Sandwiches en la Torre de la Vela

Asociacionismo, libertad y comida rápida, por Jahd

16 de Abril 2004

¿Caos o no caos?

Mientras gran parte de las informaciones hablan del caos que se vive en Irak (sobre todo si sigues las noticias a miles de Km de distancia), algunos de los que están allí cuentan que no hay para tanto:

El contingente español que ha regresado hoy de Irak dice que la situación que se vive allí es 'normal'

Se entiende que todo lo normal en un pais que después de décadas de dictadura está tratando de levantar cabeza, con más o menos trabas.

En El Almendrón he encontrado un artículo del filósofo francés André Glucksmann, publicado originalmente en El Pais. Es una "entrevista" con Kant que hace hincapié precisamente en el hecho de querer conocer los hechos de primera mano. Digamos que los pacifistas no salen muy bien parados:

Cuando titulé mi ensayo sobre política internacional, como dice usted, La paz perpetua, mencionaba en las primeras líneas el letrero de un hotel en el que se veía un cementerio, el único lugar que puede garantizar una "paz perpetua". Es una broma tomada del viejo Leibniz. La paz a cualquier precio, mal que les pese a los pacifistas, es la muerte.

Odio más el despotismo que una situación de guerra. Yo propuse una alianza de Estados "republicanos" (aunque fueran monarquías "constitucionales", como Inglaterra), es decir, Estados respetuosos de las libertades públicas.

También tiene un recuerdo para la ONU. De nuevo, asumiendo el papel de Kant:

P: ¿No es la ONU el hijo legítimo de su derecho "cosmopolita"?

R. Un hijo bastardo, en todo caso. Ya la impotente Sociedad de Naciones anterior a 1940 recibió escandalosamente el adjetivo de "kantiana". ¡Bis repetita non placent! Entre los dos centenares de Estados que forman su ONU, más de la mitad son autocráticos, despóticos y corruptos. No responden, en absoluto, a mi definición de Estado "republicano", lo que llaman ustedes "democrático".[...] para incorporarse a la ONU, no se exigen ni la libertad de expresión, ni los derechos de las minorías, ni el respeto al individuo y el ciudadano. Esa asamblea planetaria no puede compararse con mi "federación de Estados republicanos". Su "comunidad atlántica" parece más próxima a mi proyecto: un conjunto de Estados democráticos y libres que excluyen el recurso a las armas entre ellos e intentan instaurar la paz a su alrededor, e incluso defenderla por medios militares."

Y sigue con el eje franco-alemán:

Berlín y París han roto esta solidaridad atlántica al invocar una supuesta legitimidad superior -el Consejo de Seguridad de la ONU-, pero yo no puedo servirles de aval. Su eje de la paz París-Berlín-Moscú-Pekín, en mi opinión, es una impostura, porque Moscú y Pekín tienen poco que ver con las normas "republicanas".

Y realiza una última consideración sobre el futuro papel de la Unión Europea:

Europa duda ante esta elección: o se erige como polo, como potencia, y se apoya en una Rusia autocrática para oponerse a Estados Unidos, o la Unión Europea, a la que están incorporándose naciones con el recuerdo reciente del despotismo -y, por tanto, preocupadas por las libertades individuales-, trabaja en la construcción de un conjunto democrático mientras confía en que, un día, Rusia, Turquía y otros puedan respetar también las reglas del Estado de derecho. Ése es mi programa, Kant contra Carl Schmitt.

Una joya. A no perdérselo.