Por qué no abstenerse
Confesión: mi entrada en la blogosfera estuvo enormemente inspirada en los chicos de Hispalibertas. Desde que empecé a seguir diariamente su página pienso que son tios de una gran cultura, capacidad de análisis, opinión muy formada e informada, y una destreza en la escritura que ya querrían muchos columnistas de la prensa convencional. La verdad es que el nivel de los blogs liberales hispanohablantes me parece muy alto y no me atrevería nunca a hablar de que tal o cual blog es "el mejor". Pero sin duda Hispalibertas me parece de los mejores.
Hace un par de días leía un post de Manel Gozalbo Al Kaafr, azote entre azotes de estatalistas, progres de boquilla, corruptos de todo pelaje, prensa biempensante malintencionada, y de todo aquello que huela a liberticidio. En general, coincido bastante con el análisis que realiza en su post, pero disiento de la conclusión.
Copio el primer (y ya demoledor) párrafo del artículo:
La Unión Europea es un neblinoso concepto político que no se construye para proporcionar más libertad a los ciudadanos. La futura jauja que nos reserva el horizonte apenas resulta ser una poco edulcorada reedición de la socialdemocracia centroeuropea de mediados del siglo pasado, repleta de papeleos, funcionarios a todo tren, comisiones de estudio, leyes igualitarias, paternalismo, subvenciones indecentes, proteccionismo irracional, planificación abusiva, antijudaísmo y política exterior vergonzante. Dado que la libertad individual no es su fin primordial —y juraría que ni siquiera cabe encontrarla entre los primeros 10 "fines primordiales"—, como liberal he de rechazar la UE categóricamente, pero también como mero observador aficionado a las cuitas de la res publica. Las elecciones a esta prisión multiestatal no son más que un trámite por el cual elegir al carcelero más benevolente, y por ello mismo me abstendré. Como me abstuve la última vez; como me abstendré en tanto no haya un radical cambio que permita que la democracia asome su linda cabecita por entre las brumas de Bruselas. Más que euroescéptico, en definitiva, ser liberal hace de mí un euronegador.
Manel, no te falta razón. La UE ha sido montada por los partidos "de siempre" para asegurarse un chollo más escondido que el de los parlamentos nacionales. Además de sueldos y pensiones están las prebendas que logran para sus grupos de interés via subvenciones, tanto agrarias como a la industria (cuando interesa: cuando no, las declaran ilegales, quebrando de forma escandalosa la seguridad jurídica). En política internacional, para qué hablar. Se ha necesitado a los EEUU incluso para poner orden en nuestra trastienda balcánica. Bueno, ya tuvieron que ponerlo en nuestra cocina hace 60 años, y se han tenido que quedar hasta ahora para que no fuesen otros los que llevasen el telón de acero hasta el Atlántico.
Pero para estas elecciones ya hay un cambio radical, ya hay una candidatura que asoma la auténtica patita del liberalismo para plantarla en las instituciones europeas. Manel, si de todas formas ibas a abstenerte, no le hagas un favor a los partidos intervencionistas haciendo que cada escaño les cueste menos votos. Vota por Coalición Liberal, para que tengamos como representante a uno de los nuestros. Alguien que diga alto y claro que la PAC es un crimen; que la burocracia es una losa sobre la libertad del individuo; que las leyes no tienen que servir para recortar derechos sino para garantizarlos; que las liberalizaciones a medias no son liberalizaciones: se tienen que liberalizar de verdad todos los mercados.
Los euroburócratas que tal vez lean alguno de nuestros textos pueden verlos como algo pintoresco, minoritario. Pero si uno de los nuestros se sienta en el parlamento europeo, les puede entrar el miedo en el cuerpo. Y además, un proyecto político se lanza mediante votos, no mediante la abstención. Vengaaaa, un poco de confianza, a ver si damos el campanazo.











