Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

28 de Abril 2004

Indignado, pero de otro modo

¿Recordais, amables lectores, ese post sobre las declaraciones de cierto contertulio en la Cadena SER Mallorca? Ya comenté que el hombre hizo mención a mi fax. Después de un pequeño intercambio fax-llamada, me invitó un sábado por la tarde en su casa, en la lujosa urbanización de Son Vida.

Sinceramente, el encuentro no es que fuese muy productivo: el hombre en cuestión es un pesado patológico que sólo habla él, te deja meter baza muy de vez en cuando, abres la boca, le llama la atención algo de lo que dices, lo comenta, te hace otra pregunta que sólo tiene que ver marginalmente, se va por los cerros de Úbeda, y como no te deja margen a la réplica, encima se cree que te ha convencido. Me gustaría que pudieseis oir alguna de sus tertulias, no exagero en absoluto.

De entrada, decir que en el segundo fax que le mandé le puse (a modo de coña que dudo que entendiese) que entre personas que no tiramos bombas se puede dialogar. Él, interpreta que yo le he lanzado bombas dialécticas al calificarle de ignorante respecto a la legalidad internacional, y decir que sus palabras sobre los atentados de Madrid son una canallada y una vileza. Apenas me deja decir que yo califico las palabras, no a la persona. Si supiese lo que han escrito algunos por aquí... y desde luego, se mantiene firme en todos sus argumentos. Por suerte, tenía impresos algunos artículos sobre el tema y en el momento de irme se los pude entregar, a ver si es capaz de leérselos enteros sin interrumpir al papel.

Parte de la charla derivó hacia temas de política y economía general. Este hombre se califica sin ningún pudor de hombre de izquierdas en virtud a su altruismo. No dudo que lo sea, al fin y al cabo es un veterinario y eso de ayudar a las mascotas tiene su mérito. A mí, no dudó en calificarme de facha (casi al final de la reunión, porque casi enseguida se levantó diciendo que tenía que irse), tanto por el mensaje que conoceis como por mi postura en economía (me calificó como seguidor de la escuela de Chicago, aunque realmente me siento más próximo a la austríaca), y eso que sólo hablamos muy por encima de globalización. Me habría gustado tener a mano mi insignia de diamante de la Federación Española de Donantes de Sangre por mis 75 donaciones. Según su lógica, yo debería ser de lo más rojillo. Pero no, defender que el modo de acabar con la pobreza y el fanatismo es más globalización me valió el calificativo de facha. Aunque le resultó curioso que un facha fuese ateo... no sé qué pensaría si conociese mis ideas sobre aborto, matrimonio, consumo de drogas o modelo de estado. A lo mejor sufriría un shock.

He dicho ya que el encuentro no fue muy productivo. La principal enseñanza que pude extraer fue que para la izquierda, todo lo que no apeste a izquierda es facha. Que suyos en exclusiva son la verdad, la solidaridad y el altruismo. Que ellos son el único camino posible en el progreso humano, en la lucha contra la miseria y la defensa del medio ambiente. En resumen, que son lo mejor que ha pisado la faz de este mundo. Y están encantados de haberse conocido.

Y esto, amigos, me sigue indignando.