdo saldrán beneficiados ambos países y en especial las enfermeras y enfermeros españoles, pues aquí tenían serias dificultades para encontrar un trabajo acorde con su preparación. Y es que lo que realmente valoran las autoridades británicas, es la gran calidad de las escuelas españolas que preparan a estos profesionales.

España es uno de los paises europeos con mayor presencia de sanidad privada, lo cual hace apetecibles las carreras relacionadas con el sector, y de ahí el gran número de profesionales sanitarios.

Vayamos al caso contrario: Suecia, donde no existe la sanidad privada. Johan Norberg se despacha hoy con dos posts demoledores contra los servicios sanitarios públicos. Hace tres meses ya exponía otro caso.

Cuanto más elemental es un servicio, más necesario se hace que esté en manos del mercado. Poner la sanidad en manos de políticos y burócratas es convertirnos a todos en rehenes.