Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

4 de Mayo 2004

Rey Sandwich

Dedicado a los que temen a las todopoderosas multinacionales, con sus aparatos de marketing y propaganda:

El futuro de la comida rápida no está en la hamburguesa

En España, el volumen de negocios del sector del sándwich asciende a 180 millones de dólares anuales. Su consumo lidera el mercado de alimentación fuera del hogar.

La Federación de Industrias para la Panadería y Confitería de España aseguró, en el transcurso de una importante feria del sector gastronómico, en Madrid, que las bocatas españolas demuestran resistir positivamente la invasión tanto de la comida rápida norteamericana como de la pizza italiana.

Noticia en el portal invertia.com.

el sándwich se perfila como el futuro del fast-food en buena parte de Europa, donde todavía se prefiere antes que las hamburguesas. En España, por ejemplo, el consumo de sándwiches lidera la alimentación fuera del hogar, y en países vecinos ha crecido en los últimos años hasta alcanzar una tasa del 20%.
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"Esta alternativa no sólo triunfa en España, sino en toda Europa -apuntó-. En cualquiera de sus formas, el sándwich permite mucha más variación nutricional, según lo que se introduzca en él, que el estereotipo de comida rápida, esto es, la hamburguesa." Proliferan, entonces, los sandwich-bars, que, dice Cañizal, serán la alternativa futura del sector.

Al mismo tiempo, un informe en la revista Consumer menciona algunas de las bondades de la comida rápida:

La comida rápida o fast food se ha asociado a las hamburguesas, los perritos calientes y los donuts. Comida rápida igual a grasas animales, exceso de calorías y obesidad. En definitiva, “comida basura”. Sin embargo, la comida rápida puede ser deliciosa y nutritiva, además de estar hecha artesanalmente, como por ejemplo los pinchos en España, los tacos mejicanos, las pizzas italianas o el kebab, originario de Oriente Medio.
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También es cierto que el Sumario Ejecutivo Fast Food elaborado por DBK apunta que este crecimiento [del consumo de bocadillos] se sustenta en la oferta de sándwiches elaborados con productos bajos en calorías, ensaladas y zumos naturales.

Sólo dos consideraciones:

Primera: la comida rápida es una víctima de mitos como lo pueden ser los judíos, moros, América o el cambio climático. Mucha desinformación interesada y ganas de buscar chivos expiatorios, que suele ser el origen de todos los mitos con connotaciones negativas. Además, en la ola de antiamericanismo que nos invade (desde hace décadas) es muy fácil identificar ciertas empresas con el Gran Satán, y con ellas, algunos modos de vida, cuando vemos que precisamente su influencia es mucho menor de lo que nos quieren hacer creer.

Y segunda: el hecho de que el sandwich, sin necesidad de grandes campañas ni ofertas, sea el rey de la comida rápida nos debería recordar una vez más eso de "el hombre (o la mujer) actúa", actúa para satisfacer necesidades y deseos según una escala de preferencias, y estas son difíciles de torcer por la propaganda, por mucho que algunos la consideren omnipotente.

Para que algo (o alguien) sea omnipotente primero debe ser omnisciente, y ningún publicista es dios.